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Posts Tagged ‘Embarcaciones’

El Cabo Quilates, buque mixto de carga y pasaje, fue construido en los astilleros de la entonces denominada Compañía Euskalduna de Construcción y Reparación de buques para la naviera vasco-andaluza Ybarra y Compañía S.C.  La botadura tuvo lugar en 1927. Sus dimensiones eran las siguientes: eslora, 121 m; manga, 16,21 m; puntal, 9,56 m. Su casco era de acero y el motor Diesel de 2.200 CV le permitía alcanzar las 12 millas de velocidad máxima.

A continuación la noticia de su botadura aunque, desgraciadamente, tiene muy mala resolución.

El golpe de estado de julio de 1936 le sorprendió fondeado en el puerto de Bilbao como al Habana. Fue incautado y utilizado como buque prisión, anclado en la dársena de Portu en el municipio de Barakaldo. El 25 de septiembre de 1936, tras un bombardeo aéreo de la aviación facciosa de hora y media sobre Bilbao, fue asaltado por milicianos incontrolados deseosos de revancha que provocaron numerosos muertos entre los presos, acusados de simpatizar con los facciosos. El Altuna Mendi, otro buque prisión anclado en Axpe (Erandio) sufrió igual suerte.

El 2 de octubre se produjo un nuevo asalto al Cabo Quilates por la marinería del buque de la armada española Jaime I que provocó la muerte de unos 50 presos. Como suele ser habitual, las cifras de fallecidos varían según las fuentes consultadas. A consecuencia de este último incidente fueron ejecutados por orden de las autoridades vizcaínas varios de los asaltantes y el acorazado republicano fue obligado a abandonar el puerto de Bilbao.

Después de estos sucesos el Cabo Quilates dejó de ser empleado como prisión. Realizo varias singladuras. Su primer viaje fue a Buenos Aires a donde llegó el 15 de enero de 1937. Posteriormente realizó varios viajes a puertos europeos y finalmente quedó internado en el puerto ruso de Murmansk por orden del gobierno soviético. Tras la guerra civil, no pudo ser rescatado por su naviera y se incorporó a la flota mercante rusa con los nombres de Ienisei y Baikal.

Como en el caso de la evacuación de los niños de la guerra, las causas inmediatas de estos asaltos a los buques prisión fueron los primeros bombardeos intensos sobre Bilbao y otras poblaciones por parte de la aviación golpista. Algunos grupos armados se tomaron la justicia por su mano y descargaron su ira sobre personas indefensas.

Siempre existió una tensión entre la represión preventiva que ejercían las autoridades y los partidarios de la represión en caliente que, en general, se produjo en momentos puntuales en que las autoridades se vieron desbordadas por estos últimos que, como represalia por acciones de guerra enemigas, los bombardeos, asaltaron los centros de detención. Una parte de los milicianos armados tras el fracaso del golpe de estado, incluyendo a sus dirigentes, estaban a favor de pasar por las armas a los sospechosos de simpatías con el enemigo Y, además, sus pretensiones tenían un respaldo popular difícil de medir, pero no despreciable.

El 16 de agosto una incursión aérea incendió los depósitos de CAMPSA en Santurtzi. Tras este bombardeo una multitud que pedía la ejecución de los presos encerrados en los barcos prisión se congregó en los muelles. Incluso intentó acceder a los barcos en gabarras. Todos estos intentos fueron contenidos por la Guardia Civil. La suerte de los presos cambió, sin embargo, cuando este cuerpo fue relevado y los milicianos pasaron a ocuparse de la custodia de los detenidos. El 25 de septiembre sí consiguieron entrar en los barcos. El asalto costó la vida a 41 presos del Cabo Quilates y a 29 del Altuna Mendi. Hechos similares tuvieron lugar el 2 de octubre cuando los marineros de Jaime I entraron en el Cabo Quilates, con el resultado de 38 presos muertos. Algunas fuentes afirman que las ejecuciones fueron iniciadas por los propios milicianos que custodiaban el barco y que los marineros del Jaime I se unieron después.

Estos execrables hechos de septiembre y octubre de 1936 convencieron a las autoridades vascas, recién constituidas el 7 de octubre, de la necesidad de trasladar a los presos a prisiones de Bilbao a fin de asegurar su seguridad y mejorar, en lo posible, su calidad de vida. Tal como relata José Ignacio Salazar Arechalde, secretario general del Ayuntamiento de Santurtzi, en su libro 1937: Bilbao conquistada, la situación de las prisiones vascas mejoró radicalmente.

Se optimizaron las condiciones sanitarias y el régimen alimenticio. En colaboración con la Cruz Roja internacional, se fomentaron las visitas de los inspectores internacionales y el contacto permanente de los presos con sus familiares. Y, entre las primeras medidas adoptadas, se puso en libertad en octubre de 1936 a todas las mujeres detenidas en las prisiones vascas, un total de 156.

