Feeds:
Entradas
Comentarios

Organo San Jorge

El órgano que actualmente podemos ver instalado en la tribuna o coro alto de la iglesia de San Jorge no es el primero. Anteriormente hubo uno más pequeño, donado en 1852 por, cómo no, Cristóbal de Murrieta junto con su socio Francisco Luciano de Murrieta. Cuanto más leo sobre estos personajes más me asombra su riqueza. No cabe duda que hoy en día serían considerados unos multimillonarios y, a la vez, unos generosos mecenas. Pero esta es otra historia que todavía está por investigar en detalle…

Organo de San Jorge-6

A principios del siglo XX aquel primer órgano de fabricación inglesa parece ser que no satisfacía las necesidades del culto en la parroquia de San Jorge y decidieron sustituirlo por otro mayor y de mejor categoría musical. Así pues, el viejo se desmontó y se sustituyó por el actual.

No se ha encontrado hasta la fecha ningún documento que hable de su donación ni de la fecha en que fue inaugurado. Solamente un documento en el que se ofrecen algunos datos de fabricación y características técnicas. Se trata de un órgano construido por el gran organero Emile Schaeffer para la empresa Henri Didier et Cie en Epinal (Francia), al igual que el instalado en Portugalete en 1903, sin duda uno de los mejores órganos de esta casa. Como todos los órganos fabricados por Didier lleva su correspondiente placa identificadora: Henri Didier et Cie, Epinal, Vosges. El experto organero de la casa Didier Fernand Prince se encargó de dirigir el montaje, la armonización, etc.

El órgano de San Jorge es un órgano de  2 teclados y 13 juegos o registros como la gran mayoría de los instrumentos fabricados en los talleres franceses de la época, que no tenían más que dos teclados manuales y aproximadamente una quincena de juegos. La extensión actual de los teclados y del pedaleo es de 56 y 30, respectivamente. El órgano tenía 2 registros más en 1994 (según indican Clastrier y Candendo). Según la documentación conservada en  el Archivo de la Parroquia de San Jorge consta de dos teclados manuales de 50 notas (C1-G56) y un pedal de 27 notas (C1-D27). Como no soy experto me cuesta interpretar estos datos.

Organo de San Jorge-4

El nuevo órgano, más amplio y más hermoso, se pudo comprar gracias a un generoso donativo de otro benefactor local, Juan José de la Quintana Zabala (de su genealogía ya habrá tiempo de hablar en otra ocasión, pero puedo avanzar que era sobrino nieto de Cristóbal Murrieta). El instrumento anterior dejó de funcionar en 1902 así que se puede suponer que su sustituto fue instalado en 1903 o 1904, hace 111 años aproximadamente, unos pocos meses después que su hermano mayor, el de Portugalete.

Fernand Prince se encargó también de su mantenimiento años después. Los archivos nos revelan que  vivió algún tiempo en Santurtzi, cuidando con mucho esmero su órgano (aunque, como ya hemos mencionado, estaba firmado por Henri Didier). Instalado en Santurtzi con su mujer y un aprendiz, Prince empieza una puesta a punto del órgano (su última intervención se remonta a diciembre de 1931) pero cae enfermo. El 5 de enero su mujer llama a su amigo Louis-Eugène Rochesson para comunicarle que Prince estaba muy enfermo y en la imposibilidad de acabar su trabajo a tiempo, a pesar de necesitar ese dinero. Rochesson acudió para acabar la armonía y de regreso a París se enteró de que una enfermedad pulmonar provocó la repentina muerte de Prince el 18 de enero de 1932 a los 75 años de edad. Los archivos mencionan que estaba considerado como una buena persona y un buen cristiano.

Ha pasado el tiempo desde aquel lejano 1932, muchas han sido las vicisitudes soportadas y el órgano actual no se encuentra en buenas condiciones por falta de un adecuado mantenimiento. Su lamentable estado obliga a realizar casi con carácter de urgencia una seria y costosa rehabilitación presupuestada en 102.000 euros, en la que la Sociedad Coral Lagun Zaharrak ha puesto todo su empeño, organizando una cuestación para captar fondos a través de una cuenta bancaria en la BBK, la ES02 2095 0065 30 9114472315.

Ojalá que la restauración de este centenario instrumento recaiga en manos expertas y gente conocedora de la organería francesa de esa época para que este destacado elemento de nuestro patrimonio pueda sobrevivir durante muchas generaciones más, sin ver alteradas sus características históricas.

Bibliografía empleada:

Información recopilada y redactada en 1991 por Jenaro Urtiaga bajo el título La música y el canto en Santurce.

