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Santa Agueda

Pasada la Navidad y la Epifanía, y en puertas del Carnaval, en el corazón del invierno se celebran una serie de tradiciones de gran arraigo en toda Euskal Herria: la bendición de velas el día de la Candelaria (2 de febrero), la bendición de los cordones el día de San Blas (3 de febrero)  y finalmente la festividad de Santa Agueda o, mejor dicho, la víspera de Santa Águeda (en euskera Agate Deuna Bezpera).

La tarde del 4 de febrero es tradición en muchos pueblos salir en grupo a cantar coplas. La costumbre marca que se salga en cuadrilla por la calles de los pueblos y de caserío en caserío en las zonas rurales yendo de puerta en puerta cantando coplas en honor al martirio y muerte de la santa y recogiendo dinero para diferentes causas.

Las coplas y tonadillas se suelen acompañar de un rítmico golpeo al suelo con bastones y palos que, en origen, podría constituir una ancestral llamada a la Tierra para que termine de despertar tras el solsticio de invierno. Se trata de una interpretación que se entiende bien dentro de las constantes de la mitología vasca. De hecho, al igual que muchas otras celebraciones religiosas en el País Vasco, elementos paganos precristianos (relacionados con la fecundidad y la fertilidad) se mezclan con elementos cristianos.

Antiguamente eran jóvenes solteros o en edad de ir a realizar el servicio militar (los quintos) los que se agrupaban e iban de puerta en puerta recogiendo dinero o diferentes alimentos para realizar una comida o merienda. En la actualidad son grupos de todas las edades, hombres y mujeres, estudiantes, asociaciones, cuadrillas diversas, etc.

coro

La temática de las coplas también se ha diversificado (ya no solo las dedicadas a la santa) y cada pueblo suele tener sus propias letras y música. Sin embargo, en la actualidad se han ido imponiendo unas versiones en detrimento de otras. En este enlace se publican cuatro melodías diferentes recopiladas por Resurrección María de Azkue en su obra Cancionero popular vasco y siete versiones (letras) diferentes de la canción más divulgada. Por ejemplo:Letra Santa Agueda

Para los que desconocen el euskera la traducción en castellano sería la siguiente:

Letra Santa Agueda2
En Santurtzi, se suele cantar la siguiente versión:

Letra Santa Agueda en Santurtzi

Pero hay muchas más:

Letra Santa Agueda-3

Sta Agueda-2

Sta Agueda-1

Antiguamente también se cantaba una versión original en castellano propia de los pueblos de las Encartaciones (incluido Santurtzi, por supuesto):

Copla Santa Agueda en castellano

Y para finalizar unas antiguas fotografías de grupos de santurtziarras cantando la víspera de Santa Agueda en distintos barrios del municipio: en 1950, 1965, 1968, 1970 y 1978.

Santurtzi 1950

Mamariga 1965

San Juan 1968

Kabiezes 1970

Mamariga 1978

Este año además las corales de Santurtzi celebran, por todo lo alto y juntas por primera vez, el día de Santa Águeda en el parque de Gernika, después de cantar por sus respectivos barrios.santa-ageda--490x578

 

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He modificado la entrada dedicada a la presencia del topónimo Mamariga en varios antiguos mapas y cartas marinas, añadiendo uno más a la recopilación gracias a Iñaki Regidor que lo ha localizado entre los fondo cartográficos del Instituto Geográfico Nacional.

Se trata de una carta náutica realizada por el cartógrafo Claes Jansz Vooght (16..-1696) y editado en Amsterdam en 1695 titulado Nieùwe Pascaart van de Zeekusten van Biscaia en Asturien Tusschen Bilbao en Luarca = Carte Marine de la Coste de Biscaia et Asturien depuis Bilbao Jusqu’a Luarca.

Carta náutica de 1695

Detalle de carta de 1695

El Tranvía copia

El 1 de febrero de 1896, hace justo 120 años, se inauguraba la línea Bilbao-Santurtzi del primer tranvía eléctrico en nuestro país. Fue un hito indiscutible en el proceso de incorporación de los avances tecnológicos a nuestro entorno más cercano. Con este nuevo medio de transporte nuestro municipio entraba en la modernidad. Este nuevo medio de locomoción, al principio denominado ómnibus, pasó enseguida a conocerse como tram-way o tranvía.

A mediados del siglo XIX el medio de transporte terrestre colectivo más común era la diligencia (coche grande tirado por caballos que se utilizaba para transportar viajeros entre poblaciones, en ocasiones dividido en dos o tres departamentos). Bilbao contaba con excelentes servicios regulares de diligencias tanto con las capitales vecinas como con las poblaciones más importantes de Bizkaia. La red de caminos era densa y bastante buena en comparación con las de otros territorios y eso a pesar de la compleja orografía vizcaína.

A lo largo de la Ría el tráfico terrestre resultaba más fácil y cómodo por la margen izquierda de manera que para trasladarse al municipio de Getxo, por ejemplo, a menudo se iba en diligencia hasta Portugalete y de ahí se cruzaba a la otra orilla en barca hasta la inauguración del transbordador en 1893. Sin embargo, la primera concesión para el establecimiento de un tranvía en Bizkaia, otorgada el 18 de agosto de 1872 a Juan González Lavín y a Juan M. Morales, discurría por la margen derecha. Ambos proyectaban construir una línea con origen en los bilbaínos muelles de Sendeja y destino en Algorta, utilizando en el arrastre de los vehículos el denominado motor de sangre, es decir, mulas y caballos, tracción predominante en los tranvías de la época. Pero a los pocos meses de aprobarse este proyecto pionero estalló la última guerra carlista que imposibilitó el comienzo de las obras.

