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Posts Tagged ‘Iglesias’

Nuevo artículo, el 32.º de la serie, publicado en el número 134 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de diciembre. Dedicado a la génesis de la parroquia de La Inmaculada Concepción del barrio de Las Viñas.

 

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El 8 de diciembre de 1968 se consagraba solemnemente la nueva iglesia dedicada a La Inmaculada Concepción en el barrio de Las Viñas. Y para conmemorarlo, Francisco Javier Pérez Cano, amigo y colaborador de este blog y administrador del grupo de Facebook dedicado al barrio de Las Viñas-Bullón, ha preparado con mucho cariño una entrada que paso a extractar.

Todo comienza en el año 1965, cuando el párroco del barrio de Mamariga, don Elías Bravo Olano, se dio cuenta de que la población de Santurtzi estaba creciendo de una manera desmesurada y a un ritmo vertiginoso.

La zona de Las Viñas, que abarcaba la feligresía de dos parroquias, San Jorge y Virgen del Mar, era una de las que más había crecido, y estas dos parroquias se habían quedado pequeñas ante este aumento de población. Se hizo un estudio de esa zona, en la que hasta no hacía mucho no había más que huertas y unas pocas casitas desperdigadas, y se pudo comprobar que en ese momento tenía más de 7.500 posibles feligreses. Y eso que en aquel momento el área comprendida entre la calle Ramón y Cajal y el actual parque de Gernika pertenecía a la feligresía de San Jorge. El barrio entero alcanzaría los 9.000 habitantes.

Con todos estos datos, don Elías se puso en contacto con el obispo de Bilbao, don Pablo Gúrpide Beope, y le expresó la idea de crear una parroquia en el barrio de Las Viñas.  Al obispo le entusiasmó la idea y dio el visto bueno. Además, le propuso el nombre de don Francisco García López, por aquel entonces coadjutor de la parroquia de Nuestra Señora Virgen del Puerto de Zierbena, como persona indicada para ayudarle a llevar a cabo esta propuesta.

Don Francisco nació en Balmaseda el 29 de mayo de 1933 y a la edad de 6 años fue a vivir a Sodupe. El 28 de junio de 1959, cuando contaba con 26 años de edad, fue ordenado sacerdote en la iglesia de San Francisco de Asís en Bilbao, conocida popularmente como la Quinta Parroquia. Su primer destino fue, como coadjutor, la parroquia Nuestra Señora del Puerto en Zierbena junto al párroco don Apolinar Martínez, hasta el año 1965 que fue destinado a Mamariga. Hizo su presentación en Santurtzi el día del Carmen.

Muy pronto comenzó, junto con don Elías, con los trámites y las gestiones para la construcción de la nueva parroquia de Las Viñas. El primer paso fue ir al Ayuntamiento, presentar la idea de la creación del nuevo templo y solicitar un terreno donde poder construirlo. El Consistorio estuvo conforme con la idea y cedió a cambio de una renta simbólica, una parcela al final de la calle Ramón y Cajal, donde en aquél momento estaba situado un antiguo lavadero que llevaba muchos años fuera de uso y en estado de ruina. El constructor José María Ortolatxipi, vecino de Mamariga, se ofreció para ejecutar el derribo del lavadero y la construcción de la iglesia, dando facilidades para el pago de todas la obras. El arquitecto Manuel Zayas Arancibia se ocupó del proyecto y diseñó un templo amplio, con numerosas dependencias parroquiales ubicadas en la parte inferior.

En enero de 1967 empiezan las obras de derribo del lavadero y de la construcción de la nueva iglesia.

Poco después, otro constructor, en este caso del barrio de Las Viñas, llamado Juan Manuel Zabala Elósegui “Tolo”, cede a don Elías y a don Francisco, una lonja situada en el núm. 21 de la calle Doctor Fleming para utilizarla como templo provisional mientras duraran las obras de construcción de la nueva iglesia. Y eso que aún no estaba instituida oficialmente la nueva parroquia. Don Elías solicitó el pertinente permiso al obispo Gúrpide y este accedió. Los feligreses regalaron el mobiliario necesario y la primera imagen de La Inmaculada Concepción, que actualmente se conserva en los sótanos de las dependencias de la iglesia.

Las obras del nuevo templo seguían avanzando a buen ritmo. En verano ya se podía apreciar la forma que tendría el alzado del edificio.

El domingo 15 de octubre de 1967, día de Santa Teresa de Jesús, en la lonja situada de la calle Doctor Fleming, justo enfrente de las antiguas escuelas de Primo de Rivera, don Francisco García oficiaba misa por primera vez en la provisional parroquia de la Inmaculada.