Artículo de Francoise Clastrier y Oscar Candendo titulado Órganos franceses en el País Vasco y Navarra (1855-1925), publicado en 1994.

 

 

 

Estas son las últimas incorporaciones al Fondo Local de mi biblioteca particular. No está de más advertir que no todo lo publicado tiene que ser cierto. A veces se deslizan gazapos involuntarios. Así pues, es muy recomendable contrastar los datos, utilizar diversas fuentes, etc.

De la publicación más reciente ya he hablado hace poco. Y el autor, Goio Bañales no necesita presentación. Su labor investigadora es sin duda fundamental para el conocimiento de las Encartaciones, en las cuales se incluye el municipio de Santurtzi. En este libro hace hincapié en el mundo naval, dando a conocer sucesos y personajes lamentablemente desconocidos. Recordad que su blog Somorrostro es fantástico, aunque lleve ya un tiempo sin actividad.

Clipboard37

El léxico marinero vizcaíno ya tiene sus años, pues fue publicado en el 2000. Destaca el primer capítulo, en el que se recopila el léxico empleado en Santurtzi y Zierbena. En nuestro municipio el informante consultado fue el arrantzal Ángel Urtiaga Beldarrain.

Clipboard38

Como he comentado en otras ocasiones, la historia de nuestros vecinos también es nuestra historia. Asi pues, es interesante el libro publicado en 2007 por Carlos Glaria sobre toponimia de Ortuella, de la que ya había publicado en un libro anterior, unida a la de Santurtzi.

Clipboard39

Este libro editado en 2014 por la Universidad de Cantabria, tiene un capítulo dedicado a Santurtzi redactado por Juan Antonio Rubio-Ardanaz, autor de numerosos artículos y monografías cuya consulta es imprescindible para conocer la vinculación de Santurtzi con la actividad pesquera, la vida de los arrantzales y sardineras, etc.

Clipboard40

Esta adquisición ha sido un poco decepcionante pues estos dos gruesos volúmenes apenas aportan datos sobre Santurtzi. Afortunadamente no me costaron mucho.

Clipboard41-1

Clipboard41-2

Respecto a la zona minera, este pequeño libro proporciona unos conocimientos básicos muy interesantes. No olvidemos que una parte de los montes de Triano eran gestionados por el Concejo de Santurce hasta 1901.

Clipboard42

Redactado por Joseba Trancho López, este pequeño libro publicado en 1983 ofrece información básica sobre los montes de las Encartaciones.

Clipboard44

Y para concluir la entrada mi última adquisición, de hoy mismo. Un interesante libro publicado en 1916 con información sobre la vida de los arrantzales santurtziarras a principios del siglo XX.

Clipboard43

IMG-20150118-WA0014

La publicación en el grupo de Facebook Santurtzi y sus gentes de unas fotografías de un antiguo cañón abandonado a su suerte en las inmediaciones de la Casa del Gato y los comentarios subsiguientes me han inspirado esta entrada.

Nuestro protagonista es un oxidado cañón de hierro fundido de aproximadamente unos 900-1000 kg de peso y una longitud total de 240 cm (primer cuerpo de 100 cm y caña de 90 cm). La campana tiene 20 cm de longitud y 40 cm de diámetro. La boca tiene unos 30 cm de longitud, un diámetro exterior de 22 cm y un diámetro interior de 7 cm. Deduzco que el calibre es de 70 mm aproximadamente. Los gastados muñones del cañón se apoyan en gualderas de madera montadas sobre un carro o cureña que tiene una longitud de 160 cm y una altura de 65 cm. Las cuatro ruedas macizas tienen un diámetro de 28 cm.

Partes de un cañón - copia

Es muy probable que se fundiera en las Reales Fábricas de Artillería de Liérganes y La Cavada, en Cantabria, aunque en un principio iban a ubicarse en Bizkaia.  El establecimiento de estas fábricas supuso que cerca de setenta familias procedentes de Flandes se asentaran en esas localidades cántabras, en donde todavía perduran los apellidos de origen flamenco, que incluso han llegado a Santurtzi: Rojí es uno de ellos. Además el hierro utilizado para la fundición de estos cañones procedía de las minas de Somorrostro. El mundo es un pañuelo.