El 4 de enero de 1937 se produjo un nuevo bombardeo sobre Bilbao. Tras este hecho se organizó una manifestación que, nuevamente, buscaba venganza. En esta ocasión, los manifestantes se encaminaron hacia algunas de las cárceles de Bilbao (la prisión provincial de Larrinaga y las habilitadas en la Casa Galera, y los conventos de El Carmelo y Ángeles Custodios) y provocaron una matanza entre los presos allí custodiados. Un total de 224 presos fueron asesinados. El Gobierno de Euzkadi abrió una investigación, se procedió a arrestar a los presuntos culpables y en marzo de 1937 se dictó auto de procesamiento contra 61 personas. Se tomaron medidas de todo orden, empezando por la depuración de los funcionarios de prisiones. Y se decidió suspender la aplicación de las penas de muerte. Pese a que Bilbao sufriría nuevos bombardeos, no se dieron más actuaciones de venganza de este tipo.

A comienzos de este año 2017, 80 aniversario de aquella masacre, el lehendakari Urkullu reconoció la injusticia que padecieron los presos del bando franquista que fueron asesinados en esos cuatro centros de reclusión que dependían del Gobierno de Euzkadi. El lehendakari, José Antonio Aguirre, reconoció públicamente el dolor que estos hechos le produjeron y asumió su responsabilidad personal y la del gobierno vasco en unos infames acontecimientos en los que la cadena de mando falló.

Y os preguntareis cuál es la relación, si existe, entre el asalto al buque prisión Cabo Quilates y Santurtzi. Dos son las razones para incluirlo en el blog.

La primera es que uno de los presos asesinados había nacido en nuestro municipio en 1894. Se llamaba Juan José Aguirre Causo y era guardia jurado de profesión. Quizás algunos de nuestros mayores recuerden una placa ubicada en el pórtico de la iglesia de San Jorge, una de tantas colocadas por el bando vencedor para glorificar a sus mártires. No tengo una imagen completa de la misma pero en el fragmento que he podido documentar se incluye su nombre.

La segunda razón para tratar el triste episodio es que muchos de los asesinados recibieron inmediata sepultura en el cementerio municipal de Santurtzi. Y una vez que los franquistas ocuparon nuestro municipio, se ordenó la construcción de un monumento funerario conmemorativo que, ya sin las arbitrarias connotaciones iniciales, todavía existe en el camposanto. Fue realizado por Anastasio Amesti e inaugurado el domingo 2 de octubre de 1938.

La lista de los asesinados enterrados en el cementerio municipal es la siguiente:

Abuin Abuin, José María (viajante), nacido en Madrid en 1896/1898

Aguilló Mestre, Buenaventura (peluquero), nacido en Porrera (Tarragona) en 1890/1892

Aguirre Causo, Juan José (guardia jurado), nacido en Santurtzi el 19/08/1894

Aguirre Menoyo, Marcelino (cantero), nacido en Aiara (Araba) el 29/10/1879

Aguirre Respaldiza, Andrés (sacerdote), nacido en Lezama (Araba) el 11/11/1898

Alba Llorente, Luis (delineante), nacido en Barakaldo en 1910/1912

Alegría Uriarte, Víctor (sacerdote), nacido en Lekeitio en 1912/1913

Alonso Pérez, Bernardino Saturnino (guardia primero), nacido en Bilbao el 27/05/1893

Altuarana Landajo, Martín (sacerdote), nacido en Zeberio en 1889/1891

Antón Llorente, Fermín (cobrador), nacido en Liñafano? (Soria) en 1900/1902

Armentia Pérez de Aguado, Faustino (sacerdote), nacido en Vitoria-Gasteiz el 23/05/1890

Basaldua Pinedo, José María (ingeniero industrial), nacido en Barakaldo en 1903/1905

Boo Sobrino, Rafael (pintor), nacido en Santander en 1899/1901

Castaños González, Raimundo (sacerdote), nacido en Mieres (Asturias) en 1865/1867

Elosua Gómez, Emilio (guardia municipal), nacido en Resín (Cantabria) en 1887/1889

Ganuza González de San Pedro, Rufino (sacerdote), nacido en Campezo (Araba) en 1906/1908

Gómez de Segura Zuñiga, Serapio (sacerdote), nacido en Campezo (Araba) en 1903/1905

González Miranda, Lorenzo (estudiante), nacido en Bilbao en 1912/1914

González Solís, José María (sacerdote), nacido en Aller (Asturias) en 1886/1888

Guadilla García, Augusto (cabo guardia municipal), nacido en Pedrosa del Príncipe (Burgos) en 1892/1894

Gutiérrez-Barquín Sainz de la Maza, Gabino (sacerdote), nacido en 1877/1879

Iñarritu Uriguen, Julián (carpintero), nacido en Durango el 16/03/1894

Landa Acha, Ildefonso (armero), nacido en Ermua en 1915/1917

Landaluce Larracoechea, Juan (labrador), nacido en Ugao en 08/02/1881

Landaluce Ipiña, Juan Manuel (delineante), nacido en Ugao en 1911/1912

Lasarte Lasarte, Tomás (comerciante), nacido en Ermua en 1907/1909

Maisón [Ibáñez de] Garayo, Glicerio (sacerdote), nacido en Vitoria-Gasteiz el 21/09/1897

Miguel Álava, Manuel de (sacerdote), nacido en Baños de Ebro / Mañueta (Araba) en 1881/1883

Nicolás García, Silvestre (jornalero), nacido en Perales de Tajuña (Madrid) en 1890/1892

Polanco Fernández, José María (estudiante), nacido en Logroño en 1917/1919

Polo Bravo, Joaquín (licenciado), nacido en Peralta de Alcofea (Huesca) en 1901/1903

