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Nuevo artículo, el 25.º de la serie, publicado en el número 127 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de abril. Dedicado a un personaje, Evaristo Churruca, que debería tener su público recuerdo en nuestro municipio. De ahí mi propuesta, en 2016, para nombrar una de las calles a las que se les iba a cambiar la denominación.

 

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Además de la extensa entrada dedicada a los naufragios en el Abra, me parece interesante publicar otras que traten de embarcaciones perdidas en otros mares relacionadas de algún modo con Santurtzi. En enero comencé con el Retuerto, naufragado en San Esteban (Muros de Nalón, Asturias) en 1927. Y hoy toca hablar del naufragio del vapor Tom, hundido por una mina o un torpedo alemán el 14 de abril de 1917, durante la Gran Guerra, de la que este año, en noviembre, se conmemorará el centenario de su armisticio.

La historia de esta embarcación comienza el último día del año 1895 cuando se lanza al agua en el astillero William Gray & Co. Ltd. de West Hartlepool (Sunderland) el vapor de nombre Baluchistan. En febrero de 1896 es entregado a sus primeros dueños, la Anglo-Algerian SS Co. Ltd., que matricula el barco en el puerto inglés de Swansea. Poco tiempo perteneció a esta compañía, ya que en 1900 lo compra Naviera Bachi que lo renombra Tom y lo matricula en Bilbao.

La compañía armadora del vapor Tom se inscribió en el registro mercantil de Bilbao en diciembre de 1899. Dos años después de fusionó con otras dos (Compañía del vapor Bachi y Compañía del vapor Manu) para constituir la Compañía Naviera Bachi.

Las características técnicas del vapor Tom eran las siguientes: eslora, 88,06 m; manga, 12,86 m; puntal, 5,14 m;  tonelaje de arqueo (total) 2413 t; carga máxima 3750 t; fuerza máquina 224 caballos nominales. En 1914 pertenecía aún a la Compañía Naviera Bachi y probablemente también en 1917.

Durante la guerra, España permaneció oficialmente neutral, pero fue económicamente beligerante, principalmente  a favor de los aliados, aunque con pequeños guiños interesados al otro bando. Se convirtió en uno los principales proveedores de materias primas de los combatientes, sobre todo de hierro vasco y carbón asturiano que se exportaban desde los puertos cantábricos.

Reino Unido y sus aliados trataron de imponer un bloqueo marítimo a los Imperios Centrales.

Estos, a su vez, trataron de romper las rutas de aprovisionamiento de sus enemigos entre América y Europa. Para ello contaban con una importante flota de submarinos.

Los buques hundidos a consecuencia de la colisión con minas o torpedeados fueron incontables. En lo que concierne a la flota mercante española, entre 1915 y 1918, se hundieron 75 barcos a consecuencia del bloqueo. En este contexto bélico hay que ubicar el naufragio del vapor bilbaíno Tom.

El vapor Tom partió el jueves 12 de abril de 1917 del puerto de Bilbao con destino a Cardiff junto con el Mar Báltico, cuatro vapores ingleses y uno noruego. Hicieron escala en San Juan de Luz, donde se les unieron otros nueve buques mercantes de entre 3.000 a 4.000 toneladas de diversas nacionalidades y ocho pesqueros españoles adquiridos para ser armados por el gobierno francés. De ahí partieron en convoy el viernes 13 rumbo al puerto de La Pallice (La Rochelle).

Al día siguiente, a las 8 de la mañana, el barco inglés que iba en cabeza dio la señal de alarma al divisar un periscopio. A las nueve menos cuarto, a 40 millas al sur de Burdeos, se produjo una explosión en la amura de estribor del vapor Tom y en apenas un minuto se fue a pique. Los tripulantes que pudieron se arrojaron al agua y fueron rescatados al cabo de media hora por las embarcaciones más próximas. La noticia tuvo gran repercusión en la prensa de la época.

Los siete supervivientes no pudieron asegurar si el vapor Tom se hundió como consecuencia de colisionar con una mina o por el impacto de un torpedo. Sin embargo, los especialistas en armamento dedujeron de su testimonio que fue provocado por un sistema de minas sujetas a un cable denominado Arlequín. Evidentemente, el gobierno alemán negó que un torpedo lanzado por submarino alemán fuera el responsable del suceso.

Entre los tripulantes desaparecidos figuraba el primer oficial, Juan José Urrestizala Macayo, soltero y nacido en Santurtzi en 1883. Es probable que cursara sus estudios de náutica en la antigua Escuela de Náutica de Santurce. Por cercanía, me parece oportuno citar también a dos fogoneros naturales de Zierbena: Vicente Martínez, de 26 años y casado, y Julio Arteche Llaguno, de 37 años y soltero.

No puedo concluir la entrada sin agradecer la colaboración de Francisco Javier Pérez Cano y de Luis Javier Escudero Domínguez.

Cuarta entrada de la serie dedicada a recopilar las fechas más significativas de la historia de Santurtzi: fiestas tradicionales, hitos históricos, acontecimientos señalados, nacimientos y/o defunciones de personajes destacados, fechas de creación de entidades (colegios, clubes deportivos, grupos de danzas, etc.), inauguración de infraestructuras, etc.

Esta es una de esas entradas en permanente construcción pues seguro que con el tiempo iremos añadiendo, entre todos, nuevos eventos al listado. Aquellos a los que ya haya dedicado una entrada en el blog irán adecuadamente enlazados. Los que no, seguro que son candidatos.

Este es el resultado provisional para el mes de abril:

  • 1 de abril de 1981: constitución del Club de Atletismo Santurtzi, premio Sardina de Plata 2006.