No soy especialista en la materia pero diría que se trata de un cañón de a 8 libras, una pieza de artillería que disparaba bolas de hierro fundido de 8 libras de peso (3,91 kg), además de palanquetas, cadenas y metralla. Un estudio detallado confirmaría si estoy en lo cierto o se trata de un cañón un poco más potente, de a 12 libras, o uno más ligero, de a 6 libras, que es más factible. Fue un modelo muy utilizado por la mayoría de las grandes potencias navales entre los siglos XVII  y XIX, tanto en mar como en tierra, en las baterías de costa. Quizás formó parte de la batería de Campo Grande, situada en las inmediaciones, entre el restaurante Currito y el palacio Oriol. Y esto me sirve de excusa para hacer un pequeño resumen de los fortines costeros que se construyeron en el litoral del Abra para defensa de sus costas a lo largo de los últimos cinco siglos.

Desde fines de la Edad Media hasta la abolición de los Fueros tras la III Guerra Carlista (1872-1876) el Señorío de Bizkaia debía garantizar la defensa militar de su territorio. Uno de las primeras medidas adoptadas fue la instalación de vigías o atalayas en los puntos más estratégicos del litoral desde los que se oteaba el horizonte. El Serantes y La Galea son buenos y cercanos ejemplos. Algunas de estas atalayas dieron lugar a instalaciones defensivas denominadas de muy diversa manera (baterías, fortines, fuertes o incluso castillos) en las primeras décadas del siglo XVI.

En el litoral vizcaíno hubo un total de 64 puestos fortificados aunque en ningún momento funcionando al mismo tiempo más de 45. Por municipios, el mayor número se situó en Bermeo con un total de 10, seguido ya a distancia por localidades como Getxo y Santurtzi con 5 cada uno, Portugalete con 4 y Zierbena y Muskiz con 3 respectivamente. El Abra se encontraba fuertemente protegido para defender infraestructuras básicas como los astilleros reales de Zorroza y los puertos de Portugalete y Bilbao.

La construcción y mantenimiento de estos fortines costeros era competencia del Señorío que ordenaba revisiones periódicas para garantizar su conservación. Asimismo nombraba a los guardafortines encargados de su custodia en períodos de paz. El papel de los municipios era secundario, se limitaba a la custodia de los pertrechos y pólvora perteneciente a cada fortín, así como tener en buen uso las distintas piezas de artillería. Por norma general, el cumplimiento de esas obligaciones fue bastante escaso, de ahí su progresivo deterioro.

Respecto a la estructura de estas baterías o fortines, podemos encontrar desde pequeñas posiciones defensivas con un par de piezas de artillería a otras que llegaron a albergar hasta 16 cañones. Las más antiguas eran muy sencillas (apenas unos parapetos de tierra compactada). Con el tiempo se realizan construcciones más sólidas con muros de piedra reforzados con sillería. El fuerte de La Galea (Getxo) incluso tenía un foso protegiendo la estructura defensiva. A falta de almacenes fue muy habitual el empleo de otras construcciones situadas en las cercanías para depositar los pertrechos o custodiar los cañones, tal y como ocurría en Santurtzi con la iglesia de San Jorge. El aprovechamiento de los espacios religiosos para usos militares provocó algunos conflictos entre las autoridades civiles y las religiosas.

Otro aspecto a resaltar es la ubicación de estos puestos defensivos. Inicialmente la mayor parte de las baterías buscará emplazamientos a baja cota desde los que se dominaban las playas o embarcaderos, debido a las propias limitaciones de los cañones disponibles, de pequeño calibre y reducida potencia de tiro. A finales del XVIII hay un cierto cambio en las estrategias defensivas y los fortines erigidos durante las primeras décadas del siglo XIX se harán en emplazamientos más prominentes que los anteriores.

Cronológicamente, la construcción de estas fortificaciones costeras está inducida por los diferentes períodos bélicos en los que se ve inmersa la Corona española. El primero está relacionado con la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) y en concreto con la entrada de Francia en el conflicto a partir del año 1636. En este momento se llevará a cabo la construcción de buena parte de las defensas del Abra: Usategi y Arriluze en Getxo, Campo Grande en Portugalete, San Jorge y Bañales (en torno al antiguo puerto), Gibilis y El Campillo en Santurtzi, El Castillo, la del Puerto y Arenota en Zierbena y finalmente El Socorro, Castillo Viejo y Corbera en Muskiz.

Desde entonces hasta principios del siglo XVIII solo se erige una nueva, la batería santurtziarra de Las Cuartas. Su construcción parece relacionarse de una manera directa con un incidente armado ocurrido en 1673 cuando dos fragatas francesas apresaron una nave holandesa atracada en la zona y contra lo cual muy poco pudieron hacer las baterías costeras de la zona.