Ranero Múgica, Andrés (sacerdote), nacido en Karrantza el 18/10/1896

Rodenas Iraola, Salvador [o Santos] (procurador judicial) , nacido en Balmaseda en 1896/1898

Rosaenz Hueso, Cándido (comerciante), nacido en Ollauri (La Rioja) en 1896/1898

Tobalina Oraá, Juan (retirado), nacido en Iruña de Oca (Araba) el 25/06/1881

Ugarte Artera, Francisco (sacerdote), nacido en Urkabustaiz (Araba) en 1895/1896

Urriza Berraondo, Ángel (sacerdote), nacido en Bergara? en 1886/1888

Las autoridades franquistas también levantaron dos cruces conmemorativas en las puntas de las dársenas de Axpe (Erandio) y de Portu (Barakaldo) en recuerdo de las víctimas.

En la siguiente imagen se señalan con sendas flechas azules su ubicación.

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Decimoquinto artículo de la serie, publicado en el número 117 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de mayo. Más información en el propio blog, en este enlace.

 

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Continuando con la entrada precedente es el momento de exponer la relación de embarcaciones participantes en la evacuación, las fechas de partida, el número de evacuados y otros detalles de interés. He de advertir previamente que las fechas y las cifras varían en las diferentes fuentes consultadas, pero no de manera significativa.

Son las siguientes:

  • 6 de mayo de 1937

La primera expedición partió desde el puerto de Santurtzi el 6 de mayo de 1937 con 2.483 refugiados a bordo del Habana con destino al puerto de La Pallice (La Rochelle) y 163 a bordo del Goizeko Izarra con destino al puerto de Pauillac (Burdeos). La expedición estaba prevista para el día 4 o 5 de mayo pero tuvo que posponerse. Como compensación a los trastornos sufridos por el retraso, se obsequió a cada niño/a con una tarta de 200 g y un paquete conteniendo una docena de caramelos de café con leche, regalo del Consejero de Comercio y Abastecimiento y Director General de Comestibles Sólidos.

Las instrucciones de embarque eran las siguientes:

1.º) los niños/as expedicionarios tomarían el ferrocarril de Portugalete desde las veinte y treinta hasta las veintiuna y treinta, llegando al depósito franco de Santurtzi de donde se trasladarían, en su caso, al vapor Habana;

2.º) los niños se situarían en el muelle de la Naja, entre el puente de la Merced y el comienzo de la estación del ferrocarril, donde se les entregaría el billete para el viaje, colocándoles además un cartón en el que se hiciera constar el número que como expedicionarios les correspondía y la localidad adonde iban destinados;

3.º) los expedicionarios entrarían en la estación por el orden riguroso en que fueran llamados, debiendo tener sumo cuidado en que no se les extraviara el carnet que se les facilitaría;

4.º) se advertía que con los niños/as no podría ir ninguna persona mayor, excepto el personal auxiliar designado y los empleados de Asistencia Social que se juzgara conveniente para el mejor orden del viaje;

5.º) los bultos o equipajes debían llevar el nombre y apellidos de forma bien visible que correspondieran al del carnet;

6.º) por medio de un altavoz se darían las órdenes pertinentes, estando todos obligados a acatarlas con la mayor orden y rapidez.

  • 7 de mayo de 1937

El 7 de mayo de 1937 el mercante británico Marvia transporta con destino a La Pallice a 500 refugiados de Bilbao.

  • 9 de mayo de 1937

El 9 de mayo tuvo lugar una expedición formada por tres mercantes franceses, el Carimare o Carinare, el Château -Palmer y el Margaux o Château Margaux, que habían llegado el día anterior con varias toneladas de provisiones y víveres para Bilbao, fruto de donaciones y suscripciones populares en Francia. Una vez descargados, los barcos retornaron a Francia con un nuevo contingente de unos 2.000 evacuados a bordo, una buena parte, prácticamente la mitad,  eran conocidas y acomodadas familias de derechas que disponían de medios económicos para subsistir en el extranjero y que costearon su pasaje hacia la libertad. Según las autoridades francesas, la mayor parte de estos pasajeros, tras ser desembarcados, se dirigieron hacia la zona fronteriza con el País Vasco y atravesaron la frontera en dirección de San Sebastián.

  • 10 de mayo de 1937

El 10 de mayo de 1937 el mercante (petrolero en alguna fuente) británico Marvia realizó un nuevo viaje con 242 refugiados, la mayor parte de ellos procedentes de las comarcas de Gernika y Durango con destino al puerto de Pauillac.

  • 12 de mayo de 1937

El 12 de mayo de 1937 zarpan los mercantes británicos Thurston y Stancourt con más refugiados para Francia.

  • 16 de mayo de 1937

El Habana y el Goizeko Izarra tuvieron que posponer varias horas su partida, debido a los bombardeos que la aviación facciosa realizó sobre Santurtzi. Al filo del alba, pudieron zarpar con cerca de 4.000 y 700 refugiados respectivamente, entre los que se encontraba la viuda de Ramón de la Sota.

  • 21 de mayo de 1937

El 21 de mayo se realizó la única expedición que tuvo como destino el Reino Unido. Partió el Habana del puerto de Santurtzi hacia Southampton con 3.861 niños y 200 maestros. Allí desembarcará a sus pasajeros el día 23. Una placa conmemorativa del 70 aniversario en el Southampton Civic Centre nos lo recuerda.