  • 3 de abril de 1874: se celebra en Las Carreras la entrevista entre Josefa Vasco Gómez, vicepresidenta de la Asociación Católica para Socorro de Heridos “La Caridad” (la “cruz roja” carlista) y el presidente del Poder Ejecutivo de la República, el general Serrano. Cesarán  los bombardeos navales sobre Santurce. Se salvan numerosos edificios históricos convertidos en improvisados hospitales.

  • 3 de abril de 1917: fallece Evaristo Churruca, ingeniero que se hizo cargo en 1877 de la canalización de la ría y de la construcción del puerto exterior de Bilbao. Su  obra maestra: el muelle de hierro con el que desapareció la temida barra de Portugalete. En julio de 1962 se denominó con su nombre los jardines que luego serían conocidos como parque de la sardinera.

  • 3 de abril de 1994: defunción de Jenaro Urtiaga Bayón, “Sodupe”, autor de Monólogos de una sardinera santurzana. Santurtziarra ilustre, su efigie nos lo recuerda en el kiosco de música.

  • 4 de abril de 1994: constitución de Urbegi Bizia Eskaut Taldea.

  • 6 de abril de 1881: fallece José María Iparragirre. Una avenida, la más larga del municipio, perpetúa su memoria.

  • 6 de abril de 1912: nace el ginecólogo Manuel María Mendizabal Amezaga.

  • 6 de abril de 1969: se constituye la Casa de Galicia en Santurtzi.

  • 6 de abril de 1970: el Ayuntamiento compra en subasta pública el fuerte del Serantes.

  • 8 de abril de 1644: fallece Axular, Pedro de Aguerre y Azpilicueta, escritor vasco considerado el mejor prosista de la literatura en euskera. Una calle perpetúa su recuerdo.

  • 12 de abril de 1981: inauguración del colegio San Juan del Rompeolas.

  • 12 de abril de 2016: se constituye la Asociación de Amigos del Camino de Santiago en Santurtzi.

  • 13 de abril de 1910: naufragio de la lancha pesquera Virgen del Mar.

  • 14 de abril de 1988: el Ayuntamiento de Bilbao aprueba dar el nombre de Santurtzi a una calle de su municipio.

  • 15 de abril de 1884: bautismo de  Anastasio Amesti Astorquia, maestro cantero, constructor de sepulturas y panteones en la mayoría de los cementerios de Encartaciones.

  • 15 de abril de 1937: fallece en el frente del monte Saibigain el gudari del batallón Arana Goiri de P.N.V. Ignacio Urtiaga Beldarrain, nacido en Santurtzi (29/11/1914).

  • 16 de abril de 1997: inauguración del Caffe Music, un referente del ocio nocturno en nuestro municipio.

  • 17 de abril de 1912: nace en Berriz el sacerdote Elías Bravo Olano. Desde 1994, una plaza en Mamariga perpetúa su memoria.

  • 17 de abril de 1969: viaje inaugural del ferry Hispania, gemelo del Patricia.

  • 20 de abril de 1859: se concede autorización a Cristóbal Murrieta para fundar una escuela de náutica en Santurtzi.

  • 20 de abril de 1913: naufragio del vapor Brusco en la barra de Ondarroa.

  • 20 de abril de 1971: homenaje a la sardinera Aurora Pérez Alvarado. Una calle, con errata ortográfica incluida, lleva su nombre desde 1977.

  • 23 de abril de 1882: comienza a circular el primer tranvía, de tracción animal, entre Bilbao y Santurtzi.

  • 23 de abril de 1993: el ferry Pride of Bilbao zarpó por primera vez del Puerto de Bilbao.

  • 23 de abril de 2008: inauguración del Centro Deportivo Kabiezes.

  • 25 de abril de 2011: inauguración del grupo de Facebook Santurtzi y sus gentes.

  • 26 de abril de 1884: nace la sardinera Aurora Pérez Alvarado. Una calle, con errata ortográfica incluida, lleva su nombre desde 1977.

  • 26 de abril de 1937: bombardeo de Gernika, tres retoños del Árbol y un parque lo recuerdan en Santurtzi.

  • 29 de abril de 1937: la aviación franquista bombardea Santurtzi. Se registraron 8 muertos (entre ellos una sardinera) y 17 heridos.

 

  • 29 de abril de 1874. Sitio de Bilbao durante la III guerra carlista. Los buques liberales bombardean Santurtzi, Portugalete y Las Arenas.

  • 29 de abril de 1943: fallece en el campo de exterminio de  Mauthausen el santurtziarra Julián Iriondo Hornes.

  • 30 de abril de 1874. Sitio de Bilbao durante la III guerra carlista. Los buques liberales bombardean Santurtzi, Portugalete y Las Arenas.

  • 30 de abril de 1976: apertura del kiosco de las arretxillas en Mamariga.

Una vez repasada la historia del parque voy a centrarme en su elemento más singular, el kiosco de música. En primer lugar, es necesario tener en cuenta algunas consideraciones generales acerca de este tipo de edificación. Os remito a la lectura del artículo Una arquitectura para la música, el kiosco del arquitecto e historiador Iñaki Uriarte del que he extraído algunas ideas.

El kiosco o gazebo es un templete techado de planta simétrica (circular o poligonal) empleado como exótico mirador y elemento ornamental en los jardines palaciegos desde la segunda mitad del siglo XVII. En la siguiente imagen podemos ver a la vez dos ejemplos, uno de estilo clásico y otro de estilo oriental, en los Jardines del Príncipe en Aranjuez.