El siglo XVIII se inicia con un nuevo conflicto armado, la Guerra de Sucesión Española (1700-1714). Se diseñó un plan de defensa que conllevó la creación de nuevas baterías costeras como la de El Cuervo en Portugalete. Un nuevo impulso vendrá dado por el desarrollo de otro conflicto armado, la Guerra de la Sucesión Austríaca (1740-1748) y para contrapesar el peligro  que suponía la flota inglesa se encargó al ingeniero militar Jaime Sycre el diseño de una serie de fortificaciones, entre ellas el emblemático fuerte de La Galea.

Este proceso constructivo se vio violentamente truncado por la Guerra de la Independencia (1808-1814), cuando el litoral fue escenario de incidentes protagonizados por la flota inglesa y los guerrilleros locales, que con la excusa de azuzar a las tropas francesas provocaron la destrucción del sistema defensivo de baterías costeras creado durante los siglos precedentes (la inmensa mayoría de las baterías fueron quemadas o desmontadas, sus pertrechos robados y sus cañones inutilizados o arrojados al mar). Habrá que esperar al bienio 1827-1828 para que el Señorío aborde una reforma completa. Se restauraron muchas de las antiguas posiciones defensivas destruidas, otras quedaron definitivamente abandonadas y se construyeron algunas nuevas.

En cualquier caso, estas instalaciones se habían quedado obsoletas ante los avances técnicos experimentados en el campo de la artillería. A comienzos de la I Guerra Carlista (1833-1840) una buena parte eran absolutamente inútiles por estar nuevamente en muy deficiente estado de conservación. Incluso las mejor preparadas jugaron un papel muy secundario en el desarrollo de los acontecimientos militares. Por eso la inmensa mayoría se abandonó tras el fin de la guerra. Una prueba clara de esa situación la encontramos en las instancias presentadas a la Diputación en los años 1844 y 1845 por el chatarrero José Oronoz (vendedor de clavazón y comprador de hierros viejos), en las que señala que en las poblaciones de Getxo, Santurtzi, Zierbena y Muskiz existe “entre agua y orilla del mar varios despojos de cañones pedazados, y balas igualmente rotas todo de yerro colado é inutiles para su serbicio, los cuales solo sirben de tropiezo para las lanchas“ y solicita autorización para poder recogerlos aunque finalmente parece que le será denegada.

En lo que respecta a Santurtzi, su ubicación en la bocana del Abra convertirá a nuestra localidad en una pieza clave del sistema defensivo de la zona. Hoy en día ese frente litoral se encuentra totalmente alterado a raíz de la ejecución del puerto exterior que ha provocado la desaparición de toda evidencia constructiva relacionada con alguna de las 5 fortificaciones que hubo en nuestro municipio (6 si incluimos Campo Grande), cuyas características y evolución particular son las siguientes:

Plano del Abra-1 - copia

  • La Batería de Campo Grande (el Campo de Bilbao o el fuerte de Santa Bárbara) situada actualmente en el término municipal de Santurtzi pero hasta mediados del siglo XIX en el de Portugalete. En concreto, en la zona de Peñota, frente al polideportivo y a la altura del núm. 23 de la avenida Cristóbal Murrieta donde actualmente se levanta el chalet de Amesti, cuyos cimientos se fundamentan sobre una gran plataforma de sillería de forma pentagonal que recuerda la planta que originalmente dispuso el recinto. Su construcción tendrá lugar en torno a 1639-1641, un “parage muy preheminente y de donde á poco riesgo se puede haçer gran daño al enemigo“. El recinto en 1684 presentaba “una muralla de cal y canto” de 46 metros de largo y una anchura entre 1,70 y 4,20 m, en la que se abrían un total de 4 o 6 troneras (según las fuentes). La Guerra de la Independencia supondrá su práctica total destrucción (“estan enteramente derrotados e inutilizados desde la entrada de los yngleses“), y tras años de abandono será restaurada en 1827-1828 adoptando una nueva planta tal y como aparece reflejada en un sencillo plano dibujado a principios de la I Guerra Carlista. Esta nueva batería presentaba una superficie mayor que la de su antecedente (26 m de ancho por 47 de largo), con una planta pentagonal y un total de 5 troneras para cañones y una pequeña tejavana en el punto más protegido de la misma. A pesar de esas reformas la batería será completamente abandonada una vez finalizado ese conflicto, para finalmente en 1861 ponerse en venta el “terreno y escombros de la casa ó fuerte derruido denominado el Campo Grande”. Podemos hacernos una idea gracias a la recreación realizada por Goio Bañales a partir de los planos de la misma, aunque las cureñas de los cañones aquí representados son diferentes a la del nuestro (en mi opinión, estos cañones parecen corresponderse con los de artillería de campaña, con grandes ruedas que facilitan su transporte y movilidad y no con los habituales en este tipo de fortines costeros).