A su vez, el Goizeko Izarra transportó ese mismo día mayo unos 350 refugiados a  Bayona.

  • 22 de mayo de 1937

Parten nuevas expediciones de refugiados hacia territorio francés (Le Verdon o La Pallice según las fuentes consultadas), unos 4.000, embarcados en los buques Zurriola (unos 760), Galea (unos 900, exclusivamente con pasajeros de pago) y Cabo Corona (unos 1.200). En algunas fuentes se incluye también al Luchana.

  • 27 de mayo de 1937

El 27 de mayo de 1937 partieron de Santurtzi el Cabo Corona con 1.283 refugiados para Pauillac y el británico Kenfig Pool con otros 750 a Le Verdon.

  • 1 de junio de 1937

El Habana transportó a territorio francés (La Pallice) a aproximadamente 3.730 refugiados, de los cuales 2.300 eran niños.

  • 6 de junio de 1937

En esta nueva expedición a Francia, el Habana transportó a más de 4.250 refugiados, muchos de ellos enfermos, de los cuales alrededor de 2.350 eran niños y casi una cuarta parte de los pasajeros abonaron su billete (los denominados pasajeros de pago).

  • 11 y 13 de junio de 1937

Durante los 11 y el 13 de junio se produjo la evacuación, en dos viajes del Goizeko Izarra o más correctamente del Warrior, de los 270 niños afectados por tuberculosis ósea y hospitalizados en el Sanatorio de Gorliz. Una gran parte de ellos fueron trasladados al balneario que la Delegación del Gobierno de Euzkadi en Bayona había alquilado en la localidad pirenaica de Saint-Christeau. Desde aquí fueron posteriormente conducidos al balneario marítimo de Berck-Plage.

  • 13 de junio de 1937

Una de las evacuaciones más conocidas (precedida de una intensa campaña propagandística en su momento) se produjo la madrugada del 13 de junio, a sólo seis días de la caída de Bilbao. Nuevamente el Habana salió de Santurtzi hacia Burdeos con 4.500 niños de los que 1.494, acompañados por 72 profesores, educadores y auxiliares y dos médicos, tenían como destino final la Unión Soviética. Eran los ya citados niños de Rusia.

Se trataba de una expedición organizada por Socorro Rojo Internacional y respaldada por el PCUS, el partido comunista soviético. Este viaje fue cubierto con niños cuyos padres pertenecían a organizaciones socialistas, comunistas, anarquistas y republicanas. Un total de 446 niños provenían de Bilbao y 122 de Donostia-San Sebastián. No tuvieron ni que desembarcar en Francia. Fueron transbordados directamente del Habana al vapor francés Sontay que les llevó a San Petersburgo (entonces denominada Leningrado), a donde llegaron una semana después.

Partieron en el Habana, que había llegado a Bilbao por la mañana y allí había esperado a que se hiciera de noche para que subiesen a bordo los pequeños pasajeros. Los camiones repletos de niños habían ido llegando al puerto y aguardaron igualmente la noche mientras los chatos (cazas de fabricación soviética empleada por la aviación republicana) patrullaban el cielo. Al oscurecer comenzó la identificación de los niños con las listas de inscritos y se les fue entregando una tarjeta personal que se prendía a la ropa. El recuento terminó a las cinco de la madrugada y el barco zarpó poco después para Burdeos.

Embarcaron un sábado por la noche y llegaron a Burdeos el lunes por la tarde, desembarcando el grupo de niños/as que iba a quedarse en Francia. Los demás fueron reembarcados al día siguiente, hacia las siete de la tarde, en el buque francés Sontay, para continuar viaje. Este barco, que normalmente hacía la ruta entre Francia y su principal colonia asiática, Indochina, fue alquilado por el gobierno republicano para hacer esta evacuación, llegando a Leningrado el día 22 de junio. De aquí fueron distribuidos inmediatamente, a las distintas residencias infantiles, separando a aquellos que habían llegado enfermos (tuberculosos) que fueron enviados a sanatorios especializados para curarles. El resto, a los que se intentó agrupar por parentesco, edad, vecindad y otros criterios de afinidad, fueron distribuidos en seis Casas de Niños.

Es importante reseñar que, tras la caída de Bizkaia, hubo una segunda expedición de niños a la Unión Soviética. El 24 de septiembre de 1937 salió del puerto de El Musel (Gijón) un carguero francés con aproximadamente 1.100 niños a bordo, asturianos, santanderinos y vascos. En el puerto francés de Saint Nazaire fueron trasladados al buque soviético Kooperatsiia con rumbo a Leningrado.

  • 13 de junio de 1937

Ese mismo día, a la tarde, saldrían otros 300 niños a bordo del vapor Ploubazlanec, un barco fletado por el Socorro Rojo Internacional.

  • 14 de junio de 1937

El 14 de junio de 1937 el mercante Seven Seas Spray sale de Bilbao con refugiados para Francia.

  • 15 de junio de 1937

El 15 de junio de 1937, de madrugada, los destructores republicanos Císcar y José Luis Díez salen de Santurtzi llevando a bordo 288 evacuados, de ellos 122 hombres en edad militar, muchos de los cuales eran importantes responsables militares que abordaron el barco sin autorización y aprovecharon el viaje para escapar. A continuación salen el Warrior, también con algunos escapados a bordo; el Thorpehall, con 750 refugiados para Pauillac, y el vapor inglés Alice Marie que conduce a La Pallice a 790 personas. En algunas fuentes la partida del Alice Marie se data el día 17 de junio.