Finalizado el conflicto en 1875, la concesión pasó a manos de un grupo de comerciantes de Bilbao, entre los que destacaban Emiliano y Juan Amann Palme, Juan Aburto Azaola y Eusebio García Lejarraga. Los nuevos concesionarios emprendieron de inmediato las obras de construcción. Un año después, el 9 de septiembre de 1876, se inauguró con gran solemnidad el nuevo tranvía en el trayecto comprendido entre Bilbao y Zorrozaurre y poco después se prolongó el servicio hasta Algorta. Con el objeto de mejorar la gestión, en 1879 los propietarios del tranvía se constituyeron en sociedad anónima bajo la denominación de Compañía del Tranvía de Bilbao.

En la margen izquierda surgieron casi al mismo tiempo diversas iniciativas para establecer una línea de tranvía. De entre ellas, fue la del vecino de Sestao José Zardaín Lozano la que obtuvo, el 9 de octubre de 1876, la concesión de un tranvía de tracción animal, con origen en la bilbaína plaza de San Nicolás y final en Santurtzi. Para su construcción y explotación se constituyó, el 21 de septiembre de 1881, la Sociedad del Tranvía de Bilbao a Santurce, que comenzó a circular por el primer tramo (hasta Barakaldo) el 26 de marzo y el 23 de abril de 1882 ya hasta su destino final, Santurtzi.

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Tranvía a sangre - copia

Los festejos para celebrar la inauguración destacaron por su solemnidad y contaron con la presencia de una famosísima diva de la ópera, Antonietta Pozzoni, la misma que había actuado en El Cairo con motivo de la apertura del Canal de Suez en 1869. ¡El tranvía a Santurtzi no iba a ser menos!

Antonietta Pozzoni

El mapa tranviario de Bilbao se completó con las concesiones otorgadas a Miguel Atristraín Jané para la construcción de un tranvía urbano, diversas vías que partiendo de los muelles se ramificaban por las calles de la villa enlazando con la estación del Ferrocarril de Bilbao a Tudela en Abando. El objetivo prioritario de estas líneas era el transporte de mercancías.

tranvía mercancías

Sin embargo, a partir de 1887 se estudió la posibilidad de aprovechar su red viaria para el transporte de viajeros y el 18 de abril de 1888 se obtuvo la necesaria autorización administrativa. Mientras tanto, la diligencia continuó su servicio con Plentzia desde el muelle de Sendeja en Bilbao. Hasta el desarrollo de las diversas líneas de ferrocarril el servicio de diligencias estuvo vigente y en 1885 todavía existían en Bilbao tres empresas de diligencias.

Pero los avances tecnológicos iban a cambiar rápidamente este escenario para colocar a Bilbao y a los pueblos del Abra en la vanguardia del progreso en lo que concierne a los transportes. El suceso de la semana es el triunfo de la electricidad aplicada a la locomoción. Así titulaba el diario El Nervión la crónica de la inauguración del tranvía eléctrico el 1 de febrero de 1896. Efectivamente, ese día se había inaugurado, con toda la expectación y el boato esperados, el tranvía eléctrico de Bilbao a Santurce. La capital vizcaína se convertía en la primera ciudad que disfrutaba de esa novedad realmente admirable a la que se le auguraba un futuro prometedor.

La idea partió de la preclara mente de José Isaac Amann Bulfi, bilbaíno emprendedor y polifacético, que se propuso cambiar la sangre por la electricidad, sustituir el vetusto tiro de caballos o mulas por una energía más moderna. El empeño de Amann cristalizó en 1894, cuando logró constituir una Sociedad Colectiva en la que participó la flor y nata del capitalismo vizcaíno de entonces: Víctor Chávarri Salazar, Tomás Murga, José Amézaga, Manuel Allende, José Belausteguigoitia, etc.

Todos ellos consiguieron que el proyecto avanzara de forma muy rápida. En tan sólo una semana la Sociedad Colectiva de Amann firmó el contrato con la empresa de suministro y asistencia técnica, la ‘Allgemeine Electricitat Gesellschaft’. Inmediatamente después todo un batallón de obreros se entregó a la tarea de sembrar de postes el camino entre Bilbao y Santurce para instalar el tendido eléctrico. Pronto surgieron los primeros problemas. Los carreteros que cubrían con sus caballerías el mismo trayecto, barruntaban su final, presentaron serias quejas y no dudaron en acudir a acciones de puro sabotaje. Sin embargo, a pesar de la rabia, nada pudieron contra esta manifestación de progreso. Las obras, dirigidas por técnicos extranjeros, se terminaron ocho meses después.

El 26 de enero de 1896, invitados por el director gerente Amann, diversas autoridades y miembros de la prensa realizaron el primer recorrido experimental. Todo se había hecho tan a conciencia que, tanto en las pendientes como en las curvas, el tranvía eléctrico mostraba una estabilidad impresionante. El recorrido hasta Santurtzi (14 kilómetros) se hacía en una 63 minutos, 27 minutos menos que con la fuerza animal por tan solo 35 céntimos. No tenía competencia y ya entonces se pronosticaba un próximo cambio de tracción para la línea que unía Bilbao con Las Arenas, un poco más corta.

tranvía en arenal

tranvía en arenal 2

tranvía en arenal 3

Y es que las ventajas que presentaba el tranvía eléctrico eran innumerables. Su funcionamiento se adaptó a las diferentes demandas. En verano, ofrecía servicios al modo de una agencia de viajes. Se ofrecían tarjetas de abono «para nueve viajes de ida y vuelta, y nueve baños de mar fríos, en combinación con las bañeras de Santurce, Luisa Ruiz y Agapita Hurtado, y con opción a dos servicios, caseta y bañero o caseta, traje de punto y sábana», a 7,50 pesetas cada una. Era los tiempos de la Belle Époque.