En el siglo XIX se suceden significativas transformaciones políticas, sociales y urbanísticas. Las nuevas políticas de ordenación urbana de las ciudades y el desarrollo de nuevos hábitos populares (la música deja de ser patrimonio de las elites) hacen que el kiosco de música se convierta en un elemento arquitectónico destacado en plazas, parques y bulevares.

Deviene una construcción elegante, diseñada para acomodar a las bandas de música tan de moda en la época. Sigue siendo una construcción muy abierta, simétrica con relación al eje central y de planta circular o poligonal, pero de mayor tamaño que su antecedente. Consta de un sólido basamento o zócalo de piedra o ladrillo sobre el que se sitúa la escena. La cubierta sostenida por columnas debe cumplir con ciertos requisitos acústicos y, a la vez, proporcionar abrigo básico ante las inclemencias meteorológicas. Para proporcionar mayor protección la cubierta sobresale a modo de alero.

Inicialmente eran modestas estructuras de madera, incluso sin techumbre. Con el tiempo se construyen en metal. El hierro fue empleado desde el último tercio del siglo XIX por su robustez, ligereza y posibilidades de moldeado. Existían catálogos con diferentes modelos de kiosco fabricados por diversas empresas de fundición. En numerosas localidades fueron proyectados ex novo por sus arquitectos municipales, pero también era muy habitual emplear como referencia piezas y elementos de esos catálogos, adaptándolos a las circunstancias concretas de cada lugar. La adecuada combinación de materiales, proporciones y ornamentos en una construcción tan simple, era fundamental para lograr una obra bella y correctamente integrada, ofreciendo la sensación de solidez en su base y ligereza en el resto.

Actualmente, debido a su escaso uso y falta de mantenimiento en algunos casos, porque se les considera simples peanas multiusos, padecen una preocupante desfiguración. Casi ningún municipio los destaca como una construcción de valor arquitectónico. Apenas están protegidos culturalmente, excepto si se insertan en un centro histórico o conjunto monumental. Y, sin embargo, aún en la soledad de su silencio emiten emoción y armonizan un lugar. En Santurtzi tenemos la suerte de haber sabido mantener nuestro kiosco de música en muy buen estado. Y además, el Ayuntamiento ha invertido en su conservación, sobre todo en la última década.

Respecto a la historia y evolución de los kioscos de música, Santurtzi constituye un buen ejemplo. Tenemos que remontarnos a los últimos años del siglo XIX para constatar la presencia de un kiosco de música de madera, desmontable y sin cubierta. Esto último era un inconveniente ya que en caso de lluvia la actuación de la banda de música y el baile se suspendían o se trasladaban al lugar techado más próximo, al pórtico de la iglesia de San Jorge. Este apaño finalizó a comienzos de 1919 cuando se prohibió utilizar el pórtico para estas lúdicas actividades, a petición del párroco Jenaro Oraá.

De este tipo de kiosco documentamos gráficamente dos modelos. Uno cuadrangular, que parece el más antiguo. Es apenas un tablao elevado con una estrecha escalera de cuatro peldaños y sencilla barandilla perimetral de largos travesaños horizontales. Se ubicaba en la entonces plaza del pueblo, la plaza del solar denominada con el tiempo plaza Juan José Mendizábal.

El segundo, documentado en la primera década del siglo XX es más elaborado. Sigue siendo de madera, pero es más amplio y más elegante. Tiene forma octogonal y tupida balaustrada de travesaños verticales torneados. En las fotos no se aprecia bien, pero podría tener unos altos y delgados soportes para sostener un toldo.

Finalmente, en 1917, aprovechando la transformación de parte de la explanada generada por el relleno en parque y jardines se edifica en el centro el actual kiosco de música. Ya en 1913 se había previsto la necesidad de edificar un kiosco estable. El primer proyecto fue el del arquitecto municipal Mario Camiña Beraza. Era el proyecto que se adjuntaba a la petición de cesión en arriendo de los terrenos para destinarlos a parque y jardines.

El kiosco diseñado por Mario Camiña constaba de dos cuerpos: el inferior de piedra y el superior formado por una estructura metálica. El primero tenía planta octogonal que se transformaba en cruciforme gracias a los cuatro pórticos sostenidos por pequeñas columnas. En el centro se planeaba un pequeño bar. El cuerpo superior, más estilizado, repetía la planta del inferior. Sobre el octógono central se elevaban ocho finas columnas metálicas que sostenían una desarrollada y decorativa cubierta con amplio alero.

Se desconocen las razones por las que este proyecto no se llevó a cabo. Quizás fuese la cuantía de la obra, la falta de tiempo para ejecutarlo o simplemente que Mario Camiña ya no era el arquitecto municipal.

El segundo y definitivo proyecto fue realizado por Ramiro Leza Agost. El tiempo apremiaba. En noviembre de 1916 el Ayuntamiento acuerda dirigirse a Ramiro Leza, excelente dibujante nacido en Madrid y formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En aquel entonces era delineante del Ayuntamiento de Getxo y tenía experiencia y reputación. Además, se aprovechó para abrir una suscripción popular para la financiación de las obras.

Para principios de diciembre Ramiro Leza ya tenía el proyecto, los planos y el presupuesto. A finales de ese mes el proyecto recibía el informe favorable de la Comisión municipal de Fomento, que además estimaba oportuno separar las obras: por una parte el parque, por otra el kiosco. Ramiro Leza redactaría los pliegos de condiciones para la realización de las obras y asumiría también la dirección facultativa. Como he comentado en la entrada precedente, a comienzos de enero de 1917 se sacaba a subasta las obras del parque, que se adjudicaban a finales de ese mismo mes a Pantaleón Rementería. Las obras para acondicionar la explanada como parque público se dieron por terminadas en junio de 1917.