Leyendo una entrada sobre los niños de la guerra jarrilleros publicada en el blog El Mareometro deduzco que el pintor Alberto Gómez Gonzalo Echarte, nacido en Urioste en 1926, fue evacuado en el Alice Maríe y que pasó su infancia en Santurtzi, según él mismo evoca.

  • 16 de junio de 1937

El 16 junio de 1937 continúa la salida de pesqueros y mercantes hacia Santander. Entran allí con evacuados los mercantes Cabo Corona, ZurriolaGaleaLolaMarqués de UrquijoMari ElviraAntonieta, Itxas-Zuri. En total llegaron por mar a Santander unos 10.000 refugiados.

En los días previos a la caída de Bilbao (el 19 de junio), una parte de la población y miles de refugiados iniciaron su huida hacia las Encartaciones. El avance del frente en esa misma dirección obligó a las personas allí refugiadas a continuar su marcha hacia el oeste, hacia Cantabria primero y hasta Asturias posteriormente. Por mar o por tierra, el número de refugiados vascos que huyeron de Bizkaia ante la llegada de las tropas franquistas fue superior a los cien mil, con un porcentaje importante de mujeres y niños de corta edad.

Tanto desde Santander, durante los meses de julio y agosto, como desde Asturias, hasta la caída de Gijón en el mes de octubre, el Departamento de Gobernación del Gobierno Vasco organizó nuevas expediciones de evacuación. En esta ocasión, el exilio tuvo un carácter más familiar, con una presencia mayoritaria de mujeres, en ocasiones acompañadas de sus hijos, y algunos ancianos, a los que hay que añadir los integrantes del Gobierno Vasco. Con el Habana anclado en Burdeos, fueron mayoritariamente mercantes ingleses y franceses, como el Marion Moller, el Perros Guirec, el Tregastel y el Ploubazlanec, entre otros, los empleados en este éxodo. He encontrado referencias a otros barcos empleados, al parecer, en la evacuación desde diferentes puertos cántabros y asturianos: el paquebote Meknés y el mercante Montesquieu (franceses), los vapores Kellwyn, Pilton y Sarastone evacuaron refugiados en julio de 1937 rumbo al puerto de Saint-Nazaire, el remolcador Altsu Mendi trasladó refugiados a este mismo puerto en agosto de 1937.

En abril de 1938, la Asistencia Social vasca cifraba el éxodo de niños vascos en 37.930: 22.234 en Francia; 6.200 en Cataluña; 3.956 en Reino Unido; 3.201 en Bélgica; 1.889 en la Unión Soviética; 245 en Suiza y 105 en Dinamarca. Una gráfica que hace referencia a todos los menores evacuados nos proporciona una imagen del verdadero impacto del éxodo:

Se pueden encontrar listados de los niños de la guerra en diferentes fuentes. Entre la bibliografía consultada, las obras más interesantes para este fin son las siguientes:

También es imprescindible la lectura de la serie de más de 20 excelentes y documentadas entradas dedicadas a la evacuación de los niños de la guerra en el blog Memorias de Getxo: Crónica de una evacuación, de donde he tomado numerosos datos.

Y específicamente para los niños evacuados al Reino Unido The Association for UK Basque Children mantiene una web permanentemente actualizada en la que se encuentra muchísima información.

La siguiente entrada estará dedicada a los niños santurtziarras (por nacimiento, vecindad o relación) que aparecen en las diferentes listas de evacuados incluidas en la bibliografía antes reseñada. Me gustaría ponerles cara a todos los que sea posible. Toda ayuda será bien recibida.

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Ochenta años después de los tristes acontecimientos vividos por nuestros aitites y amamas, quiero dedicar una entrada a los niños de la guerra santurtziarras, nacidos en Santurtzi, vecinos en 1937 o posteriormente, tras su repatriación, pero antes considero necesario hacer referencia al contexto en que se produjo su evacuación.

El bombardeo de Bilbao el 4 de enero de 1937 causó una honda impresión en la población y llevó al Gobierno Vasco a tomar en consideración una propuesta previa de la embajada republicana en París para acoger temporalmente en Francia a los niños que vivían próximos a las zonas en conflicto. El Departamento de Asistencia Social ofreció por primera vez a las familias vascas la posibilidad de inscribir a sus hijos de 5 a 12 años para proceder a su evacuación. El miedo y desasosiego causados por el ataque aéreo fue de tal magnitud que, entre el 9 y el 16 de enero, hubo más de 1.600 solicitudes de padres demandando la salida temporal de sus hijos al extranjero.

El Gobierno Vasco consiguió a primeros de marzo la colaboración de la armada británica y el apoyo de grupos sindicales y humanitarios franceses encargados de acoger a los niños. El Departamento de Asistencia Social quiso organizar una evacuación modesta en número, pero ejemplar en su realización. Salió el 21 de marzo de 1937 desde el puerto de Bermeo a bordo de dos destructores británicos, el Campbell y el Blanche, con destino a San Juan de Luz. Desde allí los 450 niños evacuados fueron conducidos por vía terrestre hasta la isla de Oléron, al norte de Burdeos, donde fueron acogidos temporalmente en la colonia de vacaciones denominada La Maison Heureuse. En este primer viaje se encontraba entre cientos de niños el escritor vizcaíno Luis de Castresana, autor de El otro árbol de Guernica publicado en 1968.