Copia de Batería Campo Grande (reconstrucción)

  • El punto más vulnerable de la costa santurtziarra era su puerto, el cual estaba defendido por dos posiciones que desaparecieron completamente tras el relleno del antiguo embarcadero y la creación del Parque. Los primeros datos de fortificación de la zona datan de 1630 aunque no hay certeza de la ubicación específica de las mismas. La Batería de San Jorge (el “campo detrás de la iglesia” o La Almena) estaba situada al N-NE de la iglesia de San Jorge sobre una pequeña lengüeta de tierra. En 1684 será definida como un puesto “preminente y a proposito para haçer daño muy considerable al enemigo antes y despues que entre en la barra“, empleando la cercana iglesia como almacén de sus pertrechos y cañones. Destruido el fortín en la Guerra de la Independencia no volvió a ser artillado, y tras varios años en estado ruinoso la parcela fue finalmente enajenada a un particular. La otra posición era la Batería de Bañales (o la Plataforma), situada enfrente de la anterior, en una pequeña plazoleta ubicada junto a la casa-torre de Bañales (esta sí era una auténtica casa-torre), batiendo la entrada S del puerto. Su emplazamiento estaría situado en el entorno de la sucursal del Banco Santander. Ambas posiciones aparecen ya documentadas en 1638, siendo descrita la presente como un “parapeto…que esta echo en la puente que coxe de un lado a otro desde la puente dicha asta la lengueta del agua que esta antes de llegar a la torre de don Martin (de Bañales y Salazar) que es de largo çiento y sesenta y ocho pies que son beynte y quatro braças de a siete pies casa una”. Esta plataforma desaparecerá completamente a partir de 1726, quedando su emplazamiento completamente inutilizado.

Clipboard02

En el resto del litoral, los tres fortines que albergaban baterías de cañones eran conocidos también con el nombre de castillos. Se situaban al N del puerto de Santurtzi y estaban destinadas a proteger la zona empleada como atraque de las embarcaciones de mayor porte. Aparecen mencionados de tres formas diferentes: con el nombre del lugar de ubicación (Gibilis, Las Cuartas, El Campillo), con el nombre propio dado a la batería (San Carlos, San Gerónimo, San Bartolomé) o con el número que ocupa con respecto a su distancia al núcleo urbano de Santurtzi (Tercer, Segundo y Primer Castillo respectivamente). Estaban ubicados cada 200 metros aproximadamente.

Fortines

  • La más alejada será la Batería de Gibilis (San Carlos). Parece ser que se situó en las proximidades del desaparecido puertecillo de Las Vegas, junto a las piscinas de Iberdrola. Será construida en el mismo momento que las baterías del puerto, presentando en 1684 una planta trapezoidal con dos troneras enfiladas a la barra. A lo largo de su existencia será renovada en diferentes ocasiones hasta que durante la Guerra de la Independencia fue completamente desmantelada. Tras un período de abandono será restaurada nuevamente en el bienio 1827-1828, a pesar de lo cual su papel durante los siguientes conflictos fue mínimo.
  • La Batería de El Campillo (San Bartolomé de Cercamar o San Bernardo del Campillo) es coetánea a las anteriores y era la más cercana a la población, estando ubicada en la zona conocida como La Cerrada, al final del actual Paseo de la Sardinera. En 1684 presenta un recinto en forma de “L” donde se abrirán entre 5 y 7 troneras, según las fuentes, con una pequeña tejavana para el resguardo de estas piezas. Su evolución se verá truncada por la Guerra de la Independencia cuando la posición será desmantelada (“no hay cañon util ni utensilio”), quedando a partir de ese momento completamente abandonado su emplazamiento.
  • La Batería de Las Cuartas (San Gerónimo), a caballo entre las de Gibilis y El Campillo, es la más reciente de las defensas santurtziarras. Estaba ubicada en las proximidades de la zona donde arranca el Rompeolas. Su construcción data de finales del siglo XVII (1684), presentando una planta en forma de “L” en la que se abrían 5 troneras. Destruida en el transcurso de las guerras napoleónicas, abandonada durante años y restaurada en 1827-1828, aunque la posterior desidia hará inútiles estos esfuerzos.