Respecto al kiosco, el proyecto de Ramiro Leza se aprobó en febrero. Tras una primera subasta que quedó desierta, a finales del mes de mayo se adjudicaba al portugalujo Víctor Aroma por 7.900 pesetas. La obra finalizó en octubre. El 29 de diciembre de 1917 se aprueba la liquidación de las obras por la cantidad de 8.560’63 pesetas. Sin embargo, el director de las obras del parque, Ramiro Leza, encuentra deficiencias en el tejado del kiosco y propone el 20 de enero de 1918 tomar medidas para su subsanación porque en algunos aspectos no se ejecutaron conforme a las prescripciones técnicas.

Finalmente, la ceremonia de inauguración y bendición del parque y del kiosco tuvo lugar el domingo 31 de marzo de 1918 a las 12 horas. Las deficiencias se subsanaron en abril y con la instalación de las luces ese mismo mes concluyó la obra.

El kiosco que diseñó Ramiro Leza es un digno y elegante ejemplo de la arquitectura ecléctica de la época. Sobre una plataforma de planta circular se sitúa el escenario sobre el que se alzan nueve columnas de piedra unidas por arcos de medio punto que sostienen una original cubierta: una cúpula con visera en todo su perímetro recubierta con tejas planas lagrimadas.

Disponía también de un sótano dedicado a almacén al que se accede por una pequeña puerta situada a la izquierda de la escalera de acceso a la escena.

Así valoraban la originalidad del kiosco en la prensa de la época.

Según el proyecto, el kiosco tendría las siguientes características, según nos cuenta el historiador Víctor Arroyo en su segundo volumen dedicado a la Historia de Santurtzi, pág. 26 y 27:

En los años veinte se añade la balaustrada de estilo clásico que ha permanecido, aunque en deficiente estado, hasta la última reforma de 2009 durante la cual se ha sustituido por otra más ligera de acero y cristal más acorde con el proyecto original.

Entre mayo y julio de 1992 se sustituyó el jardín perimetral por un mosaico de cerámica refractaria de alta resistencia compuesto por 256 placas trapezoidales y 56 rectangulares. El mosaico, obra de Iñaki Martínez Coco (Barakaldo, 1962), reproducía vistas de la ría y de los pueblos de las márgenes. No he conseguido, de momento, imágenes de detalle.

En 1994 la Diputación de Bizkaia editó una interesante obra titulada Bizkaiko musika kioskoak = Kioscos de música de Bizkaia. Se trata de un inventario de estas edificaciones en el cual destaca por sus singulares características el kiosco de Santurtzi,  protagonista de la cubierta del libro.

Al parecer, es nuevamente restaurado en 2002 (desconozco la trascendencia) y finalmente en 2009. En esta última intervención se suprime el mosaico colocado en 1992 y las palomillas que sujetaban unos clásicos faroles.

Presenta, sin embargo, una especie de gárgolas por donde desagua el agua de lluvia acumulada en la cubierta que a mí no me gustan nada.

El kiosco, además de su valor patrimonial, tiene relevancia por otro motivo también relacionado con la memoria histórica. En el perímetro del zócalo y en el interior de la cúpula se han ido colocando anualmente unos relieves cerámicos conmemorativos realizados por Paco Presa Merodio. Les he dedicado dos entradas:

En la siguiente imagen, composición de Alfredo Bilbao, se pueden ver todos los relieves del zócalo:

Nueve personajes que destacan por su compromiso con el municipio en muy diversas facetas sociales:

El 31 de marzo de 1918, hace hoy un siglo, se celebraba solemnemente la inauguración del parque, ahora llamado de Santurtzi, y de su emblemática construcción, el kiosco de música.

Cien años de historia que voy a intentar resumir en esta entrada, tratando primero del parque. En una entrada consecutiva me centraré en el kiosco de música.

El espacio que ocupa el parque de Santurtzi, la antiguamente denominada concha de Santurce, es terreno ganado al mar a comienzos del siglo XX. Todo lo que se ve en color beis y azul en la siguiente ilustración que reproduce el litoral santurtziarra en 1901.

Era consecuencia de las obras de encauzamiento de la ría y mejora de su navegabilidad que se habían iniciado con la construcción del muelle de hierro para eliminar la barra de Portugalete. La construcción de muelles al abrigo del rompeolas y la previsible llegada del ferrocarril (demorada casi 20 años) obligó a rellenar y alinear el frente costero. En 1906-1907 se construyó el dique que desde Peñota llegaba al rompeolas. Hacia 1911 ya se había completado el relleno, pero no se había dado uso a la amplia explanada resultante del mismo.

El Ayuntamiento de Santurtzi solicita en marzo de 1913 la cesión del espacio sobrante del previsto para dar acceso al puerto exterior para destinarlo a parque público al Ministerio de Fomento. En la solicitud se incluye un proyecto de urbanización (incluye parque y kiosco) redactado por el arquitecto Mario Camiña Beraza, que fue arquitecto municipal de Santurtzi durante esos años.

Como todo terreno ganado al mar, el relleno es propiedad del Estado, sobre el que ejerce su jurisdicción la Junta de Obras del Puerto de Bilbao, dependiente del citado ministerio. Un año después, el 14 de mayo de 1914, mediante Real Orden, se accede a la petición en régimen de concesión administrativa.