Durante el mes de abril se realizaron al menos otras tres evacuaciones marítimas no planificadas de población civil a bordo de barcos vascos (pesqueros y pequeños vaporcitos), ingleses y franceses, que salieron directamente de Bermeo, Ondarroa o Getaria.

Tras los indiscriminados bombardeos aéreos sobre Durango y Gernika en la primavera de 1937, el Gobierno Vasco aceleró las gestiones para poner a salvo de los desastres de la guerra a la población más indefensa. Solicitó la colaboración de otros estados, los firmantes del Pacto de No Intervención que habían decidido no inmiscuirse en el conflicto. Curiosamente, Alemania e Italia, también signatarios del pacto, apenas disimulaban su colaboración con el bando sublevado, al que proporcionaban todo tipo de apoyo militar y logístico. El brutal bombardeo de Gernika tuvo tanta repercusión internacional que creció extraordinariamente entre los ciudadanos del Reino Unido y de Francia, entre otros países, el anhelo de que sus gobiernos, que hasta entonces habían mirado hacia otro lado, prestaran algún tipo de ayuda humanitaria. Con esta coyuntura favorable, el Gobierno Vasco pudo entonces negociar una evacuación masiva de no combatientes, especialmente de niños y niñas, a diversos países europeos.

En Reino Unido, y a pesar de su firme oposición inicial a aceptar refugiados, el gobierno británico aprobó finalmente acoger niños vascos evacuados con la condición de que no se utilizara ningún tipo de fondos públicos o recursos estatales. Por eso la operación correría totalmente a cargo de voluntarios y de organizaciones no gubernamentales. A primeros de mayo, los gobiernos británico y francés consintieron en colaborar en la evacuación de refugiados civiles por motivos humanitarios, pero condicionaron este apoyo a la presencia en cada una de ellas de un porcentaje, en tomo al 20 % del pasaje, de prisioneros políticos conservadores (calificados de rehenes según sus propias palabras) que se encontraban recluidos en diferentes cárceles de Bilbao. Francia se comprometió a acoger de forma transitoria a los refugiados en su territorio y la armada británica a escoltar las expediciones, que deberían realizarse bajo la supervisión del cónsul británico en Bilbao.

A partir de ese momento, las evacuaciones de niños a países de acogida se sucedieron intensamente. Los países que acogieron a más niños fueron Francia (17.489), Bélgica (5.130), la Unión Soviética (3.291), los denominados niños de Rusia, el Reino Unido (3.826) y México (442), los denominados niños de Morelia, que partieron en  el vapor francés Mexique el 26 de mayo desde Burdeos rumbo a Veracruz a donde llegaron tras una travesía de 15 días con escala en La Habana. También acogieron a algunos niños Suiza, Dinamarca y Holanda.

Otros países, como Suecia o Noruega, financiaron colonias para los niños en territorio francés. Los niños que fueron evacuados tenían entre dos y catorce años, aunque algunos mayores falsificaron su edad para poder acompañar a sus hermanos. El país de destino establecía las edades de los niños que quería acoger. En total, unos treinta mil fueron evacuados, de los cuales dos terceras partes regresaron, durante o una vez finalizada la guerra civil.

Los barcos más significativos en la evacuación por tamaño y número de viajes realizados fueron el Habana y el Goizeko Izarra. Al primero ya le he dedicado la entrada precedente. Del segundo es necesario hacer una breve reseña.

El Goizeko Izarra era el magnífico yate de recreo del industrial vizcaíno Ramón de la Sota Llano, fallecido en agosto de 1936, que su hijo puso a disposición de la Cruz Roja Internacional para la evacuación. Fue, después del trasatlántico Habana, la embarcación que más refugiados trasladó en los cinco viajes que realizó los días 6, 16 y 21 de mayo y el 11 y 13 de junio, estos últimos con nuevo nombre, Warrior, y bajo pabellón británico pues había sido comprado por el inglés Mr. Owen.

Tampoco me gustaría olvidar mencionar a los destructores republicanos Ciscar y José Luis Díez que entraron en servicio en los primeros meses de la guerra, siendo destinados al teatro de operaciones del Cantábrico. Este último estuvo atracado desde entonces en Santurtzi la mayor parte del tiempo. Los santurtziarras que, a pesar de las circunstancias no habían perdido el sentido del humor, le denominaron Pepe, el del puerto por lo poco que salía a navegar.

Para no hacer excesivamente larga la entrada, la relación de embarcaciones, fechas de partida y número de evacuados, así como otros detalles, irán en otra entrada que publicaré a continuación.

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Hace 80 años tuvo lugar la primera evacuación planificada de refugiados al extranjero durante una contienda bélica. Dicho así parece algo de lo que habría que presumir, pero desgraciadamente, y a pesar de todo, los denominados niños de la guerra fueron una generación marcada por unos hechos trágicos e imborrables. Y en este exilio infantil la imagen del vapor Habana en el puerto se ha quedado grabada en la memoria, en el mosaico conmemorativo y, desde hace unos meses, en el callejero municipal.