Una semana después, el domingo siguiente, 22 de octubre, el obispo Gúrpide visitó la lonja y mandó, a propuesta del párroco don Elías, que se administrasen todos los sacramentos como si fuese una auténtica parroquia. Desde entonces funcionó como aneja a la de la Virgen del Mar de Mamariga, y bajo la advocación de la Inmaculada Concepción, de la que era muy devoto don Francisco.

Mientras tanto, continuaban las obras del templo definitivo, aunque no exentas de contratiempos. Cuando ya se llevaba construido más de la mitad, un error de cálculo hizo que el tejado se viniese abajo. En aquel momento no había nadie en el edificio en construcción, por lo que no se tuvieron que lamentar daños personales.

Llegaron las primeras comuniones, que se celebraron el día 8 de mayo de 1968, pero debido a la gran cantidad de niños que participaban, fue imposible hacerlo en la lonja. Así que la ceremonia se realizó en el patio de las antiguas escuelas de Primo de Rivera.

Cuando todo iba de maravilla, la parroquia en la lonja llena de feligreses, las obras del nuevo templo viento en popa, ocurre una gran desgracia. El 15 de junio de 1968 moría don Elías Bravo Olano, párroco de Nuestra Señora Virgen del Mar y máximo precursor de la creación de la parroquia de la Inmaculada Concepción en el barrio de Las Viñas. Nunca pudo ver cumplido su sueño. Don Francisco toma las riendas del proyecto.

El 14 de octubre el obispo Gúrpide, que desde el primer momento se había interesado de manera especial, visitó las obras de la nueva iglesia. Pudo comprobar el estado de las obras de construcción del nuevo templo que se estaba construyendo con las ayudas de todos los feligreses y los donativos de varios vizcaínos. Se le explicó que tendría cabida para 1.800 personas, las dependencias parroquiales necesarias, una guardería infantil de 70 plazas y un parvulario también de 70 plazas.

En noviembre, sin estar todavía acabadas las obras, se comienza a oficiar la misa y demás oficios religiosos en la nueva iglesia. Cuando se estaban ultimando los preparativos para la inauguración, ocurre otro suceso importante. El 18 de noviembre fallece el obispo Pablo Gúrpide Beobe. Después de interesarse tanto por la parroquia, tampoco pudo verla terminada. Finalmente, el 2 de diciembre de 1968, el obispo José María Cirarda Lachiondo, administrador apostólico de la diócesis de Bilbao, vacante por la reciente defunción de su obispo Gurpide, firma el decreto de erección de la nueva parroquia.

Se pone en marcha el programa de actos de la inauguración. El día 30 de noviembre comienza con una Novena a la Inmaculada a las 7:45 de la noche. A las 11 de la mañana del día 5 de diciembre, se celebran las Confirmaciones. El día 7, a las 10:30 de la noche hubo Vigilia extraordinaria de la Adoración Nocturna. Y, finalmente, el 8 de diciembre, festividad de La Inmaculada Concepción, se procede a inaugurar oficialmente el nuevo templo.

Monseñor José María Cirarda Lachiondo, obispo administrador, bendijo la iglesia, consagró el altar y ofició una misa conjunta con don León María Martínez, vicario de la diócesis, don Francisco García López, párroco de la nueva parroquia y don José María Iruretagoyena, párroco de San Jorge.

Y cincuenta años después se conmemora esta efemérides.

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El Ayuntamiento de Santurtzi, a través de la Oficina de Turismo, ha instalado junto a la entrada de la iglesia de San Jorge un cartel con codigo QR que permite realizar un tour virtual de este singular edificio. Se accede a una vista en 360 grados del interior del templo y permite además conocer el origen y la historia del templo y, por ende, de nuestro municipio.

Esta es la dirección a la que reenvía la lectura del código QR: https://my.matterport.com/show/?m=eUb9csYg7i3

Pulsando en los diferentes iconos de la aplicación se accede a un vídeo de la tradicional procesión marinera que se celebra desde 1907, diferentes explicaciones sobre la figura de san Jorge y la Virgen del Carmen, las caracteristicas arquitectónicas y artísticas del edificio, sus imágenes de culto y sus vidrieras, el órgano recién restaurado, avatares y sucesos significativos como el incendio de 1932, etc. y la importancia que tuvo en la vida diaria de los vecinos de Santurtzi y de los arrantzales en particular.