Una vez recibida la respuesta del Ministerio de Fomento, el Ayuntamiento decide abrir un nuevo expediente para solicitar no su arriendo sino la plena propiedad del terreno. Nunca hubo respuesta y mientras tanto, la explanada seguía tal cual. A finales de 1916 estaba a punto de expirar el plazo que el Estado había dado para hacer efectiva la cesión. El Ayuntamiento tenía que licitar las obras rápidamente para que su ejecución se realizase en plazo. Se desconocen las razones por las que no se ejecutó el proyecto de Mario Camiña. Quizás fuese la cuantía de la obra, la falta de tiempo para ejecutarlo o simplemente que Mario Camiña ya no era el arquitecto municipal.

En noviembre de 1916 el Ayuntamiento acuerda dirigirse a Ramiro Leza Agost, nacido en Madrid y formado en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En aquel entonces era delineante del Ayuntamiento de Getxo y tenía experiencia en la planificación y diseño de jardines y parques. Además se abrió una suscripción popular para la financiación de las obras (se recaudaron 2.095 pesetas). A principios de diciembre Ramiro Leza ya tenía el proyecto, los planos y el presupuesto. Presentaba un cuidado trazado más o menos concéntrico en torno al kiosco de música.

A finales de ese mes el proyecto recibía el informe favorable de la Comisión municipal de Fomento, que además estimaba oportuno separar las obras: por una parte el parque, por otra el kiosco. Ramiro Leza redactaría los pliegos de condiciones para la realización de las obras y asumiría también la dirección facultativa. A comienzos de enero de 1917 se sacaba a subasta las obras del parque, que se adjudicaban a finales de ese mismo mes a Pantaleón Rementería por 4.512 pesetas. Las obras para acondicionar la explanada como parque público se dieron por terminadas en junio de 1917.

Las condiciones del arriendo del terreno acordadas entre las partes se aprobaron en la sesión del Ayuntamiento celebrada el 20 de junio de 1917. Tres meses después, el 15 de septiembre de 1917, el alcalde Juan Jose Mendizabal y el presidente de la Junta de Obras del Puerto Ramón de la Sota rubricaron el contrato de arriendo. De las siete condiciones es interesante resaltar la segunda: No podrá el Ayuntamiento levantar otras construcciones que un kiosco para la música, debiendo dedicarse el resto del terreno a jardines públicos. La renta anual que el Ayuntamiento debía pagar era simbólica: 50 pesetas.

La construcción del kiosco, diseñado también por Ramiro Leza Agost, se acordó en febrero y finalizó en octubre, pero una serie de deficiencias alargaron la recepción de la obra unos meses más. Finalmente, la ceremonia de inauguración y bendición del parque y del kiosco tuvo lugar el domingo 31 de marzo de 1918 a las 12 horas.

A finales de 1917 se acuerda trasplantar 21 árboles de la actual plaza Juan José Mendizabal al nuevo parque. Y poco a poco se fueron plantando numerosas especies arbóreas, algunas poco habituales hasta entonces: secuoyas de California, cedros del Himalaya, aligustres del Japón y palmeras americanas y africanas, entre otras. El Ayuntamiento y la sociedad Bihotz Gaztea editaron en 2005 una publicación al respecto.

Algunas fuentes apuntan a que este espacio ha sido declarado parque de interés histórico-artístico, pero yo no he encontrado ninguna referencia al respecto. Sin embargo, es cierto que fue declarado Conjunto de Conservación Integral según el PGOU aprobado definitivamente por Orden Foral 140/1998, de 12 de marzo, del Departamento de Urbanismo de la Diputación Foral de Bizkaia.

En 1981, el Estado transfirió la propiedad del terreno que constituye el parque al Ayuntamiento de Santurtzi. Desde entonces puede intervenir con total libertad sobre este espacio. La primera gran renovación que he documentado es la que se ejecuta en 1985. Así nos lo contaban en la prensa el 1 de marzo de 1985.

A comienzos de la década de los noventa del pasado siglo, la denominada calle peatonal se aprovecha para construir un aparcamiento subterráneo.

En 2003 se instalan sobre los parterres varias esculturas que forman parte del  denominado Museo de Esculturas al aire libre.

El 10 de julio de 2003 se inauguró la nueva estación de ferrocarril, ubicada 100 metros antes que la anterior. Dejó libre un espacio que se utilizó como aparcamiento provisional en superficie (y años después subterráneo). También se aprovechó para construir un tanque de agua de tormentas de 12.000 metros cúbicos de almacenaje (inaugurado el 10 de diciembre de 2007) y dos pequeños edificios unidos por una pérgola. El primero acoge la oficina de información juvenil, el Gaztebox, inaugurada el 18 de diciembre de 2007. El segundo da acceso a la maquinaria del tanque de tormentas. El 16 de mayo de 2008 se inauguraba, además, un área de juegos infantiles de casi 700 metros cuadrados.

La segunda gran renovación tiene lugar en 2009. Los trabajos costaron algo más de tres millones de euros, financiados por el primer Fondo Estatal de Inversión Local. Las obras comenzaron en junio y la reforma se inauguró el sábado 27 de febrero de 2010.

Se renovó el pavimento, la red de saneamiento, la iluminación, los aseos públicos y el mobiliario urbano. También se instaló un sistema de riego automático para los jardines. Una vez concluidas las obras, el parque ganó un 10% de zonas verdes. Además, se plantaron veinte árboles más, ocho de los cuales sustituían a los árboles muertos. En total, tras la reforma, el parque contaba con aproximadamente 150 ejemplares.

Durante la reforma, tuvo lugar un curioso hallazgo. Bajo los jardines se encontró un espacio olvidado que sirvió como refugio durante la Guerra Civil, pero originalmente diseñado para acoger aseos públicos, según parece. No tiene valor arquitectónico, pero sí simbólico. Fue sepultado de nuevo, pero una placa en el suelo señala su ubicación.