¿Pero qué más sabemos del vapor Habana?

En primer lugar hay que reseñar que el vapor Habana fue uno de los buques empleados para la evacuación, pero no el único. Otra de las embarcaciones utilizadas en la evacuación fue el yate de Ramón de la Sota Llano, el Goizeko Izarra. Pero fueron muchas más, de las que daré cuenta en una próxima entrada.

El Habana estaba atracado en el puerto de Bilbao (sí, ya sé, en Santurtzi) el 18 de julio de 1936 aprestándose para su salida ordinaria hacia América. El golpe de estado provocó que la partida fue suspendida sine die. En los siguientes meses, la evolución del conflicto bélico en Gipuzkoa hizo necesario habilitar alojamiento provisional a los refugiados procedentes de ese territorio y el trasatlántico fue requisado y se dedicó a tal fin. En enero de 1937  se empleó como buque-hospital y finalmente fue el gran protagonista de la evacuación marítima de tantos y tantos niños de la guerra.

Realizó seis viajes desde el puerto de Santurtzi. Este es otro dato que se ignora a menudo, recordando únicamente el realizado a Inglaterra. Partió el 6 de mayo rumbo al puerto francés de La Pallice, el 16 de mayo rumbo al puerto francés de Pauillac, el  21 de mayo rumbo al puerto inglés de Southampton, el 1 y el 6 de junio rumbo al puerto francés de La Pallice y, finalmente, el 13 de junio rumbo al puerto francés de Pauillac (en donde, sin desembarcar, una parte de los niños fueron transbordados a otro buque y continuaron rumbo a la antigua Unión Soviética). Entre la documentación consultada ha surgido el nombre del capitán, Ricardo Fernández. Y también me han facilitado el nombre de un cabo de luces, natural de Santurtzi, llamado José Santos.

Ocupada toda Bizkaia la semana siguiente, el vapor Habana quedó amarrado en Burdeos como barco hospital hasta el final de la guerra. Terminada la guerra es reclamado por las autoridades franquistas junto con otros 67 buques españoles fondeados en puertos franceses.

Y aquí parece concluir el relato habitual sobre esta emblemática embarcación. Sin embargo, hay un antes y un después. Y esa parte menos conocida es la que voy a exponer a continuación.

Pocas personas saben que la embarcación fue construida en los astilleros que la Sociedad Española de Construcción Naval poseía en Sestao, la Naval de Sestao, para la Compañía Transatlántica. De hecho fue la primera. Estaba construido en acero fabricado con hierro autóctono y su estructura cosida por medio de remaches, no existían aún las máquinas de soldadura de arco voltaico.

Aunque su quilla se puso el 27 de abril de 1916, su botadura no se produjo hasta el 14 de septiembre de 1920. El retraso fue debido a las vicisitudes que acarreó la I Guerra Mundial. El acto estuvo presidido por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia y no estuvo exento de percances. Una vez que su madrina, la reina, estrelló en la proa la clásica botella de champagne, el buque inició su deslizamiento hacia la ría, pero a mitad de camino se detuvo durante unos momentos. Afortunadamente reinició su marcha hasta flotar libremente en la ría.

Este pequeño incidente podría interpretarse como el anuncio de los avatares que a lo largo de su vida habría de sufrir este esplendido buque, bautizado con el nombre de Alfonso XIII. Uno de ellos apenas dos meses después de su botadura. El 27 de noviembre, amarrado en el muelle de armamento en Sestao, se produjo un incendio a bordo, calificado por algunas fuentes de sabotaje, lo que ocasionó nuevos retrasos.

Fue en su momento el buque más grande construido en España (14.400 t de desplazamiento). Tenía las siguientes dimensiones: 146,30 metros de eslora por 18,6 m de manga, 10,9 m de puntal y 6,3 m de calado. Dos turbinas de vapor Parsons, a dos hélices, generaban una potencia de 10.700 CV para llegar a los 19,5 nudos de velocidad.

Costó exactamente 36.625.109 pesetas, frente a los 10 millones presupuestados en principio. Después de su definitivo acondicionamiento se entregó a la Compañía Trasatlántica el 29 de agosto de 1923 y, con el rey a bordo, realizó sus pruebas de mar el 1 de septiembre.  Y comenzó a realizar, como buque de pasaje, trayectos transoceánicos con destino a Cuba, México y Nueva York.

Se catalogaba como buque de pasaje y su capacidad era de algo más de 2.000 pasajeros repartidos de la siguiente manera: 245 de 1ª clase, 82 de 2ª clase, 148 de 3ª clase, 1.589 emigrantes o tropa. Además hay que tener en cuenta a sus 245 tripulantes.

A tenor de lo que muestran los folletos y las fotografías de la época, era un trasatlántico bastante lujoso de la citada Compañía Trasatlántica, la más célebre y antigua naviera española, con sede en Santander y en Barcelona, que, aunque ya no era ni sombra de lo que había sido a finales del siglo XIX y comienzos del XX, aún conservaba importantes embarcaciones trasatlánticas.

Al proclamarse la II República, la naviera fue discriminada por su especial relación con el régimen anterior y, como consecuencia, se rescindió el contrato establecido entre la empresa y el Estado desde junio de 1910. Aun así, continuó dando servicio, en precario, a las líneas que partiendo de puertos del Cantábrico recalaban en Nueva York, Cuba y México. Eso sí, el barco tuvo que cambiar de nombre y pasó a ser el Habana. Como ejemplo, las insignias de solapa, antes y después.