Además, para promocionar aún más el conocimiento de la historia y el simbolismo de la iglesia de San Jorge, origen de nuestro municipio, entre vecinos y visitantes, la Oficina de Turismo ha programado por primera vez una serie de visitas guiadas in situ que se celebrarán los sábados de julio, agosto y septiembre a las 17:30 horas. La primera hoy 14 de julio. Más información en la propia Oficina de Turismo de Santurtzi.

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El domingo 22 de octubre de 1967 se inauguraba el nuevo templo parroquial del barrio San Juan, barrio que surge entre 1954 y 1960 en la ladera norte del Serantes. A finales de 1960 se crea la parroquia (segregada de la de Virgen del Mar de Mamariga), que se ubica provisionalmente en los bajos de uno de los edificios de viviendas. En 1961 se crean unas escuelas parroquiales y la conciencia de pertenencia a un barrio con una idiosincrasia propia crece entre sus habitantes a pesar de ser emigrantes llegados de diferentes orígenes.

Y por fin, en 1967, se hace realidad el anhelo de disponer de una iglesia exenta. Culminaba con alegría un año que había comenzado con la terrible explosión del butano.  Los barracones que se emplearon fueron donación de la empresa Iberduero. Procedían de unas instalaciones temporales de dicha empresa en uso durante la construcción del salto o presa de Aldeadávila (Salamanca).

La Gaceta del Norte se hacía eco del acto al que le dedicaba dos reseñas publicadas el día 24. En ellas se subrayaba la callada y meritoria labor realizada por el entonces joven sacerdote Alfredo Aguirre Aldaiturriaga y por sus parroquianos que, con su abnegado trabajo, transformaron unos barracones en una iglesia alegre y funcional, así como una guardería infantil.

Cincuenta años después, los días 7 y 8 de este mes de octubre se conmemoró la efemérides. En la página web de la Diócesis de Bilbao se publicaba al respecto una reseña con el programa de actividades titulada, muy acertadamente: La `iglesia obrera´ de Santurtzi celebra medio siglo.

Del patrimonio artístico de esta iglesia hay que destacar la imagen de su santo patrón, san Juan Bautista.

Y también las coloristas vidrieras fabricadas, al parecer, por la ya centenaria empresa Vidrieras de Arte. Son de un estilo moderno, pero no han perdido ni un ápice de su simbolismo. A continuación unos ejemplos:

Del barrio San Juan y de sus gentes hay publicada abundante documentación gráfica y textual en la web Santurtzi y sus gentes, fruto del trabajo de investigación y recopilación de la asociación Donibaneko Gara-Amigos de San Juan.

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Decimoctavo artículo de la serie, publicado en el número 120 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de septiembre. Podéis encontrar información más detallada en el propio blog, en este enlace. Respecto a su restauración, estamos valorando qué actividades se podrían organizar para recaudar los 2000 euros necesarios.

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Hace ya más de un año, con motivo de la inauguración en Bilbao de la fantástica exposición sobre exvotos marineros, en la que Santurtzi y especialmente Mamariga estuvieron muy bien representados, Itziar Murua y yo tuvimos la oportunidad de conversar con Juan Manuel González Cembellín, director técnico del Museo Diocesano de Arte Sacro, que nos sorprendió con la noticia de que un tímpano de madera que coronaba la portada sur de la iglesia de San Jorge se conservaba, muy deteriorado, en los depósitos del museo desde 1981. Este tímpano fue el que sufrió el incendio de 1932.

Inmediatamente le planteamos la posibilidad de verlo in situ y de fotografiarlo pues hasta ese momento desconocíamos su existencia. Juan Manuel G. Cembellín no puso ninguna objeción y, finalmente, el 21 de diciembre nos acercamos al museo para examinarlo. Se trata de un alto relieve tallado en diez tablas de madera cuyas dimensiones son 102 cm de altura, 194 cm de anchura y aproximadamente 5-10 cm de grosor (excluyendo las partes sobresalientes del relieve).

Presenta la inconfundible escena de San Jorge a caballo lanceando al dragón. La batalla entre el caballero y el dragón simboliza la lucha entre el bien y el mal. Era un tema clásico en el arte occidental popularizado por la Leyenda dorada de Jacobo de la Vorágine. Un dragón hace un nido en la fuente que provee de agua a una ciudad. Como consecuencia, los ciudadanos debían apartar diariamente el dragón de la fuente para conseguir agua mediante la ofrenda de un sacrificio humano que se decidía al azar entre los habitantes. Un día resultó seleccionada la hija del rey. Cuando estaba a punto de ser devorada por el dragón aparece San Jorge que se enfrenta con el dragón, lo mata y salva a la princesa. Los agradecidos ciudadanos abandonan el paganismo y abrazan el cristianismo.