Casetas Lo Liso (determinar donde)

No obstante, las alegrías de los promotores no encontraron reflejo, al principio, en los usuarios potenciales. Más que ilusión, la novedad provocaba respeto y, a veces, miedo. La desconfianza popular obligó, durante los primeros meses, a que el tranvía cambiara de tracción en la Plaza Circular. Allí, de nuevo eran los caballos los encargados de conducirlo hasta la plazuela de San Nicolás, punto de origen de la línea. En lo que no parecía caber la desconfianza era en las posibilidades de negocio del tranvía. Por eso no extrañó que, el 1 de diciembre de 1896, la Sociedad Colectiva se transformase en la Sociedad Anónima Compañía Vizcaína de Electricidad, presidida por Víctor Chávarri.

El progreso tuvo también su lado oscuro, con algunos atropellos que dejaron sobre las vías a más de un anciano y niño despistados. El problema fue tan serio que, en los primeros años del siglo XX, el bilbaíno José María Aguirre ingenió un sistema para evitar males mayores en caso de atropello, una especie de soporte que, colocado a modo de quitanieves en el frente del vagón, permitía una suave caída del accidentado en la red colocada al efecto. Pero no resultó eficaz y los distraídos siguieron cayendo bajo las ruedas de un tranvía eléctrico que había metido de lleno a Bilbao (y a Santurtzi) en la era del progreso. En 1911 podemos leer la siguiente noticia:

Accidente Tranvía 1911

El éxito de este proyecto ha oscurecido un primer intento de electrificación de este mismo trayecto, desarrollado entre 1888 y 1892, que acabó en un estrepitoso fracaso, tecnológico y económico, a la que corresponde una famosa foto que, sin embargo, se emplea frecuente y erróneamente para ilustrar el proyecto de 1894-1896:

tranvía

Los detalles del primer proyecto los podéis leer en dos entradas publicadas por Juanjo Olaizola Elordi en su blog Historias del tren (primera y segunda parte), de las que he tomado mucha de la información a continuación expuesta de forma resumida:

El éxito de las dos líneas de tranvía, que se caracterizaban por un largo recorrido de unos 14 km,  puso en evidencia que la tracción animal no resultaba la más adecuada. En consecuencia, sus promotores se plantearon la aplicación de alguna clase de fuerza mecánica para impulsar sus tranvías y analizaron las diversas alternativas que ofrecía la tecnología de la época: el vapor, el aire comprimido y la entonces novedosa electricidad. La compañía del tranvía contrató los servicios de un ingeniero norteamericano, Edward P. Thompson, que en enero de 1888 propuso la utilización de la tracción eléctrica. Sin embargo, en aquel momento la tracción eléctrica era algo excesivamente novedoso ya que, apenas siete años antes, los hermanos Siemens habían realizado las primeras experiencias en Berlín. La opción era la correcta pero no acertaron con el sistema de electrificación elegido, el diseñado por Charles Francis Brush. La decisión final se vio precipitada por la inauguración, el 24 de septiembre de 1888, de la línea de ferrocarril de Bilbao a Portugalete que cubría prácticamente el mismo trayecto que el tranvía y que contaba con la ventaja de la mayor velocidad que imprimían a los trenes sus locomotoras de vapor.

La puesta en marcha de todo el sistema fue verdaderamente compleja. Finalmente, ante el cúmulo de problemas técnicos y financieros, la empresa concesionaria del primer tranvía eléctrico en la península se vio obligada a renunciar a sus innovadores proyectos. El 8 de noviembre de 1892, la Revista Minera anunciaba la venta de todo el material empleado en esta frustrada experiencia, con lo que se daba definitivo carpetazo al proyecto. El fracaso no solo llevó a la ruina a la empresa concesionaria del tranvía de Bilbao a Santurtzi sino que también tuvo como consecuencia que otras empresas tranviarias, interesadas en la modernización de su tracción, abandonaran temporalmente sus proyectos. De ahí que fuese Oporto en lugar de Bilbao, la primera ciudad de la península en implantar el tranvía eléctrico el 12 de septiembre de 1895.

En todo caso, Bilbao siempre ha destacado por el carácter emprendedor de sus gentes y este inicial fracaso no impidió que pronto se volviera a pensar en la implantación de la tracción eléctrica. En el otoño de 1894, los arruinados propietarios del fracasado proyecto vendieron su línea a la sociedad colectiva José Ysaac Amann, en la que participaba, entre otros, el reputado empresario Víctor Chávarri. En enero de 1895 los nuevos gestores, que también eran titulares del tranvía de Bilbao a Algorta contrataron con la firma alemana Allgemeine Elektricitäts-Gesellschaft, más conocida por sus iniciales A.E.G., la electrificación de sus dos líneas. En esta ocasión, la tecnología elegida fue la acertada, no en vano, la empresa berlinesa era la licenciataria en Europa de las patentes de Frank J. Sprague, el reputado padre del tranvía eléctrico, con lo que, en poco más de un año se completó la nueva instalación que entraría en servicio el 1 de febrero de 1896.