Después de la guerra civil, las autoridades francesas devolvieron el buque a la antigua propietaria, la Compañía Trasatlántica, y comenzó una nueva etapa de su larga vida hasta morir en tierras gallegas. Llegó a Bilbao el 27 de junio de 1939 y se procedió a su inmediato acondicionamiento en las instalaciones de la Naval con el objeto de volver nuevamente a la línea a la que dio servicio anteriormente. Sin embargo, el 14 de septiembre, sufrió un nuevo incendio, al parecer también intencionado, que ocasionó importantes daños, tanto en la estructura como en la maquinaria, y finalmente se decidió su reconstrucción como buque de carga. Terminadas las reparaciones, el resultado fue, un carguero feo y poco rentable, con una capacidad de 14.168 metros cúbicos que salió de nuevo a la mar en 1942 para dedicarse a cubrir diversas líneas de carga de la Trasatlántica.

Finalizada la II Guerra Mundial, fue reparado en los astilleros Todd de Nueva York y nuevamente transformado en un buque mixto de carga y pasaje con capacidad para 12 pasajeros en clase Turista A y 102 en clase Turista B.

En 1960, ante su escasa rentabilidad, es amarrado en el puerto de Vigo, en principio con la idea de desguazarlo. Sin embargo, en 1961, ante la falta de capacidad de los astilleros para satisfacer la demanda de construcción de buques congeladores, la empresa Pescanova se fija en el viejo Habana y el 1 de febrero de 1962 se remolca hasta Ferrol para ser reformado en los Astilleros y Talleres de Noroeste (Astano) para servir como buque-factoría congeladora. Se pinta de gris y verde claro y con la contraseña de Pescanova en la chimenea y el nuevo nombre de Galicia en su popa y amuras, el 7 de septiembre de 1964 se hace a la mar rumbo a los caladeros de Sudáfrica, acompañado de una flotilla de 10 arrastreros construidos en Barreras.

Todavía sufrirá nuevas transformaciones puesto que en 1971 se le cambian las viejas y poco eficientes calderas por unas nuevas. La operación se ejecutó descosiendo un costado del barco sin afectar a la superestructura ni al resto de instalaciones del barco en un tiempo record de 8 semanas en dique seco de la Empresa Nacional Bazán de Construcciones Navales Militares S.A., también en Ferrol.

De vuelta en los caladeros de Sudáfrica y Namibia, da servicio a medio centenar de pesqueros que abarloados al Galicia descargan su pesca para ser congelada y reciben víveres, combustible, atención sanitaria e incluso reparaciones. Finalmente, en 1975 regresa destinado ya al desguace que llega en febrero de 1978 en Vigo.

Dicen que un ancla, donada por el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián, se conserva en el Museo de anclas Philippe Cousteau en Castrillón (Asturias), aunque yo tengo mis dudas porque las fechas atribuidas al buque (1927-1966) no coinciden con las del Habana.

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Décimocuarto artículo de la serie, publicado en el número 116 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de abril. Más información en el propio blog, en este enlace.

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Recopilando información sobre el Patricia he encontrado unas pocas tarjetas postales y un folleto de cartulina de tamaño similar, que no he podido comprobar si, efectivamente, se empleó como tal. En cualquier caso, me parece muy interesante y por eso lo incluyo en esta pequeña recopilación.

Un primer grupo de tarjetas postales tiene como protagonista indiscutible a la embarcación, navegando o fondeada.

Una segunda categoría está formada por una única postal que me resulta muy curiosa porque incluye al Patricia entre un grupo de embarcaciones muy significativas. Solent hace referencia al estrecho que separa la pequeña isla de Wight de la de Gran Bretaña. Forma parte de una importante ruta marítima para pasajeros, mercancías y buques militares y también es una destacada zona de ocio para la práctica de deportes acuáticos, especialmente de la vela. Tiene un patrón de mareas muy complejo que ha beneficiado en gran medida el éxito de Southampton como puerto.

A un tercer grupo pertenece una postal que ya ha sido publicada en el blog, incluida en el grupo de postales costumbristas al incluir, sobreimpresionada la silueta de una sardinera. Pero también existe la versión sin ella.

En cuarto lugar podemos incluir las que publicitan el servicio y las características de la embarcación como muchas tarjetas que podemos encontrar en oficinas de turismo, hoteles, etc. La primera incluye una alegoría clásica: el dios Poseidón o Neptuno montado en su carro tirado por caballos marinos.

La segunda y última de este grupo (aunque podría no ser una auténtica tarjeta postal) también es la más curiosa sobre todo si se es, como yo, aficionado a la vexilología, la disciplina que trata del estudio de las banderas en su más amplio sentido.

Incluye los pabellones que deben utilizar los barcos mercantes suecos, ingleses y españoles con la salvedad de que el atribuido a España dejó de ser oficial el 19 de julio de 1927, cuarenta años antes…

Sin embargo, es muy interesante este pabellón porque creo que es el que originalmente se habría podido ver en la vidriera de la procesión marítima de la Virgen del Carmen antes del incendio de la iglesia en 1932. Al ser restaurada pudo “actualizarse”. Habrá que seguir investigando.

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