Sin embargo, la forma que presenta el dragón en este relieve no es la más habitual pues generalmente se representa, en la cultura occidental, como un gran reptil terrestre, con dos o cuatro patas, dos alas y con cola espinosa, como la de un cocodrilo o una serpiente, acabada en forma de punta de flecha.

En nuestro caso, se representa como un monstruo marino, un cetus (de aquí procede el término cetáceo), alado y con una cola semejante a la de una ballena.

Algo muy singular incluso en una disciplina como la heráldica en la que las figuras fantásticas suelen ser habituales.

Además, en un segundo plano, de fondo, se representa a la iglesia de San Jorge, su pórtico de columnas de hierro fundido, a sus pies el puerto antiguo en el que podemos ver dos típicas traineras y a su izquierda el palacio de los marqueses de Casa Torre, con su característico mirador.

Quizás se inspiró en una conocida postal de la época.

Evidentemente, con estas particularidades, el relieve se talló ex profeso para Santurtzi. De ahí su valor como parte de nuestro escaso patrimonio histórico artístico, de nuestra memoria histórica. Sin olvidar, por supuesto, la determinante impronta del santo en el topónimo del municipio.

El autor del relieve, cuya firma aparece en el extremo izquierdo, es Pedro Sorriguieta Larrea, nacido en Bilbao en 1865.

Los Sorriguieta bilbaínos procedían en última instancia, de Elduain (Gipuzkoa) en donde tienen su solar originario. De ahí pasaron a Orozko, en donde vivieron tres generaciones, hasta afincarse en Bilbao. Como curiosidad, el linaje Zorreguieta de Máxima Zorreguieta Cerruti, actual reina consorte de los Países Bajos, también tiene su origen en Elduain. Las genealogías que podemos encontrar en diversas publicaciones se remontan hasta finales del siglo XVI. La que he realizado de los antepasados del escultor, con alguna duda en las dos primeras generaciones pues me he limitado a consultar únicamente los registros indexados y no los libros originales, casi alcanza ese periodo, pero no he podido encontrar un ancestro común, aunque probablemente lo tengan.

Pedro Sorriguieta Larrea era un reconocido escultor de imaginería religiosa que también vendía ornamentación y muebles de lujo. Tenía su establecimiento en los números 3 y 5 de Calzadas de Mallona. Había estudiado en la Escuela de Artes y Oficios de Bilbao en donde, en el curso 1879-1880, obtuvo el primer premio de dibujo y pintura. Fue concejal en el Ayuntamiento de Begoña (cuando todavía era una anteiglesia independiente), donde ejerció una cierta influencia.

De la obra de Pedro Sorriguieta, presente en numerosas iglesias vizcaínas, destacaría la imagen del misionero dominico San Valentín de Berrio-Ochoa, realizada para la parroquia de la Purísima Concepción de Elorrio en 1906 y, por supuesto, el tímpano de San Jorge, realizado a comienzos del siglo XX.

El tímpano, a consecuencia del incendio, se encuentra en un pésimo estado de conservación. Prácticamente toda su superficie se encuentra carbonizada, agrietada y oscurecida por el humo. Ha perdido parte del relieve, significativamente el remate del yelmo, el brazo derecho y la lanza, y la policromía. Las tablas que lo componen, exceptuando la superficie tallada, se encuentran en buen estado de resistencia y densidad.

Desde que lo vi una idea me rondó en la cabeza. Le pregunté a Juan Manuel G. Cembellín si sería posible restaurar el tímpano para poder mostrarlo en el museo, dado que en las condiciones actuales es imposible. Me comentó que se podría consolidar para evitar que continuara degradándose. Amablemente se ofreció a solicitar presupuestos a diferentes especialistas para conocer el coste de la intervención.

Pues bien, esta semana he recibido un correo electrónico muy esperado. Ya se han recibido los tres presupuestos pertinentes y uno de ellos no supera los 2.000 euros, una cantidad asequible. Por otra parte, Juan Manuel G. Cembellín tiene en mente, con la necesaria colaboración de otra institución, la digitalización del tímpano y su impresión en 3D a tamaño real. Si lo consigue se podría contar con una copia para instalar en Santurtzi. Esa copia podría estar restaurada al 100% (es decir, recreando las partes perdidas, como el penacho, el brazo y la lanza de San Jorge). Incluso se podría hacer otra versión más reducida intentando recrear la policromía perdida.