Tranvía- Postal

La Compañía del Tranvía Eléctrico de Bilbao tenía establecido que los usuarios tenían derecho a subir o bajarse en cualquier punto que lo solicitasen pero el 15 de junio de 1907, la Compañía Vizcaína de Electricidad, a la que se habían transferido la titularidad de los tranvías, modificó el reglamento, marcando paradas fijas. En la siguiente ilustración los horarios vigentes en 1908:

Tranvía en 1908 (horarios)

En Santurtzi el trayecto finalizaba en la plaza Juan José Mendizabal y realizaba el cambio a la altura de la casa Goyarzu, en la avenida Cristóbal Murrieta, que por eso recibía popularmente el nombre de la casa del cambio o simplemente el cambio. A continuación una serie de imágenes del tranvía en Santurtzi, intentando ilustrar el itinerario desde la plaza hasta la casa Goyarzu, casi en el límite con Portugalete:

Plaza de Alzaga 2

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vista con tranvía

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Avenida Murrieta (2)

Avenida Murrieta y Fuente Casco

Avenida Murrieta

Casa Goyarzu en color

El 6 de octubre de 1959 los inconfundibles vagones amarillos del tranvía dejaron de circular, sustituidos por los autobuses. Además de muchas historias el tranvía nos dejó una expresión coloquial, la locución “hasta los topes”, que no desapareció aunque los autobuses no tuvieran topes. Sin embargo, este modismo podría tener otro origen,  náutico concretamente, relacionado con los topes, los extremos de las embarcaciones (popa y proa) así como las puntas de la arboladura (mástiles), aunque con idéntico significado: ir abarrotado de pasajeros o sobrecargado de mercancías.

Santurtzi Itsasoa

Hoy un pequeño grupo de personas amantes de la memoria histórica de nuestro municipio hemos vuelto a visitar el Centro de Interpretación Santurtzi Itsasoa para realizar una visita guiada de aproximadamente una hora de duración denominada El papel de las mujeres en la historia de Santurtzi, actividad que se puede realizar todos los sábados hasta abril concertando cita en la Oficina de Turismo.

Se trata de un paseo por el tiempo en el que el guía va comentando diversos aspectos sobre el roll de la mujer a lo largo de la historia, con cuatro paradas principales que llevan el nombre de “¿Matriarcado en Santurtzi?”, “La figura femenina en nuestra mitología”, “Oficios marineros de la mujer en Santurtzi” y “Mujeres famosas de Santurtzi”.

Ha sido una actividad interesante de la que resaltaría la interacción con el guía durante toda la visita. La introducción me ha hecho recordar mucho de lo estudiado sobre la historia de Bizkaia desde la Edad Media (el caserío aislado frente a la villa) en una sociedad totalmente agraria, el carácter más o menos paritario de la sociedad (excepto en el ámbito de la administración pública) que desaparece con la industrialización, etc.

Un aspecto que me ha gustado mucho ha sido que no se ha resumido el papel de la mujer trabajadora relacionada con la mar al oficio de sardinera. Efectivamente se ha hablado de las rederas, de las comisionistas y de las portuarias, muchas veces olvidadas. Se ha hablado también del contrabando y del estraperlo (algo que las nuevas generaciones desconocen por completo).

Al final de la visita hemos comentado que, aunque el centro de interpretación está enfocado a la estrecha relación de Santurtzi con la mar, nuestro municipio ha tenido un entorno rural muy importante hasta hace 50 años y, quizás, debería incluirse una mención a nuestras aldeanas y a nuestras lecheras (vendedoras ambulantes de leche que haberlas hubo, y que se extinguieron más o menos al mismo tiempo que las sardineras, en los años 80 del pasado siglo).

Lechara y burra

Asimismo, también hemos mencionado que merecen nuestro recuerdo las abnegadas trabajadoras del matadero municipal.

Mujeres del matadero

0 Nomenclátor de Santurtzi-Propuestas

Se acaba de publicar el listado con las diferentes propuestas que se han realizado para la sustitución de las siete calles que, presuntamente en el caso de algunas, tienen reminiscencias franquistas. He leído con detenimiento el documento y mi primera sensación ha sido la de asombro. Creo que muchos santurtziarras no se han tomado muy en serio el asunto que, sin embargo, lo es. Quizás ha fallado el Ayuntamiento que no ha insistido lo suficiente en la seriedad del tema. No lo sé.

Por otra parte, es decepcionante constatar que numerosos vecinos desconocen su propio pueblo y proponen nombres que ya existen (o muy semejantes) en el nomenclátor municipal. Nada menos que once nombres, tanto topónimos locales como santurtziarras y personajes vascos relevantes: Bizkaia, Higarillo, Serantes, Andolin Eguzkitza, Dolores Ibarruri, Lehendakari Aguirre, Mikel Trueba, Ramón Rubial, Sabino Arana, Sardinera y Virgen de Begoña (existe Nuestra Señora de Begoña).

Algunos nombres propuestos crearían, en mi opinión, confusión: San Jorge, Virgen del Carmen, Marineros, Cofradía de Pescadores, Virgen de Begoña, Portugalete, Zierbena, Ortuella, Abanto y Zierbena, y Kantauri Itsasoa. Hay que tener en cuenta la utilidad del nombre que es la de individualizar. Si empleamos nombres que ya se utilizan para denominar otros espacios o lugares (la parroquia, el instituto, el monumento, el municipio vecino, etc.) lo único que conseguiremos es complicar y tener que dar más explicaciones para explicitar a qué nos referimos.

Otro grupo de propuestas me parecen razonables en principio (estadistas, literatos, políticos, etc.) pero no les encuentro ninguna relación directa con nuestro municipio. Por citar solo algunos mencionaría en este apartado a Aleixandre, Austen, Azaña, Duncan, García Lorca, Giner de los Rios, Lluch, Mandela, Pineda, Prieto, Riego, etc. Solo reivindicando nuestro pasado fomentamos su conocimiento. Existen numerosos personajes de origen vasco que han tenido una proyección universal y, sin embargo, son completamente desconocidos entre nosotros.

Y respecto a las sugerencias que proponen fechas destacadas (1 de mayo, 8 de marzo) pienso lo mismo: ya son sobradamente conocidas. Mi alternativa serían fechas que conmemoren hechos destacados de nuestra historia local como, por ejemplo, la constitución del actual municipio (29 de julio) o las dos principales fechas patronales (23 de abril, 16 de julio).