Una vez despojados los fortines de sus cañones, éstos fueron frecuentemente utilizados en los muelles para sujetar las amarras de los buques que atracaban. Se empotraban verticalmente, unos ¾ de su longitud aproximadamente, dejando fuera la culata que tenía uno o varios rebordes, que impedían el deslizamiento de las amarras. Eran conocidos con el nombre de “cañón de amarre”. Con el paso de los años, en muchos muelles fueron sustituidos por los “bolardos” y los “norays” pero en pequeños puertos, donde no se han realizado obras, es posible encontrarlos todavía. En Santurtzi también se emplearon con tal fin, como puede verse en esta fotografía (así me lo parece) fechada en 1906:

Cañon de amarre en Santurtzi

Sin embargo, nuestro protagonista permanece sobre su cureña, como mudo testigo de la historia del Abra, a la espera de un futuro mejor, de una intervención que garantice su conservación y puesta en valor como resto arqueológico que es de nuestro pasado, como  se ha realizado en otros municipios (Mundaka, Orio, etc.).

Cañon en Orio

La bibliografía empleada para realizar esta entrada es la siguiente:

- El artículo de Alfredo Moraza Barea titulado Claves para una radiografía de la defensa del Señorío de Bizkaia en Época Moderna: el sistema de baterías, fuertes y fortines costeros que se puede encontrar fácilmente a texto completo en pdf en Internet.

- El estudio inédito elaborado por Joseba Trancho López titulado Construcciones militares en el municipio de Santurtzi.

- El libro de Carlos Glaria titulado Santurtzi, entidad histórica, lengua y toponimia.

- El indispensable blog Somorrostro de Goio Bañales y su reciente publicación In insula maris.

Degustación Arraun

La difusión de nuestro pasado a través de fotografías antiguas impresas en calendarios de bolsillo (especie en extinción) es una iniciativa muy loable que merece ser reconocida y agradecida. Fomenta el debate y aviva recuerdos entre quienes han conocido lugares y anécdotas a punto de perderse en la noche de los tiempos. Y permite, a quien le dedique unos momentos, conocer someramente el pueblo de sus antepasados, un pueblo tan diferente que, a veces, parece irreconocible.

Dos comercios de nuestro municipio, que yo sepa, mantienen desde hace bastantes años esta iniciativa pero hoy me voy a centrar en la Degustación Arraun. Ubicada desde junio de 1998 en la calle Arraunlariak – Bogadores de Mamariga, es famosa por sus fantásticas piparras y su delicioso pintxo de bakalao, que no conocen rival, a lo que hay que añadir la simpatía y el buen hacer de sus propietarios, Txema y Txaro.

Degustación Arraun

Desde el año 2004 la Degustación Arraun viene editando un calendario de bolsillo ilustrados con imágenes de nuestro pasado, casi todas relacionadas con el mar. La imagen de este año reproduce una conocida fotografía de una típica casa de pescadores, la casa vieja de mi familia, que yo no llegué a conocer, en el mismísimo centro de Mamariga, el barrio más tradicional de Santurtzi.

Estos son los calendarios editados desde 2004:

  • 2004

Calendario 2004

  • 2005

Calendario 2005

  • 2006

Calendario 2006

  • 2007

Calendario 2007

  • 2008

Calendario 2008

  • 2009

Calendario 2009

  • 2010

Calendario 2010

  • 2011

Calendario 2011

  • 2012

Calendario 2012

  • 2013

Calendario 2013

  • 2014

Calendario 2014

  • 2015

Calendario 2015Una bonita colección de imágenes que evocan nuestro pasado y nuestras tradiciones… que se irá incrementando con el tiempo.

Clipboard02

La entrada de hoy martes 6 de enero de 2015 es una entrada especial. Hace exactamente 940 años del primer testimonio documental, de la primera referencia escrita que se conserva de nuestro municipio, en un documento fechado precisamente un martes 6 de enero de 1075, festividad, entonces y ahora, de la Epifanía. Un bonito día para celebrar su bautismo, su aparición en la Historia, pues no hay duda de que ya existía antes de entonces.

El documento en cuestión es de sobra conocido y ya había hablado de él en otra entrada, pero hasta hace poco tiempo no había reparado en la fecha del mismo, martes 6 de enero de la era 1113, que equivale al año del Señor de 1075. Se trata de una permuta entre el obispo de Valpuesta, Munio, con anuencia del rey Alfonso VI, y el abad del monasterio de Oña, Ovidio, en virtud de la cual Munio entrega a Ovidio el monasterio de San Jorge de Somorrostro con todas sus pertenencias a cambio del de San Torcuato y las suyas. En realidad este manuscrito en latín medieval de 190 x 130 mm de tamaño es una copia del s. XIII con una escritura que imita la letra minúscula visigótica de épocas anteriores. Conserva las señales, el cordón y la funda donde se hallaba envuelto el sello.