Pero, como digo, para todo esto es necesaria la previa intervención sobre la pieza que tiene un coste estimado de 2.000 euros. Hay que encontrar una fuente de financiación, una subvención de alguna institución y/o una cuestación popular para conseguir el dinero. ¡Algo habrá que hacer!

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Uno de los actos más emblemáticos de las fiestas patronales de nuestro municipio es la procesión de la Virgen del Carmen que en 2017 cumple 110 años de existencia desde que el papa Pío X la declarara patrona de Santurtzi. Y, sin duda, el elemento más significativo es la imagen procesional que simbólicamente la representa.

Para documentar su historia debemos recurrir a cuatro fuentes: el inédito trabajo de investigación realizado por el sacerdote y párroco de San Jorge, Luis Emiliano Pinedo Murga; la obra de Jesús Diez titulada Centenario del Patronazgo de la Virgen del Carmen en el pueblo de Santurce, editada en 2008; el trabajo de investigación que también permanece inédito de Francisco Cabo Carrasco titulado Ecos del centenario y la obra de Rafael de Nicolás Matute titulada Santurtzi, Sancti Georgii, Santurce, editada en 2011.

  • La imagen original

La imagen original tiene sus raíces en Sestao, en el convento carmelita denominado “Desierto de San José de la Isla” que existió entre 1719 y 1834 en el lugar conocido popularmente como La Punta o Campa del Carmen.

Un grupo de frailes carmelitas descalzos, mendicantes que vivían de las limosnas y de su propio trabajo, vino a parar a este paraje situado en el denominado alto de San Nicolás de Ugarte. Este nombre se origina por la existencia de una ermita dedicada a este santo, patrón de los mareantes, y porque en esa zona confluyen una serie de ríos como el Castaños y el Galindo que dieron lugar a una lengua de tierra de aluvial (de ahí el topónimo Ugarte, entre aguas) muy fértil que los carmelitas cultivaron durante más de un siglo. De la existencia del convento carmelita surgirá el topónimo Desierto (entendido como lugar de oración y recogimiento) que todos conocemos y que comparten Barakaldo y Erandio.

Entre 1719 y 1729 edifican el convento. Y la Virgen del Carmen es entronizada en la primitiva ermita de San Nicolás, que se mantenía junto al convento, postergando a su santo patrón. Hacia 1802 esta ermita amenazaba ruina y se reedifica. Se inauguró en julio de 1804, dedicada ya exclusivamente a la Virgen del Carmen. Se dotó de un nuevo retablo con su correspondiente imagen de la Virgen del Carmen, todo hecho para la ocasión. No se conoce al escultor o imaginero que la realizó.

La disputa dinástica a la muerte de Fernando VII entre los partidarios de su hija Isabel II y los partidarios de su hermano Carlos (los carlistas) provoca un conflicto bélico, la primera guerra carlista, que influye en el devenir del convento carmelita de Sestao. Con la promulgación en 1836-1837 de las leyes desamortizadoras de bienes pertenecientes a órdenes religiosas se procede a incautar, subastar y repartir los bienes expropiados que aún tenían valor. Es curioso que Sestao, en cuyo término municipal estaba ubicado el extinto convento carmelita, no tomase o conservase nada del mismo y, sin embargo, Bilbao, Portugalete y Santurtzi se vieran beneficiados y recibieran tapices, pinturas, retablos, imágenes, etc.

El 17 de diciembre de 1840, el cabildo de la parroquia de San Jorge, que necesitaba renovar su maltrecho retablo, dedicado evidentemente a San Jorge, solicita al corregidor político del Señorío (gobernador provincial) y este le concede unos días después, en calidad de depósito, el del convento carmelita de Sestao. Con este retablo llega a Santurtzi la imagen de la Virgen del Carmen que, poco a poco, va adquiriendo mayor relevancia en la iglesia de San Jorge.

Sin embargo, popularmente se ha difundido otra versión, una épica leyenda, que es la que ha acabado de suplantar a la más prosaica realidad. Según esta fábula, en 1834 se produjo un gran incendio en el convento que amenazaba con calcinarlo por completo. Al conocerse la noticia en Santurtzi, una trainera patroneada por Joaquín San Martín Garay (según cita Rafael de Nicolás) o Juan Simón San Pelayo (según Jesús Diez) subió por la ría hasta La Punta a tiempo de rescatar la imagen de la Virgen del Carmen que, de este modo, pasó a ser venerada en nuestro municipio.