Hay numerosas propuestas de personajes que han destacado en la política, relacionados con ella y con hechos luctuosos que no deberían haberse producido nunca. Creo que su inclusión en el callejero solo va a crear polémica y como ya he comentado en entradas anteriores hay que buscar consenso y neutralidad ideológica en la medida de lo posible.

Otra propuesta hay que ponerla en cuarentena: Alejandro Goicoechea Omar. En realidad, hay que descartarlo sin miramientos. Aunque las autoridades del Gobierno Vasco tenían dudas sobre su afinidad ideológica, encomendaron a Alejandro Goicoechea la dirección de la defensa de Bilbao. Poco después se pasó al bando franquista, llevándose consigo los planos del famoso cinturón de hierro, además de datos sobre municiones e industria armera vasca, lo cual facilitó, sin duda, la campaña militar de los insurgentes que culminó con la toma de Bilbao en junio de 1937.

Por último, descartaría a personajes vivos ya que no sabemos cuál será su devenir en el futuro: Anabel Alonso, Montxu Miranda y José Antonio Loidi. No nos vaya a suceder como con las calles dedicadas a corruptos…

En fin, dura tarea le espera a la mesa de trabajo que debe evaluar las 193 propuestas y proponer la terna definitiva correspondiente a cada nombre a sustituir para que el pueblo soberano, pero escasamente participativo, manifieste su parecer.

Y, después de que todo este proceso termine, recomiendo al Ayuntamiento que edite un callejero similar al que existe para Portugalete (como siempre jugando en otra liga…) para difundir el conocimiento de nuestro nomenclátor que no es sino el reflejo de nuestra historia.

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Ayer sábado, 23 de enero, se celebró una jornada de puertas abiertas en el colegio Santa María Hijas de la Cruz. Y aprovechando que la puerta estaba abierta me di un concienzudo paseo por todo el colegio acompañado de Marina Sesumaga, antigua alumna, que me iba guiando y relatando anécdotas de aquellos maravillosos y lejanos años.

Colegio Cruz 1925 - copia

Además, tuvimos la suerte de ser recibidos por la directora del colegio, sor M.ª Teresa Paz, que nos comentó interesantes detalles de la historia de la institución, que este año cumple 155 en nuestro municipio. Tuvo la deferencia de facilitarme dos ejemplares del libro editado en 2011 con motivo del 150 aniversario, obra que no conocía y que, extrañamente, tampoco está incluida en la colección local de la Red de Bibliotecas. Está a la venta en el colegio. Recomiendo, si tenéis la oportunidad, dedicar un tiempo a ojearla porque tiene información muy interesante y fotografías muy curiosas.

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Fue una intensa visita de dos horas, recorriendo numerosas aulas y otras dependencias del colegio, además de la hermosa capilla. ¡Lástima que esté encajonada!

fachada capilla

Fui tomando notas y fotografías de varios elementos muy interesantes que, en breve, comentaré en otras tantas entradas del blog. Me llamó la atención la omnipresencia, lógica por otra parte, de los fundadores de la congregación: san Andrés y santa Juana Isabel.

Nos quedó por visitar el desván o camarote donde, según nos comentaron, hay objetos antiguos muy interesantes. Pero no era el momento y tampoco había tiempo. Será en otra ocasión.

Colegio de señoritas

Colegio de Señoritas Dirigido por las Hijas de la Cruz

De nuevo, muchas gracias a la directora, sor M.ª Teresa Paz, a las profesoras y miembros del Ampa que tan amablemente nos recibieron. Y a Marina por dedicarme dos horas de su tiempo para visitar un viejo colegio porque, como comentábamos durante la visita, no es un plan que atraiga a mucha gente.

0 Nomenclátor de Santurtzi-No oficiales

Llega la hora de dedicar una entrada a las denominaciones populares de calles, plazas y espacios urbanos del municipio. La mayoría corresponden a lo que tradicionalmente se ha venido denominando propiamente Santurce y al barrio de Mamariga pero seguro que en otros barrios de Santurtzi encontramos denominaciones alternativas a las oficiales. En este sentido cualquier colaboración será bien recibida.

Algunas han permanecido en la memoria aunque los espacios a los que hacían referencia ya no existen desde hace muchos años. Otras, mucho más efímeras, apenas han tenido eco fuera de su entorno pero, aún así, hay que registrarlas y archivarlas porque formaron parte de nuestra historia, aunque fuera brevemente.

La primera de ellas sí que tiene reflejo en los mapas editados por el Ayuntamiento, en donde viene señalada con la categoría de entidad de población, la misma categoría que tienen Balparda, Las Viñas, Mamariga y Kabiezes. Me refiero a La Txitxarra.

  • La Txitxarra

1 La Txitxarra

El núcleo de Santurtzi, a finales del siglo XIX, presentaba un aspecto urbano radicalmente diferente al actual. En líneas generales, se podría resumir con los cuatro versos de una famosa copla, ahora casi olvidada:

Santurce, corral de cabras,
Mamariga, de cabritos,
La Chicharra, de chicharros,
¡Mira que tres pueblecitos!

En efecto, el denominado por aquel entonces primer distrito, el Casco, estaba constituido por tres pequeños núcleos de población, tres pueblecitos que hacían uno solo:

– Santurce, el poblado cercano al puerto, arrimado a la iglesia de San Jorge y escalonado en casas sueltas, de gente distinguida hacia el oeste;

– Mamariga, caserío en el altozano oeste, atalaya sobre el Abra, sus moradores eran principalmente gente de la mar que habitaban casas que se distribuían en el alto y en las vertientes hacia Santurce y hacia Las Viñas;

– y La Chicharra, poblado bajo, al fondo de la rada, hacia el suroeste de la iglesia, poblado por gente sencilla, con una parte señorial hacia Peñota.