Otro de los elementos más característicos del parque, exceptuando el kiosco, la fuente de los monos, también fue renovada completamente en 2009, aunque la nueva mantiene una notable semejanza con la sustituida, instalada en 1974. Sin embargo, no fue la primera, sino la tercera fuente ornamental que ocupaba ese mismo lugar. Y siempre con polémica derivada de las condiciones del arriendo que solo permitía una edificación en el parque, el kiosko.

En principio, en 1918 se trasladó la fuente ornamental de 1882 que se ubicaba delante del palacio de Casa Torre, junto a la entrada de la antigua Escuela de Náutica.

Sin embargo, en 1922 se tuvo que trasladar unos 50 metros más al este, fuera del terreno ganado al mar, a consecuencia de la denuncia de una vecina, Liboria de la Iglesia, que mantenía un contencioso, sin relación con el parque, con el Ayuntamiento.

Luego, hacia 1926, se instaló una pequeña fuente de cantos rodados y pequeño surtidor y cascada. En la imagen podemos observar las dos fuentes: en primer lugar la de cantos y en segundo plano, casi en línea recta, la fuente de 1882.

Otra imagen de la fuente y del paseo de los rosales desde la perspectiva opuesta.

En la reforma de 2009 se eliminó la estructura ya abandonada de la gasolinera que había dejado de dar servicio hacia ya un año. La eliminación de esta peligrosa actividad había sido una de las reivindicaciones más demandadas de los vecinos próximos. El primer surtidor se instaló entre 1927 y 1930 en el lugar que ahora ocupa la escultura del Niño pescando, más o menos. La proximidad del surtidor a la iglesia facilitó su incendio en 1932.

Desde 1967 se ubicó en el lado opuesto del parque, junto a los baños, hasta que dejó de dar servicio a comienzos (primavera) de 2008.

El 29 de marzo de 2010, apenas un mes después del estreno del renovado parque, se inauguró un nuevo elemento ornamental, la estatua del niño pescando que nos recuerda y señala hasta donde llegaba el mar a comienzos del siglo XX.

En 2012 se procede a su ampliación en más de 8.600 metros cuadrados de zonas verdes sobre la cubierta del aparcamiento subterráneo. Se trató de un novedoso proyecto de urbanismo denominado “Los barcos traen promesas” en el que el uso y disfrute por parte de los ciudadanos es el principal objetivo, con especial atención a la vegetación, alternando praderas, jardineras, parterres en forma de olas de césped, etc. y con una iluminación que cobra gran importancia. Este diseño fue el más votado entre los siete presentados al concurso de proyectos para la ampliación del parque. Se inauguró el 24 de julio de ese mismo año.

Y a lo largo de sus cien años de vida, el parque ha cambiado su denominación oficial en varias ocasiones, al compás de los tiempos. En algunos documentos de 1923-1926 se le llama parque de Murrieta, quizás por confusión o por metonimia. Oficialmente, se denominó en primer lugar, el 30 de abril de 1927, parque Alfonso XIII. Con el advenimiento de la II República pasó a llamarse parque Galán y García Hernández el 26 de abril de 1931. Tras la ocupación de nuestro municipio por las tropas franquistas el parque recibió un nuevo nombre, el parque del Generalísimo Franco, el 7 de julio de 1937. Finalmente, el 15 de mayo de 1980, se denominó parque de Santurtzi.

Cien años después siguen plenamente vigentes las palabras con que finalizó su discurso el alcalde Juan José Mendizabal.

El 29 de marzo de 1988 se constituía el grupo de danzas Mahastiako Dantzari Taldea. Así figura el nombre en el Registro de Asociaciones del Gobierno Vasco. Y para conmemorarlo, Francisco Javier Pérez Cano, amigo y colaborador de este blog y administrador del grupo de Facebook dedicado al barrio de Las Viñas-Bullón, ha preparado con mucho cariño una entrada que paso a extractar.

Como el propio autor reconoce, el trabajo ha sido difícil porque no hay apenas nada publicado sobre la historia de los diferentes grupos de danzas del municipio. Así que su trabajo está basado, en gran parte, en los recuerdos de las personas que fundaron el grupo y que dieron sus primeros pasos con él. Pero son recuerdos de hace más de 30 años y son lejanos y difusos.

La historia del grupo comienza en el verano de 1985 cuando cuatro jóvenes amigas del barrio, Inmaculada Rubiano, Cristina García, María José Peñín y Belen Bartolomé, empiezan a pensar en la idea de formar un grupo de danzas en Las Viñas. Se dan cuenta de que casi todos los barrios de Santurtzi tienen el suyo (Dantza Zaharra, Mamarigako Etorkizuna, Mendi Alde, Zugaitza, etc.) y diversas asociaciones culturales también (Bihotz Gaztea, Centro Extremeño, Centro Gallego, etc.).

Así que decididas a montarlo, en septiembre de ese mismo año empiezan a buscar gente interesada. Ponen carteles por el barrio, hacen varias entrevistas en Radio Santurtzi, etc. Se habla con la Asociación de Familias de Las Viñas (D.A.E.M.) para ver la posibilidad de poder ensayar en el local que el Ayuntamiento tiene cedido a esta asociación en la calle Doctor Fleming 47-49.

A principios de 1986 se da de alta al grupo en la Federación Vizcaína de Danzas Vascas y las monitoras acuden a Bilbao para aprender las danzas que después deberían enseñar a los miembros del grupo. Comienzan los ensayos y comienzan los problemas por falta de recursos económicos, incluso para confeccionar los trajes típicos. El “pequeño gran Goyo”, Gregorio González, personaje muy querido en el barrio por su implicación en todo tipo de actividades, también quiso colaborar pintando la bonita pancarta que más tarde fue merecedora de más de un premio.