En cambio, del estudio de la documentación conservada en el archivo parroquial de San Jorge, ahora en el Archivo Histórico Eclesiástico de Bizkaia, se deduce que el traslado se efectuó, en febrero o marzo de 1841, en solemne procesión en un barco propiedad y pilotado por Juan Simón San Pelayo, capitán de la marina mercante y práctico del puerto de Bilbao. Así lo citaba, respectivamente, La Gaceta del Norte el 23 de julio y El Nervión el 23 de julio de 1907.

Como ya he comentado, la devoción por la Virgen del Carmen en Santurtzi es considerable desde entonces. De hecho, en 1897, hace 120 años, se instaura oficialmente una cofradía dedicada a la Santísima Virgen del Carmen. No cabe duda que este hecho es fundamental para la posterior solicitud e institución, diez años después, del patronazgo de la Virgen del Carmen sobre nuestro municipio.

Y con el patronazgo comienza la tradición, que nace de forma un tanto espontánea, de embarcar a la virgen para realizar una procesión marinera. De esa primera procesión, que se celebró el 21 de julio de 1907, tenemos una buena fotografía en la que se aprecia con bastante calidad la imagen y características de la Virgen del Carmen. Es importante observar la disposición del Niño, de pie y con una cabeza de angelito a sus pies.

En enero de 1932, el incendio intencionado de la iglesia de San Jorge a consecuencia de la inestabilidad política del momento redujo a cenizas, entre otros objetos y ornamentos litúrgicos, aquella venerada imagen de unos 130 años de antigüedad.

  • La imagen actual

Cuatro años más tarde, en enero de 1936, es instalada y bendecida una nueva imagen, muy similar a la original, costeada por Carmen Vildósola de los Campos. Tiene, por tanto, algo más de 80 años. Es la que actualmente vemos en el retablo mayor.

En julio de 2018 Begoña Pagazaurtundua aprovechó el momento de adornar la imagen para la festividad del Carmen para examinarla. Descubrió dos inscripciones que me ha hecho llegar. En la primera se observa la firma del escultor, la fecha y el lugar de realización de la imagen.

El escultor Ricardo Font Estors nació en Madrid el 17 de julio de 1893. Era hijo del también escultor Francisco Font Pons, catalán afincado en Madrid junto a su mujer. Ricardo estudió Bellas Artes en Barcelona y Madrid y obtuvo el título de Profesor de Dibujo con premio extraordinario.

Se dedicará a la imaginería religiosa en el taller paterno. Al fallecer su padre, Ricardo continua el trabajo. Cuando termina la Guerra Civil (1936-1939) se traslada a otro taller también en Madrid. A diferencia de la tendencia seguida por la gran mayoría de escultores de posguerra, Ricardo Font se aleja de la producción masificada de imágenes. Suele trabajar solo, y en algunas ocasiones, llama a algún oficial que le ayude. Su obra constituye el legado vivo de un escultor que amó profundamente su oficio. Sólo la enfermedad logró apartarle de la escultura, por espacio de seis meses. Falleció el 11 de febrero de 1982.

En la segunda inscripción se recuerda a Aurora Vildósola de los Campos fallecida en 1932 y seguramente la autentica comitente de la imagen.

  • La imagen procesional

Por último, la tercera imagen de la Virgen del Carmen que conocemos es la que se emplea actualmente en la procesión marítima. Durante los primeros dos años se utilizó la original, la de Sestao, pero el peso de la talla aconsejó encargar una imagen más ligera expresamente para procesionar. Fue costeada por Casilda de la Quintana Murrieta. En las fotografías correspondientes a la procesión de 1909, publicadas en la prensa de la época, se puede observar que ya se utiliza esta imagen, diferente de la original (se aprecia, sobre todo, en la disposición del Niño, sentado en lugar de estar de pie).

Esta imagen se salvó en el incendio y tiene, aproximadamente, 108 años de existencia. Tampoco conocemos al imaginero autor de la escultura.  En su base conserva una serie de estampaciones de sellos de tinta bastante difíciles de leer a primera vista. Después de su análisis podemos concluir que se trata del sello de La Minerva, una fabrica de imágenes de cartón piedra que hubo en Madrid.

Estilísticamente, se trata de tallas realizadas en madera y cartón piedra, policromadas y estofadas, que buscan un realismo convincente. Las imágenes que se conservan presentan una buena factura, un notable estudio de los ropajes y una gran composición escultórica.

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