Pero aunque ahora parezca inverosímil, hace tan solo 150 años La Chicharra no era parte de nuestro municipio sino que era jurisdicción de la villa de Portugalete. En 1859 Cristóbal Murrieta facilitó la financiación de la construcción de una carretera entre Santurtzi y Portugalete, la actual avenida Murrieta y el mismo Murrieta gestionó que en 1866 se acrecentasen los límites jurisdiccionales de Santurtzi al incorporarse el Barrio Nuevo, es decir, La Chicharra, Coscojales y Campo Grande-Peñota. Desde entonces forma parte de nuestro municipio y de nuestro nomenclátor, primero con la categoría de barrio, luego con el de calle, hasta que en 1935 se bautizó con el nombre de Jenaro Oraá a la serpenteante calle que lo articulaba.

Chicharra

Para explicar el origen del topónimo, que no tiene nada que ver con el chicharro (pez que también recibe el nombre de jurel o escribano) ni con el insecto (generalmente llamado cigarra), hay dos hipótesis, según se indica en Memorias de una sardinera santurzana. En los dos casos su formación se explica por el paulatino proceso de sustitución lingüística del euskera por el castellano y tendría su origen en las expresiones etxe zaharra (casa vieja) o latse zaharra (arroyo viejo). Para más detalles recomiendo la lectura de las páginas 15 y 16 del mencionado libro.

  • La Autovía

17 La Autovía

Un colaborador anónimo me ha informado de que a la Estrada de Zomillo “siempre la hemos llamado La Autovía porque tenía dos carriles en cada sentido, algo inédito hasta entonces” en la red viaria de nuestro municipio. Se inauguró el 13 de diciembre de 1985.

Es curioso leer en varios artículos publicados en la prensa de la época (que me ha facilitado Iñaki Cítores) que denominan esta vía con el nombre de Autovía Simón Bolívar o Prolongación del Libertador Simón Bolívar (que es una calle portugaluja) cuando la mayor parte discurre por el término municipal de Santurtzi.

Autovia (Zomillo)

En la actualidad la zona ha cambiado mucho y esta vía solo tiene un carril por sentido.

Estrada Zomillo

  • La Cantera

21 La Cantera

Antes de que la carretera general BI 3791 que comunica Portugalete con Ortuella a través de Kabiezes recibiera el nombre de avenida Antonio Alzaga (1961),  y tiempo después también, era común quede forma oral La Cantera fuese una referencia a la hora de indicar el itinerario: la población del barrio se dirigía a Portugalete por La Cantera.

Este espacio va ser objeto próximamente de una operación urbanística para la construcción de viviendas y recuperar, de este modo, este solar abandonado en medio de una zona totalmente urbanizada a caballo entre Portugalete y Santurtzi.

La Cantera (actual)

La Cantera  (proyecto)

  • El Lavadero

19 El Lavadero

Otro colaborador, especialista en el barrio de Las Viñas-Bullón, me recuerda una denominación popular que todavía se oye a personas de cierta edad. Se trata de El Lavadero, que sirve para designar el actual aparcamiento que existe al final de la calle Las Viñas, delante del centro transformador de energía eléctrica, espacio que se liberó, en parte, al derruir un gran lavadero obra, al parecer, del arquitecto Emiliano Pagazaurtundua, construido en 1904 y derruido a finales de los años 60 del siglo XX (no tengo la fecha exacta).

En su lugar se construyó un edificio escolar, un parvulario, con una característica forma poligonal, del que hay otros dos ejemplos semejantes en Santurtzi.

Lavadero Viñas (de Pagazaurtundua)

Incluso es posible, aunque cada vez más raro, oír a personas ancianas hablar de otro lugar al que denominan El Lavadero Viejo, en oposición a este, que era el nuevo. Ese lavadero viejo se ubicaba en las inmediaciones del colegio San José de Calasanz.

  • El Scalextric

18 El Scalextric

El mismo colaborador anónimo me ha advertido de una omisión imperdonable en este listado de nombres populares de calles o lugares. Se trata del Scalextric, que se construyó a finales de los años 70 para facilitar el tráfico de mercancías hacia y desde el puerto, y fue derruido a finales de 1999, unos 30 años después. Era común hablar de las escaleras y de la pasarela del Scalextric. Evidentemente el nombre procede de la marca comercial de un juguete que estaba de moda en aquellos años.

Scalextric 2

Scalextric 1

  • Calle del Baratillo

20 Calle El Baratillo

Con esta denominación se hacía referencia oralmente a la calle Bruno Alegría, hoy muy desdibujada con la construcción de un aparcamiento en superficie que la ha fragmentado en dos partes, en donde se ubicaban los puestos del mercado de venta ambulante, lo que entonces se denominaba el baratillo, dos días a la semana como en la actualidad (martes y viernes).

No sé cuando comenzó y ni en qué año (mediados de los 80) se trasladó a cubierto, a la plaza Señorío de Bizkaia. Curiosamente, con el traslado el nombre se transformó de baratillo a mercadillo. La foto corresponde al año 1977.

Mercadillo 1977

  • Calle del Delfín Verde

2 Delfín Verde

Desde que se abrió el pub o club El Delfín Verde (en los años 70 del pasado siglo, no tengo la fecha exacta) muchas veces las indicaciones que se daban oralmente obviaban el nombre oficial, Ildefonso Arrola, que, por otra parte, nunca ha sido muy conocido.

Foto Calle Ildefonso Arrola

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  • Calle del Dólar

3 El Dólar

A finales de los años 60 y durante los años 70 Santurtzi conoció una época de bonanza. En el  puerto pesquero todavía atracaban numerosos barcos pesqueros y en el de mercancías y pasajeros la actividad era incesante. Funcionaban regularmente dos ferrys a Shouthampton, el Patricia y el menos conocido Hispania. Santurtzi estaba de moda y los fines de semana las numerosas discotecas y pubs congregaban a un público fiel semana tras semana.

En la calle Capitán Mendizabal, y en sus inmediaciones, se ubicaban las más conocidas (Galo’s, Country Club, Aloha, el citado Delfín Verde, etc.) y comenzó a conocerse con el popular nombre de la calle del Dólar. Otra de las razones del nombre era la existencia de otro tipo de establecimientos que frecuentaban los marinos extranjeros que recalaban en Santurtzi, de los que el más conocido era el Abeto Rojo.

Postal Galos 2 (2)

Hoy podemos ver una reminiscencia de este popular nombre en uno de los establecimientos hosteleros que lleva precisamente el nombre de Dolar.

Dolar

En el Country, la primera sala de fiestas de Santurtzi, inaugurada en 1967, solo estuve una única vez, en 1986 o 1987 con motivo de una fiesta de estudiantes  del  Instituto, no recuerdo sí para recaudar fondos para el viaje de estudios en 3º de BUP o de fin de curso de COU. Y tengo un vago pero curioso recuerdo: al final de la escalera que comunicaba con el piso inferior, la barandilla estaba rematada con una escultura helenística (un periodo histórico que me apasiona), no sé si el Niño de la espina o el Niño de la oca. Han pasado 30 años…

Spinario y Oca

  • Calle de Los Gallegos

12 Los Gallegos

Los Gallegos es una forma popular de denominar a la calle Gabriel Aresti porque en ella se ubica la Casa de Galicia desde 1969.

casa-galicia-logo

Otros establecimientos hosteleros de esa misma calle tenían nombres con reminiscencias gallegas como, por ejemplo, el Novo Muiño, renombrado Dike Seko desde mayo de 2015.

Calle Los Gallegos

  • Calle Peatonal

4 Peatonal

El nombre de calle Peatonal se viene utilizando desde la reforma que peatonalizó el tramo de calle que unía Capitán Mendizabal con Cristóbal Murrieta a finales de los años 80. Propiamente es parte del parque que se llama oficialmente Parque de Santurtzi.

Calle peatonal

Podría aprovecharse la coyuntura para denominarla paseo en lugar de calle peatonal y homenajear a algún destacado personaje de nuestro municipio que lo merezca o, aún mejor, recordar el hotel y los baños que a finales del siglo XIX se ubicaban en el edificio de viviendas adyacente.

santuirtzi

Y en el mismo parque de Santurtzi, más o menos perpendicular a este paseo peatonal existía otro conocido como paseo de Los Rosales, muy añorado por quienes lo conocieron.

Paseo de los rosales3

  • Callejón de Los Tanques

5 Los Tanques

El nombre de Callejón de Los Tanques ya consta en documentos oficiales a comienzos de los años 20 del pasado siglo, es decir, tiene por lo menos cerca de 100 años. Sin embargo, no conozco el origen de esta denominación. Oficialmente sus edificios eran parte de la calle Mamariga.

Los Tanques

Callejón de los tanques (2)

En la actualidad no existe ninguna de esas viviendas, de las más antiguas del barrio, porque fueron arrasadas por la especulación inmobiliaria en 2007. El problema de las familias damnificadas por la fallida operación urbanística AGR207 no acaba de solucionarse y los años van pasando…

Callejón de Los Tanques

  • Escaleras de Begoña

22 Escaleras Begoña

No parece ser una denominación muy extendida entre los habitantes de la zona de Oyancas y Bullón pero, sin embargo, la fuente es totalmente fidedigna. Comenta que en su infancia se las denominaba Escaleras de Begoña por su semejanza con las escaleras, de sobra conocidas, que comunican la plaza de Unamuno con la basílica de la Virgen de Begoña en Bilbao.

En nuestro caso estas largas y empinadas escaleras dan acceso a unos caseríos ubicados en la ladera del monte Serantes, en una zona limítrofe  entre Oyancas (a la izquierda y hacia abajo) con Vallejo (arriba y hacia la derecha).

Escaleras Begoña 2

  • Escaleras de la Policía Nacional

16 Escaleras Policia

Las escaleras que comunican Julián Gayarre con Iparraguirre y el final de Capitán Mendizabal tienen nombre propio, se trata de la calle Higarillo.

Escaleras Higarillo

Sin embargo, como en el número 24 de Julian Gayarre se ubicó durante los años 80 y principios de los 90 una comisaría del Cuerpo Nacional de Policía (donde precisamente me hice mi primer D.N.I.) estas escaleras popularmente se denominaban como el título de este epígrafe.

Escaleras Higarillo1

A las casitas unifamiliares adosadas de la derecha de la calle, según se baja, se las conoce con el nombre de las casas de Txipi, por el contratista que las construyó.

  • Fuente Cristina

13 Fuente Cristina

La Fuente Cristina es una forma de denominar hace muchos años (ahora solo los más mayores la utilizan esporádicamente) al lugar donde confluyen cinco calles actuales que, por resumir, denominaré rotonda de Sabino Arana.

Roronda Sabino Arana

Su origen radica en una fuente, de la que desgraciadamente no hay fotografía de detalle, que se ubicaba a la derecha de las escaleras de acceso al palacio Balparda (también denominado de Saralegui por uno de los últimos propietarios), derruido a mediados de los años 60 para construir viviendas y el cine Silja (después llamado Savoy).