Después de muchos ensayos llegó el mes de septiembre y con él las fiestas de Mamariga. El grupo de danzas se apunta por primera vez a una bajada, que se celebró el sábado día 13.

Después de las fiestas de Mamariga llegaron las de Las Viñas y con ellas el día más esperado e importante de todos, el del primer alarde en su barrio y delante de su gente, el 27 de septiembre. La expectación era muy grande, al igual que los nervios, pero salió todo a pedir de boca. Fue todo un éxito. En este primer alarde solo participaron los mayores. Para los pequeños era muy pronto. Debido a su corta edad necesitaban más ensayos.

Pero los peques si desfilaron el siguiente sábado, 4 de octubre, en la bajada. Lo hicieron tan bien que ganaron el primer premio.

Al año siguiente, 1987, en las fiestas de carnavales del barrio, los peques del grupo fueron unos valientes y se atrevieron a bailar unas danzas en un acto que no estaba programado y que surgió espontáneamente. En las fiestas de Las Viñas de ese año, el grupo de danzas también volvió a participar junto con sus compañeros del grupo Dantza Zaharra del barrio San Juan.

El grupo seguía creciendo y con él los problemas. La falta de liquidez económica y el tener que estar dependiendo de la Asociación de Familias de Las Viñas para utilizar el local de ensayo, eran dos grandes problemas. Así que para subsanarlos el día 1 de marzo de 1988, en la primera reunión (reflejada en la primera acta), se decide constituir formalmente la asociación Mahastiako Dantzari Taldea y se aprueba confeccionar los estatutos y normas de funcionamiento para registrarlos donde proceda.

El 29 de marzo la asociación queda constituida oficialmente con la finalidad de fomentar y cultivar la danza y la música en las distintas modalidades del Folklore Vasco, así como la cultura en todas sus dimensiones. Ese mismo día se firma la segunda acta que recoge el nombramiento de la junta directiva: presidenta, Jasone Amézaga; tesorera, María José Peñín; secretaria, Inmaculada Rubiano. Como vocales: Cristina García, José Miguel Aguirre y Milagros Pascual.

Poco después llegaría otro día importante. El 15 de mayo el grupo de danzas acude a su primer Dantzari Eguna que se celebraría en Orduña y ya no se perdieron ninguno. Desde entonces era raro el barrio o el pueblo en fiestas que no les llamara para participar en las Bajadas y en los Alardes. También eran requeridos en celebraciones particulares como bodas, inauguraciones, aniversarios, etc.

El grupo siguió creciendo hasta llegar a ser alrededor de 150 miembros, aunque los problemas económicos seguían ya que se les concedían subvenciones de menor cuantía que a grupos con 30 o 40 miembros. Llegaron años en que se dejó de invertir en las fiestas de los barrios. Algunos barrios dejaron de celebrar sus fiestas, como ocurrió en Las Viñas, y eso hizo que se resintieran los grupos de danzas, bandas de cartón, etc. Se han pasado muchas penurias, pero el grupo sigue adelante. Hace alrededor de 5 o 6 años tuvieron que cambiar de local de ensayo porque en el de Doctor Fleming iban a construir un edificio de viviendas. Así que terminaron trasladándose a otro, ubicado en la calle Simón Bolivar, compartido con la Asociación de Familias de Las Viñas (D.A.E.M.). Un local demasiado pequeño para dos grandes asociaciones.

La gente que empezó con el grupo, por causas de la vida, lo fue dejando, unas antes y otras más tarde, pero hay nueva gente que sigue luchando día a día por el grupo, para que siga estando ahí.  Gente como Jaione de Castro Guerra y Oihane Lucena Coarasa siguen al pié del cañón, aprendiendo y a su vez enseñando nuevas danzas a nuestros dantzaris. Actualmente el grupo sigue acudiendo allí donde se le reclame y anima a todos los que tengan ganas de pasarlo bien y de aprender danzas vascas a unirse y participar.

Concluye Francisco Javier Pérez Cano su emotiva entrada agradeciendo a Cristina García, María José Peñín, Inma Rubiano, Jasone Amézaga, Sebastián Paniagua y Oihane Lucena su colaboración por la información y las imágenes que le han facilitado para la composición de la entrada publicada en el grupo de Facebook. También agradece la colaboración de Iñaki Cítores Antón que exprime como nadie la información publicada en la prensa histórica. Y al administrador de este blog por haberle recordado a través de la sección Efemérides santurtziarras la fecha de constitución del grupo. Yo le agradezco a él que me haya permitido publicar aquí una adaptación de su entrada y su permanente disposición a colaborar en todo lo relativo a la recuperación y difusión nuestra memoria histórica.

 

Hoy es otro de esos días significativos en la historia de nuestro municipio. El 6 de enero se conmemora el nacimiento de Santurtzi para la Historia (en 1075). El 23 de abril es el del santo patrón que le dio nombre. El 29 de julio el del nacimiento del actual término municipal de Santurtzi tras la disgregación del antiguo Concejo de Santurce (en 1901). Hoy, 22 de marzo, conmemoramos el trigésimo quinto aniversario de la aprobación de su actual denominación oficial, SANTURTZI.