Podemos ver la transcripción del documento, que se conserva en el Archivo Histórico Nacional, en la obra de Juan del Álamo, publicada en 1950 y titulada Colección diplomática de San Salvador de Oña (822-1284), en la que el autor transcribe más de 700 documentos. Uno de ellos, el número 68, se corresponde con la citada permuta. La transcripción es la siguiente:

Transcripción Documento 1075

Sería bonito poder disponer de una copia facsímil en nuestro municipio, ahora que las técnicas fotográficas y serigráficas permiten imitar fielmente el tamaño, la forma, la textura, los colores, defectos y matices del documento original.

No hay duda de que el texto ofrece una información valiosísima sobre el Santurtzi primigenio. El empleo del término monasterio aplicado en la Edad Media a las iglesias vizcaínas no implica la existencia de monjes. Monasterio se llamaba también a las iglesias propias o, posteriormente, de patronato laico. Ahora bien, en este caso no solo se llama a San Jorge de Somorrostro monasterio sino también cenobio. En terminología monástica no son términos equivalentes. En cualquier caso, no se puede ni asegurar ni negar la existencia de una comunidad monacal. No hay datos suficientes.

Respecto a la ubicación de San Jorge in insula maris in Summo rostro, la opinión más generalizada lo interpreta como una forma de indicar su extrema proximidad al mar, en la misma orilla y con las olas rompiendo en sus muros. La verdad es que no puede ser más inhóspita esta situación.

Clipboard01

En el documento se indica que se permuta San Jorge con sus parroquias y todas sus pertenencias. Esto implicaría la existencia de iglesias menores dependientes de San Jorge. Y parece ser que esto es incuestionable pues en diciembre de 1249, al pasar de Oña a las manos del Señor de Bizkaia, Diego López de Haro III, en el documento (núm. 517) cuya transcripción se puede ver en la obra arriba citada, se puede leer que Diego López de Haro cede a perpetuidad al monasterio de Oña la eglesia de Sant Esidro de Uillasant, con so solar et con quanto ha en la eglesia e con quanto pertenece a ella, que uos di en cambio por las eglesias que me diestes en Somorrostro, Sant Yurdie [o Jurdie, según otras versiones] et las otras que pertenecen a ella por trezientos marauedis.

Durante ese tiempo, entre 1075 y 1249, se hicieron obras cuyo alcance desconocemos y a las cuales pertenecería el tímpano románico que hoy se conserva en el Museo Diocesano de Arte Sacro, cuya visita recomiendo. Tenemos una reproducción al aire libre en el parque pero creo que no es el lugar adecuado. Pasa desapercibida, no se puede admirar con detenimiento ni está protegida de las inclemencias del tiempo. Bajo el pórtico de San Jorge estaría bien y sustituyendo al engendro actual aún mejor. En el Museo de las Encartaciones, otro de obligada visita, existe otra reproducción del tímpano de San Jorge, a la que corresponde la siguiente imagen:

Tímpano San Jorge 1

Tras esta segunda permuta, San Jorge y sus dependientes pasaron a ser de patronato de los señores de Bizkaia. Juan I de Castilla y Señor de Bizkaia, por privilegio de 28 de diciembre de 1386, le hizo merced perpetua de la iglesia de San Jorge a un miembro del linaje Avellaneda, en cuyas manos estuvo este patronato laico hasta su abolición a mediados del s. XIX, pero esta ya es otra historia…

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com han preparado el tradicional informe sobre el año 2014 de este blog.

¡Números emocionantes!

Este blog ha sido visto cerca de 47.000 veces en 2014. He añadido 52 artículos nuevos, el doble que el año pasado, y ha superado los 15o artículos. He subido 947 imágenes más, que ocupan un total de 227 MB. Esto supone cerca de 3 imágenes al día. Estoy bastante satisfecho con el resultado.

El día más movido del año fue el 3 de julio con 567 visitas. El artículo más popular del día fue CARTELES DE FIESTAS DEL CARMEN (1971-2000).

Atracciones en 2014

Estas son las entradas que fueron más vistas en 2014:

Muchas de los entradas más populares fueron escritas antes de 2014 y siguen siento interesantes y atrayentes. Es cierto que algunas se actualizan anualmente con nuevos datos y fotos, como es el caso de las entradas dedicadas a los carteles de fiestas. Los duendes de las estadísticas de WordPress.com dicen que estos posts tienen poder de permanencia y me recomiendan escribir sobre esos temas una vez más. 2015 viene cargado de varios proyectos por concluir y muchos otros en mente, como la serie de entradas dedicadas a personajes populares y no tan populares nacidos en el municipio, etc. Pero lógicamente en función del tiempo libre que me quede, que no siempre se tiene cuando más se necesita.