Palacio Balparda

Al parecer se trataría de una fuente muy antigua, de las primeras instaladas en el municipio a finales del siglo XIX, en época de la Reina Regente María Cristina de Austria (1885-1902) y de ahí le vendría el nombre. Sin embargo, no tengo ninguna constancia documental de este dato. En el siguiente dibujo aparece más o menos ubicada (estrella roja):

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  • Parque del Ancla

6 Parque El Ancla

Evidentemente, este espacio recibe su nombre por el ancla que, a modo de monumento, adorna el pequeño espacio ajardinado que oficialmente se llama Plaza de Lepanto, otra denominación prácticamente desconocida entre los santurtziarras.

Ancla

Me comentan que existe otra denominación popular para este lugar, plaza del Koala, haciendo referencia a un mítico establecimiento hostelero, lugar de reunión de jóvenes de otras generaciones…

Koala

  • Parque del Queso

7 Parque El Queso

Es una de las denominaciones populares más modernas. El parque denominado oficialmente Andolin Eguzkitza, suele mencionarse en las conversaciones de los niños y jóvenes como parque del queso. La razón es evidente, la semejanza que encuentran a la escultura Ciclo Solar realizada por José Dacosta Pérez e instalada en su actual ubicación en 2004 con un pedazo de queso gruyère.

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  • Plaza de Cagonillos

8 Plaza de Cagonillos

Aunque en la actualidad se denomine impropiamente con este calificativo a la plaza de Juan José Mendizabal, el nombre existe y tiene una larga tradición. El problema es que se emplea de forma errónea desde hace unos 25 años, mediados de los 80, a raíz de su empleo en un programa de fiestas, según parece.

Su origen está narrado en la obra Monólogos de una sardinera santurzana y tiene relación con el colegio de las Hijas de la Cruz. En principio, se trataba de un colegio para niñas pero admitía niños hasta los seis años para aprender las primeras letras. Al cumplir esa edad debían abandonar el colegio y acudir, si podían, a la escuela pública, la ubicada desde finales del siglo XIX en donde en la actualidad está el euskaltegi y la escuela de idiomas. Pues bien, a esas aulas mixtas de niños y niñas ubicadas en el colegio de la Cruz se las denominaba popularmente la escuela de los cagonillos y de ahí la denominación pasó al espacio inmediatamente adyacente al colegio.

Plaza de Cagonillos

Supongo que los establecimientos hosteleros que se publicitan como ubicados en la plaza de los cagonillos en lugar del nombre oficial de Juan José Mendizabal si conociesen el sentido del término y su relación con los excrementos, las heces, y las cacas de niños muy pequeños dejarían de hacerlo…

  • Paso El kilometro

14 El Kilometro

Con este nombre se conoce un pasaje entre edificios de viviendas que comunicaba la avenida Cristóbal Murrieta con la calle Jenaro Oraá. El origen de esta denominación reside en el nombre de un establecimiento hostelero que se ubicaba ahí, el bar El Kilometro.

El Kilometro

3 Paso Kilometro

Eso sí, del porqué del nombre del bar no tengo idea, aunque curiosamente existía otro homónimo en Portugalete (en la calle popularmente conocida como El Ojillo).

  • Plaza del Catarro

9 Plaza del Catarro

La plaza del Catarro es una denominación que se escuchaba hace unos años para referirse a la actual plaza Párroco D. Elías, un espacio encajonado entre altos edificios de viviendas y abierto a los vientos del NO que no invita a permanecer mucho tiempo a riesgo de coger un catarro. La posterior construcción del Mamariga Kulturgunea no ha atenuado mucho esa sensación.

Parroco Elias

  • Plaza de Los Ladrillos

10 Plaza de Los Ladrillos

La plaza de Los Ladrillos fue un disparate urbanístico y un despilfarro de fondos públicos, que no tuvo mucha utilidad, edificado a mediados de los 80 del pasado siglo XX y que, medio en ruina, ha resistido hasta comienzos del siglo XXI. Se ubicaba en la confluencia entre las calles Mamariga y Bruno Alegría, donde acababa o comenzaba, según se mire, el antiguo mercadillo. Una foto actual nos ayuda a situarla:

Parque Ladrillos

Dos fotos antiguas nos ilustran la plaza de Los Ladrillos. La primera tomada desde abajo y la segunda desde arriba, esta última hecha con ocasión de la copiosa nevada de enero de 1985:

Ladrillos

Ladrillos enero del 85

  • Plaza de La Risquera

15 Plaza La Risquera

La plaza de La Risquera era una plazuela que se originaba por el ensanchamiento de la calle Mamariga unos metros antes de llegar a la plaza de la Virgen del Mar. No conozco el origen del topónimo. Me dicen que así se denominaba un bar, el que luego paso a ser Bar Madrugas, pero creo que el topónimo es anterior a la instalación del bar (del que tampoco tengo fechas).

La Risquera 2

En la actualidad se ha recuperado el nombre para denominar a un establecimiento comercial, una panadería, que aunque cercana no se ubica en el espacio original.

La Riskera (panadería)

  • Plaza de Las Seis Estrellas

11 Plaza Las 6 estrellas

Es el nombre con que se denominaba en los años 60 y 70 del pasado siglo XX a la plazoleta de Vallejo (que por cierto tampoco se denomina así, en realidad no tiene nombre oficial).

Se trata de un espacio semicircular rodeado curiosamente por la calle Mamariga (la de las cien ramificaciones, un tormento para los carteros, repartidores de mercancías y demás profesionales del gremio).

Me comentan que una denominación alternativa podría ser plaza de La Barbona, recordando un antiguo caserío que se erigía en ese lugar.

Plazoleta de Vallejo

Si conocéis alguna otra denominación popular, antigua o moderna, de cualquier espacio público de Santurtzi no dudéis en comunicármelo para incorporarlo a esta entrada. Y en cuanto al parque de Las Olas, no sé si incluirlo en esta categoría. No tengo claro que sea una denominación popular aunque tampoco es oficial, ¿no? Espero vuestras opiniones al respecto.

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