El nombre del  municipio aparece plenamente formado a finales de la Edad Media. La grafía puede variar, pero está claro que escritos de una u otra manera los topónimos Santurçi, Santursi, Santurse, Santurze, Santurzi, etc. se refieren al mismo lugar. Durante la Edad Moderna, Santurze sería la forma “preferida” hasta que se generalizó el uso de Santurce, que responde a la ortografía que fijó la Real Academia Española en 1815. El tradicional Concejo de Santurce se dividió en dos en 1901. Surgen entonces los concejos de Santurce-Antiguo y Santurce-Ortuella. Ninguno de los dos se desprendió oficialmente del nombre original. Y así continuaron hasta el 27 de marzo de 1981 (resolución de la Viceconsejería de Administración Local, publicada en el BOPV del 29 de mayo), en el caso de Ortuella, y el 22 de marzo de 1983 (resolución de la Viceconsejería de Administración Local, publicada en el BOPV del 26 de abril del mismo año), en nuestro caso.

Quizás, en 1901, se podría haber optado por otra variante tradicional para denominar a nuestro municipio, San Jorge de Santurce, lo que no deja de ser una redundancia toponímica (tautopónimo), dado el origen etimológico de Santurce. Pero el caso es que no se hizo y se optó por añadir el apelativo Antiguo al nombre tradicional del concejo para dejar claro, frente a Santurce-Ortuella, que el heredero de la esencia, de las raíces, era nuestro municipio.

Y así lo encontramos en diversas señalizaciones. Por ejemplo, en los rótulos de azulejos instalados por la Diputación de Bizkaia de los cuales no se conserva ninguno. Ni tan siquiera una fotografía. La siguiente imagen es una reproducción.

En el caso de placas metálicas de señalización vial, podemos encontrar alguna imagen como la siguente, de 1973, en la que se aprecia la “coletilla” Antiguo a menor tamaño, a continuación del topónimo Santurce.

El caso es que a lo largo de los 80 años en que ambos municipios compartieron el término Santurce en su denominación oficial dio lugar a confusiones. Además, con el tiempo, los usos y costumbres fueron imponiendo el término Santurce para nuestro municipio y el termino Ortuella para el vecino. Y a comienzos de los años 80 se vio la necesidad de regularizar esa práctica.

En nuestro caso, ya en los años 60 se planteó la conveniencia de desprenderse de la partícula Antiguo. El procedimiento se inició el 13 de enero de 1966. En febrero de 1966, el entonces Ayuntamiento de Santurce tanteó al Ayuntamiento de Ortuella para actuar en común al respecto, de modo que fuesen simultáneos los cambios de denominación oficial de ambos municipios. Parece ser que se llegó a un compromiso. Incoaron respectivos expedientes de acuerdo a la legislación entonces vigente (Ley de Régimen Local y Reglamento de Población y Demarcación territorial de las Entidades locales).

El 23 de junio de 1966 el Ayuntamiento acuerda adoptar el nombre de Santurce a secas, por ser este el nombre tradicional. Ortuella hará lo propio (desconozco la fecha exacta). Después de cumplir con los sucesivos trámites, anuncios públicos y plazos legales, el Ayuntamiento ratifica el acuerdo sobre cambio de denominación del municipio y lo remite al Ministerio de la Gobernación para su aprobación definitiva. Al parecer no se aprueba, ya que no he encontrado el anuncio oficial en el B.O.E. Y los hechos posteriores así lo confirman.

Tras la aprobación del Estatuto de Gernika, la potestad para aprobar el cambio de la denominación de un municipio vasco es competencia de la Comunidad Autónoma y se regula por el decreto correspondiente, aprobado el 12 de diciembre de 1983, aunque según el Real Decreto 1690/1986, el nombre de los municipios de nueva creación y los cambios de denominación de los ya existentes sólo tendrán carácter oficial cuando, tras haber sido inscritos o anotados en el Registro de Entidades Locales de la Administración del Estado, se publiquen en el B.O.E.

En septiembre de 1979 parece retomarse el asunto. El Partido Socialista de Euskadi presenta una moción proponiendo el cambio del nombre del municipio, de Santurce-Antiguo a Santurce. En la moción se argumenta que Ortuella ya se ha desprendido oficialmente de la partícula Santurce, adecuando la denominación oficial a la situación de hecho y que no hay motivo alguno para que nuestro municipio no haga lo propio. En el transcurso del debate de la moción socialista se llega al acuerdo de solicitar el cambio de denominación, pero proponiendo como alternativa a Santurce Antiguo el término Santurtzi.

Se inician los trámites pertinentes, la consulta al Archivo de la Casa de Juntas de Gernika, Diputación Foral, Euskaltzaindia, etc. para que emitan el informe correspondiente. En junio de 1980, con el aval de Euskaltzaindia, se acuerda sustituir la denominación de Santurce Antiguo por Santurtzi y comunicar dicho acuerdo al Gobierno Vasco y al Gobierno Civil de Bizkaia. Además se publicó el correspondiente anuncio en el B.O.P.V., n.º 190 de 19 de agosto de 1980. Pero no se acaban aquí los trámites.

En diciembre de 1982, el Departamento de la Presidencia del Gobierno Vasco publica en el B.O.P.V. la relación de municipios de la Comunidad Autónoma y, sorprendentemente, el nuestro figura con el nombre de Santurce Antiguo. No se había admitido el cambio porque no se había obtenido la correspondiente autorización de la Viceconsejería de Administración Local y faltaba el preceptivo informe de la Diputación Foral. En consecuencia, continúan los trámites y finalmente, el 22 de marzo de 1983, la Viceconsejería de Administración Local autoriza el cambio de denominación del municipio que, en lo sucesivo, se denominará Santurtzi.

Esta resolución se publicará en el B.O.P.V. el 26 de abril de 1983 y en el B.O.E. el 22 de abril de 1989.

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