¿Cómo encontraron el blog?

Algunos visitantes llegaron buscando por árbol genealógico, carteles de fiestas, santurtzi historian zehar y árbol genealógico en blanco. Es interesante ver que el propio nombre del blog ya es uno medios para acceder a él. Y no hay duda que difundir las entradas en los grupos de Facebook Santurtzi y sus gentes y Mamariga, el barrio más tradicional ha sido un acierto, tanto para la visualización del blog y difusión de su contenido como para recibir un montón de información de muchos miembros de esos grupos, a los que sinceramente se lo agradezco.

Los sitios con más referencias en 2014 fueron los siguientes:

  1. facebook.com
  2. santurtzi.biz
  3. santurtziberriak.blogspot.com.es
  4. santurtzi.net
  5. twitter.com, algo que me llama la atención porque no tengo cuenta en twitter ni lo he usado nunca.

¡¡¡Muchas gracias por enlazarme!!!

¿De dónde vinieron?

¡He tenido visitantes de 79 países! Pero fundamentalmente de España, México, Estados Unidos, Argentina, Chile Colombia, Francia…  A todos ellos les deseo:

Urte berri on

logo aniversario

Pues va a resultar que con la entrada dedicada al centenario de la farmacia Oraá no se han agotado los aniversarios de este año. Quedaba uno por celebrar, los 50 años de la Autoescuela Preciado, una de las pioneras de Bizkaia.

Preciado en Santurtzi

La empresa fue fundada hacia 1963 por Alfredo Preciado Villodas (1915-2000) en Portugalete, al tomar mediante traspaso la autoescuela Alberdi, ubicada en Carlos VII y ahí continúan. Pronto abrió una sección en Santurtzi, junto al Parque. En la actualidad cuenta con cinco secciones: en Abanto (Gallarta), en Getxo (Fadura), dos en Portugalete y la de Santurtzi.

Clipboard04

Junto al fundador colaboraron desde el principio sus hijas María Teresa y Rosa María Preciado Colominas, que le sucedieron al fallecer. Y actualmente trabajan en la red de autoescuelas la tercera generación Preciado: Aranzazu Pereda Preciado, hija de Maite, y los hijos de Rosa María.

Maite Preciado me ha comentado que los recuerdos y anécdotas de tantos años al pie del cañón son incontables. Mucho ha cambiado el procedimiento para lograr el permiso de conducción desde los años 60 a la actualidad. Hay que recordar que la Dirección General de Tráfico se había creado solo unos años antes, en 1959, como respuesta al aumento de vehículos en circulación y ciudadanos con permiso de conducción, y todo estaba en mantillas.

El examen de conductor

Las competencias estaban compartidas entre la Jefatura de Tráfico y los ingenieros de industria y los exámenes se realizaban en cada municipio. Recuerda como si fuera ayer los exámenes teóricos realizados los sábados por la mañana en un rincón de la estación del ferrocarril de La Canilla (Portugalete) y en el Café del Parque (Santurtzi) en condiciones que en la actualidad nos resultarían inconcebibles e incluso hilarantes. Con el tiempo los mecanismos de acceso fueron adaptándose a los nuevos tiempos y los lugares donde realizar los exámenes también: la antigua Feria de Muestras, San Ignacio, Txurdinaga, etc. hasta las actuales instalaciones de Artxanda. Recuerda también que la autoescuela fue pionera en la adquisición de grandes coches para realizar las prácticas, los Renault 12 y los Ford Escort. 50 años dan para muchas historias.

Clipboard06

Codo con codo con la familia Preciado ha trabajado hasta su jubilación el pasado mes de noviembre Luis Higinio González Fernández, hijo de Antonio, el del conocido Bar Nío. Luis comenzó como alumno de Alfredo Preciado, alumno aventajado puesto que éste le convenció para que se sacase el título de profesor de autoescuela, ejerciendo desde entonces, salvo algún corto periodo, y hasta su jubilación en la autoescuela Preciado.

clip8

La renovación no cesa y dentro de muy poco tiempo se trasladan a una nueva sede en la Avenida Murrieta que permitirá satisfacer las exigencias técnicas que impone la Administración y las demandas de los clientes tanto para lograr el permiso de conducción como para reciclarse.

Clipboard02

Tengo que dar las gracias a Charly Urbina por informarme de la efemérides y pasarme las fotos, y a mi amiga Zuriñe Pereda Preciado por ponerme en contacto con su madre y hermana.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 157 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: