Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Naufragios’

Como he comentado anteriormente, en la entrada dedicada a los naufragios en el Abra, enero era un mes propenso a los naufragios en el proceloso mar Cantábrico debido a los frecuentes temporales y galernas y a los peligrosos arrecifes y bajíos que presentaba la escarpada costa vasca, cántabra, asturiana y gallega.

Rastreando Internet en busca de naufragios en el Abra he encontrado un siniestro sucedido en aguas de San Esteban (Muros de Nalón, Asturias) relacionado con Santurtzi. El vapor Retuerto naufragó 24 de enero de 1927, hace hoy 91 años, en el puerto de esa localidad asturiana. En el siniestro murieron dieciséis tripulantes.

El navío siniestrado había sido propiedad de la familia Urreiztieta. El capitán de la marina mercante Blas Joaquín Urreiztieta Eguia, padre del santurtziarra Lezo Urreiztieta Rekalde, navegó a principios del siglo XX a bordo de este buque antes de fundar en 1923 la naviera Sociedad Anónima Urreiztieta.

Blas Joaquín Urreiztieta nació en Bergara en febrero de 1880 y falleció en Santurtzi en 1933. Contrajo matrimonio en Santurtzi en febrero de 1903 con Eulalia Recalde Mendizábal, nacida en Santurtzi en marzo de 1882. Fue el hijo más conocido de este matrimonio Lezo Urreiztieta Rekalde, nacido en Santurtzi en octubre de 1907 y del que podemos leer una biografía escrita por Martín Ugalde.

Joaquín Urreiztieta, ejerció como capitán mercante hasta mediados de los años veinte del pasado siglo. Durante una travesía a Inglaterra a bordo del vapor Ramonita sufrió una hemiplejia [hay otra versión que ubica el suceso en un cine de Bristol mientras asistía a una proyección] y la parálisis le impidió volver a ponerse al timón.

Para entonces ya había fundado una sociedad con los armadores José Rubiera y Mateo Olaso. Entre sus buques se encontraba el Retuerto, un vapor de 248 pies de eslora y 32 de manga botado en abril de 1877 en los astilleros William Gray and Company de West Hartlepool y bautizado con el nombre de Pierremont. En 1899 fue comprado en Hernösand (Suecia) y rebautizado como Antwerpen. En 1912 fue adquirido por el armador Ghirardi, que lo llamó Ugo, hasta que, cuatro años más tarde, se trasladó a Barcelona, donde sirvió a la S. A. Naviera Española con el nombre de Lérida. Luego se llamó Ybai Luze, Iturri Luze y, finalmente, Retuerto, en 1923. El vapor surcó el mar Mediterráneo, el Negro, el Océano Atlántico y el Mar del Norte hasta que, durante su última etapa, cuando ya rondaba el medio siglo de historia, se dedicaba a cubrir la ruta entre Bilbao y la ría del Nalón.

La del 24 de enero de 1927 fue la segunda tragedia sufrida por el vapor. El 16 de diciembre de 1898 colisionó con otra embarcación al sur de Inglaterra. Aquel primer percance solo le provocó una vía de agua y pudo volver a la mar. El segundo y fatal accidente sucedió en la peligrosa barra de San Esteban, en la desembocadura del río Nalón. El barco estaba amarrado en el puerto de Avilés y por motivos desconocidos, puesto que el mar no estaba para navegar, salió a cargar carbón a San Esteban. Intentó entrar a puerto tres veces hasta que se partió por la mitad. Solo cinco de sus 19 tripulantes se salvaron.

En febrero de 2009, el diario La Nueva España recuperó la historia de la tragedia después de ocho décadas en el olvido. El naufragio tan sólo era recordado por unas pocas personas mientras la crónica de lo sucedido permanecía relegada en las hemerotecas. La mañana del 24 de enero de 1927, el Retuerto ya llevaba amarrado dos días en el puerto de Avilés a la espera de que amainase el temporal. Su capitán, Eduardo Urain, decidió reemprender la marcha en torno al mediodía, a pesar de las condiciones adversas. Al parecer, el marino tomó esta decisión tras ser presionado por el consignatario del buque, Cristóbal Méndez Vigo quien, supuestamente, quería evitar perjuicios económicos. Los prácticos del puerto murense enviaron un telegrama para evitar que el vapor se hiciese a la mar. Sin embargo, llegó media hora tarde.

En torno a las dos de la tarde, el Retuerto fue avistado por el vigía del puerto. A las cinco enfiló la bocana de la ría pero, tras varias maniobras infructuosas, cerró el timón a estribor y recibió de costado un golpe de mar que lo arrastró sobre el bajo del Cáncamo, en las proximidades de la playa del Garruncho, en donde quedó varado.

Conscientes de lo que estaba sucediendo, los tripulantes se agolparon en la cubierta mientras el capitán dirigía las labores de rescate. Desde tierra, numerosas personas contemplaban horrorizadas la escena. Un nuevo golpe de mar partió su casco por la mitad y precipitó el fatal desenlace a tan solo cuarenta metros de la orilla. El palo mayor cayó matando al fogonero e inutilizando uno de los botes salvavidas.

El personal de la Junta de Salvamento intentó prestar ayuda con un cañón lanzacabos, pero las cuerdas eran cortas y se rompían. El contramaestre, Diego Santiago Gallego, y el marmitón, José Lequerica, consiguieron echar un bote al agua y alejarse de la costa. El vapor Arnao, perteneciente a la Real Compañía Asturiana, acudió en su auxilio salvándoles la vida dos horas después. Mientras, Jovino López, natural de San Esteban, se lanzó al agua y logró rescatar al marinero Edelmiro Lago Santiago.

Los demás tripulantes perdieron la vida. Once de las víctimas eran solteros. Al día siguiente, varios vecinos pudieron observar como la mascota del barco, una perra llamada Tula permanecía con vida sobre unas rocas. Durante los días posteriores se celebraron diversos funerales y actos de duelo. Al mismo tiempo, se instruyó un expediente de recompensa a los tripulantes del Arnao. Mientras, el gobernador civil insinuó que la gravedad de lo sucedido se habría paliado si el personal de la Junta Local de Salvamento hubiera estado mejor entrenado.

Los diarios de la época dejaron de publicar información sobre el Retuerto a mediados de febrero. En sus informaciones, señalan que tan sólo fueron recuperados y recibir sepultura los cuerpos del palero, Belarmino Corés, cuyo cadáver fue encontrado a principios de febrero en Salinas; del segundo maquinista, León Santolaya, que apareció poco después cerca de la peña de La Guardada, y un cuerpo sin identificar.

Los fallecidos en el naufragio, entre los que hay uno de Santurtzi, fueron los siguientes:

Eduardo Urain Beristain, capitán, 45 años (bautismo, 15-10-1882), Portugalete [más información en El Mareometro];

Luis Trigueros López, primer oficial, 24 años (1903), Barakaldo;

Manuel Algorri San Martín (padre de José Luis y Manuel Santiago, dos de los tripulantes del Montserrat), maquinista, 54 años (bautismo, 23-05-1873), Santurtzi;

León Santolaya [Santa Olalla] Uranga, maquinista, 48 años (bautismo, 13-04-1879), Barakaldo;

José Sánchez Riveiro, carpintero, 29 años, A Pobra do Caramiñal;

José Arufe, marinero, 36 años, Noya;

Manuel Ferrer Fernández, marinero, 36 años, Bueu;

José Manuel Fernández, marinero, 22 años, Luarca;

Andrés González Pérez, calderero, 30 años, Palmeira;

Manuel Lorenzo Fraga, fogonero, 25 años, Serantes;

Santiago Martínez Lago, fogonero, 19 años, Muros de Noya;

José Benito Ucha Villanueva, fogonero, 19 años, Pontevedra;

Belarmino Corés Ríos, palero, 25 años, Isla de Arosa;

Cándido Ucha Villanueva, palero, 18 años, Pontevedra;

Luciano Urrutia Garaizar, cocinero, 38, Barrika;

Paulino López, camarero, 20 años, Cudillero.

Tres años después de la tragedia, el periódico madrileño La Libertad criticaba la ineficacia de las autoridades en casos como el del naufragio del Retuerto. Las viudas y huérfanos de los tripulantes fallecidos seguían sin pensión y sin montepío.

En el aparcamiento anexo a la playa de Los Quebrantos (San Juan de la Arena, Soto del Barco) reposa el ancla del Retuerto desde hace unos veinte años, corroída por el paso del tiempo y despojada de toda identidad.

Anuncios

Read Full Post »

Una nueva entrada dedicada a publicaciones que tratan más o menos directamente de Santurtzi y su historia. En esta ocasión, dos libros muy interesantes que he incorporado está última semana a mi colección. Los dos tratan sobre el mismo tema, los naufragios en la costa vasca y me han sido muy útiles como fuente de consulta para completar la entrada que publiqué en marzo de 2013: Naufragios en el Abra.

El primero se titula Aproximación a la Historia del Salvamento de Náufragos en el Puerto de Bilbao, obra de Manuel Torres Goiri y publicado en 1992. Se puede acceder al libro a través de este enlace de la Biblioteca Municipal de Getxo.

El segundo se titula Naufragios en la costa vasca 1976-2016, obra de Ana M.ª Benito y Javier Mazpule y publicado en diciembre de 2017. Un libro muy interesante con una edición muy cuidada.

Al que le interese el tema puede encontrar más información sobre naufragios en el Abra en otras dos referencias bibliográficas ya reseñadas en el blog: la obra de Goio Bañales titulada In insula maris  y la de Ramón Ojeda titulada Naufragios en la entrada del puerto de Bilbao (1841-1878).

Read Full Post »

Esta semana se ha inaugurado una interesantísima exposición temporal sobre los naufragios en la costa vasca en Rialia, el Museo de la Industria. Las peligrosas aguas del Cantábrico han sido  escenario de naufragios  y accidentes que afectaron a barcos de todo tipo y condición, llevándose consigo gran número de vidas humanas.

Naufragios en Rialia

En nuestro litoral más próximo, El Abra, los naufragios han sido numerosos y, en algunas ocasiones, con consecuencias funestas. La dureza de los temporales de invierno, las galernas, los arrecifes y la temida barra de Portugalete han convertido al Abra en el escenario de numerosos naufragios que han ocasionado la perdida de buen número de vidas humanas.

Durante los últimos 150 años se pueden contabilizar, excluyendo a las lanchas y los bajeles de pequeño porte, al menos 70 naufragios de buques mercantes cuyo destino era el puerto de Bilbao en lo que podríamos denominar nuestro triángulo de las Bermudas particular, el comprendido entre Punta Galea, Punta Lucero y la desembocadura de la ría en Portugalete. Más o menos, la mitad de los siniestros se produjeron durante los meses de diciembre y enero.

Las diversas fuentes consultadas, entre las que hay que destacan las obras de Goio Bañales titulada In insula maris, de Ramón Ojeda titulada Naufragios en la entrada del puerto de Bilbao (1841-1878), de Manuel Torres Goiri titulada Historia del Salvamento de Náufragos en el Puerto de Bilbao y la recién publicada en diciembre de 2017 Naufragios en la costa vasca 1976-2016 de Ana M.ª Benito y Javier Mazpule, me han permitido elaborar la siguiente lista:

  • 10 de diciembre de 1730. Navío San Agustín.

El 10 de diciembre de 1730 el navío bretón San Agustín, capitán José Veziet, varó y dio en la costa, en jurisdicción de Portugalete, naufragando finalmente.

  • 1735. La Jenobeba.

Naufragio del navío francés “La Jenobeba”.  Su capitán se llamaba Juan Bautista Ducurnau.

  • 1799. Fragata Bilbao.

La fragata Bilbao, cargada con 2.600 quintales de bacalao, naufragó al entrar en El Abra en 1799.

  • 5 de enero de 1841. Goleta Joven Rufino.

Varó en los arenales de Getxo. Fallecieron el capitán y el grumete, salvándose a nado el resto de la tripulación. Una pasajera refugiada en lo alto del palo mayor fue rescatada por dos jóvenes de Algorta en una arriesgada acción.

  • 9 de enero de 1843. Bergantín Luis Alfredo.

El bergantín mercante procedente de Montevideo, con carga de cueros, naufragó al tomar el puerto debido al recio temporal, salvándose el capitán y el tercer piloto, falleciendo el resto de la tripulación y el práctico que tomó en Santurtzi.

  • 16 de agosto de 1846. Quechemarín Caridad.

Procedente de Gijón, encalló en la barra de Portugalete. Se salvó la tripulación y cinco pasajeros. El naufragio tuvo bastante repercusión mediática pues se instruyó un sumario para esclarecer las causas del mismo, achacada por algunos a la negligencia del piloto mayor de la barra, Antonio M. de Musques.

  • 6 de diciembre de 1847. Bergantín Diligente.

Procedente de La Guaira con cargamento de cacao. Se estrelló contra las peñas de Portugalete y Santurtzi en donde se hizo pedazos. La tripulación pudo salvarse.

  • 6 de diciembre de 1847. Místico de nombre desconocido.

Un místico procedente de Cadiz con un cargamento de sal con destino a Limpias se estrelló contra las peñas entre Santurtzi y Zierbana. Los trece tripulantes se embarcaron en un bote que zozobró en medio del temporal pereciendo todos excepto uno.

  • 19 de noviembre de 1850. Eduardo.

Procedente de Tarragona con un cargamento de aguardiente, de vuelta de su primer viaje. Naufragó al intentar cruzar la barra.

  • 1 de mayo de 1852. Lanchón Adela.

El lanchón español Adela embarrancó en la barra de Portugalete. La tripulación fue rescatada por una lancha de nombre Isabel II.

  • 19 de marzo de 1853. Lanchas de pesca de Castro Urdiales y Bermeo.

Naufragó una de ellas, una potiene de Bermeo, al intentar cruzar la barra debido a la mala mar y al hallarse sobrecargada con pipas de aguardiente recogidas de otro naufragio anterior.

  • 26 de diciembre de 1853. Bergantín William.

A consecuencia del mal estado de la mar y del viento, varó en la playa de Las Arenas y la tripulación pudo salvarse. Pudo reflotarse y remolcarse hasta Olabeaga.

  • Abril 1854. Goleta Pilar.

Corrió gran riesgo de zozobrar al cruzar la barra pero afortunadamente no naufragó.

  • 15 de abril 1854. Goleta Felicite.

Se le abrió una vía de agua al cruzar la barra pero no llegó a naufragar. Varó en la playa de Deusto, frente a Zorroza a la espera de ser reparada.

  • 17 o 20 de noviembre de 1854. Goleta Emilia.

La goleta mercante catalana Emilia,  procedente de La Coruña se dirigía a Santander, en cuyo puerto no pudo atracar por el recio temporal que la condujo a embarrancar en la Mojijonera, el punto el más peligroso de la barra de Portugalete. Sus nueve tripulantes se salvaron gracias a la ayuda que recibieron desde Portugalete y Santurtzi.

  • [1854]. Naufragio de la goleta Villa de Javea.

Hundida en la ría, frente a Portugalete, la goleta Villa de Javea, obstaculizando el tránsito a los buques que entran y salen de aquel puerto.

  • 20 de marzo de 1856. Lanchón San José.

Volvía de Limpias cuando varó en la barra, partiéndose por la mitad. La tripulación pudo salvarse.

  • 30 de mayo de 1856. Bergantín-goleta Nicolasa.

El bergantín-goleta Nicolasa (Nikolas en otras fuentes), procedente de Noruega, quedaría varado en la playa de Las Arenas. Consiguió reflotarse gracias al remolcador Bilbao que le condujo a Olabeaga para ser reparado.

  • 27 de noviembre de 1856. Quechemarín Carmen.

Al cruzar la barra para salir a mar abierto las corrientes le empujaron y embarrancó en la playa de Las Arenas. No llegó a naufragar y pudo ponerse a flote el mismo día.

  • 21 de marzo de 1857. Polcra Primera Clavelina.

Procedente de Villagarcía con cargamento de maíz y grasa. Cuando cruzaba la barra le faltó viento quedando a merced de las corrientes que la arrastraron contra los arrecifes de Peñota.

  • Febrero de 1858. Vapor Duque de la Conquista.

Procedente de Santander, estuvo a punto de zozobrar al cruzar la barra. Afortunadamente todo quedó en un gran susto.

  • 7 de febrero de 1859. Vapor remolcador Bilbao.

De la lectura de las reseñas en la prensa de la época se deduce que fue un accidente que dejó sin gobierno al remolcador que fue, en consecuencia, arrastrado por las corrientes embarrancando en las peñas de Peñota.

  • Enero de 1860. Bergantín-goleta Emilia.

Embarrancó en los arenales de Getxo a comienzos de año pero pudo ser reflotado sin muchos desperfectos..

  • 20 de septiembre de 1860. Lanchón Inocencia.

Lanchón procedente de Santander con material ferroviario. Naufragó al intentar cruzar la barra. Hubo varios fallecidos.

  • 17 de diciembre de 1860. Bergantín-goleta Ángela.

Embarrancó en la barra aunque, afortunadamente, pudo reflotarse al cabo de unas horas.

  • 16 de diciembre de 1860. Lancha de nombre desconocido.

Un golpe de mar hizo volcar una lancha de Portugalete al cruzar la barra. La tripulación se salvó.

  • 22 de enero de 1861. Bergantín-goleta Dionisia.

bergantin-dionisia-1861

  • 8 de febrero de 1861. Vapor Niña.

El vapor Niña había varado en el  paso de la barra, teniendo la suerte de salir ileso de tan apurado trance.

  • 24 de noviembre de 1861. Goleta Leonor.

La goleta española Leonor procedente de Escocia con un cargamento de bacalao naufragó en la barra de Portugalete. La tripulación se salvo.

  • 10 de noviembre de 1862. Corbeta Linda.
La corbeta Linda partía de Bilbao con dirección a la Habana, cargada de harinas, armas, conservas y pasajeros. Sin embargo, a causa del temporal tuvo que regresar y al cruzar la barra con mar grande y fuertes chubascos quedó encallada en la mojijonera del Nordeste (Algorta) en una situación bastante comprometida. Al día siguiente las olas la destrozaron arrojando a la playa parte de su carga. Los pasajeros pudieran salvarse.
  • 13 de noviembre de 1862. Bergantín-goleta Audaz.

El naufragio del bergantín-goleta Audaz se produjo el 13 de noviembre de 1862, cuando apenas desaparecían de las playas de Algorta los vestigios del naufragio anterior, el de la corbeta Linda.

  • 6 de enero de 1863. Goleta Sully.

La goleta francesa Sully se estrelló contra la costa. La tripulación se salvó gracias al arrojo de los vecinos de Santurtzi.

  • 11 de marzo de 1863. Vapor Rita.

El vapor bilbaíno Rita naufragó el 11 de marzo de 1863 en la entrada de la barra, junto a la playa de Las Arenas.

  • 16 de marzo de 1863. Goleta Jeanne o Jeune Marthe.

El 16 de marzo de 1863 (en otras fuentes, octubre), la goleta Jeanne o Jeune Marthe quedó varada en Las Arenas y atravesada de codaste a la mar. Sus tripulantes subidos a las jarcias tratando que la mar del noroeste no les cubriera y arrastrara. Con un bote que trajeron desde la ría a la playa, por las zonas secas de Las Arenas se consiguió atracar la goleta a sotavento de las mares.

  • 15 de junio de 1863. Bergantín Tiburón.

Bergantín español cargado de harinas que, remolcado por seis lanchas, embarrancó al salir de la ría sin conocerse exactamente las causas.

  • 8 de diciembre de 1863. Bergantín-goleta Faraón.

El 8 de diciembre de diciembre ocurrió en aguas de Santurtzi un percance del que resultó la pérdida del bergantín-goleta Faraón, con matrícula de San Sebastián, y estuvo muy expuesto otro bergantín-goleta inglés que remolcaba el vapor Pelayo. La tripulación y carga se salvaron.

  • Julio de 1864. Lanchón Felice.

Procedente de Somorrostro, cargado con mineral de hierro, naufragó al querer cruzar la barra en bajamar.

  • Noviembre de 1864. Bergantín-goleta Teneriffe Mai-Port.

El bergantín goleta Teneriffe Mai-Port, capitán William Langeake, a consecuencia del temporal reinante no pudo cruzar la barra y finalmente embarrancó frente al castillo de la Begoña (Algorta). Procedía de New-Port con rails, 30 cajas de pernios y 1.600 planchas para los mismos. El buque pertenecía al mismo capitán.

  • 5 de febrero de 1866. Pailebote de nombre desconocido.

Al pasar la barra un pailebote inglés, procedente de Cardiff, con cargamento de coque (combustible sólido, ligero y porosos que resulta de calcinar ciertas clases de carbón mineral) para los Sres. Ibarra, recibió un fuerte golpe de mar que le rompió la rueda del timón y el buque varó en los arrecifes de Los Palos.

  • 23 de marzo de 1866. Lancha de pesca de nombre desconocido.

Naufragio de una lancha de Laredo en el que perecieron ocho de los nueve tripulantes. La lancha con el marinero superviviente varó en la playa de Algorta.

  • 2 de diciembre de 1867. Patache de nombre desconocido.

Un patache español naufragó en la barra, salvándose la tripulación.

  • 22 de noviembre de 1870. Lancha lemán de nombre desconocido.

La lancha del práctico Lucas Olloqui, de la cofradía de Portugalete, naufragó en la barra, pereciendo Olloqui y otro tripulante.

  • 24 de febrero de 1872. Vapor Hartlepool.

El vapor Hartlepool sufrió una vía de agua al encallar mientras cruzaba la barra.

  • 28 de abril de 1872. Lancha de nombre desconocido.

Naufragio de una lancha a la salida de la barra de Portugalete. La tripulación fue salvada por otra lancha que navegaba a corta distancia.

  • 16 de diciembre de 1872. Bergantín-goleta Tupan.

El bergantí-goleta inglés Tupan varó al cruzar la barra pero sin graves consecuencias.

  • Noviembre de 1874. Vapor de nombre desconocido.

A mediados de noviembre un vapor inglés cargado de mineral naufragó en la barra. La tripulación y los pasajeros pudieron salvarse.

  • Diciembre de 1874. Barca Juanita.

En torno al día 15 naufragó la barca Juanita cargada de madera y con destino a Barcelona a consecuencia de un fuerte temporal. Murieron siete de los doce tripulantes.

  • Diciembre de 1875. Goleta de nombre desconocido.

Sin más información.

  • 16 de agosto de 1876. Lancha de nombre desconocido.

Al entrar en la barra de Bilbao el vapor Ibarra núm. 2, que llevaba a remolque una lancha tripulada por seis marineros, volcó ésta a consecuencia de un choque contra un arrecife, quedando la quilla al sol y cogiendo debajo a los tripulantes. Ellos y la lancha náufraga fueron recogidos y conducidos a Santurtzi.

  • 9 de octubre de 1877. Goleta Cecilia.

naufragio-cecilia-1877-1

  • 27 de agosto de 1878. Lancha de nombre desconocido.

Una mar gruesa rompe la amarra que sujetaba la lancha al vapor que guiaba y la vuelca arrojando fuera de ella los tripulantes. El vapor siguió su marcha y entró sin novedad. Otras lanchas salvaron a los náufragos.

  • 17 de septiembre de 1878. Vapor Santoña.

El vapor Santoña a punto estuvo de naufragar en la barra aunque finalmente pudo superarla sin consecuencias.

  • 10 de diciembre de 1878. Vapor Baternok

El vapor ingles Baternok naufragó como consecuencia de chocar contra otro vapor inglés, el Laagchester. Este último solo sufrió diversas averías.

  • 11 de marzo de 1879. Vapor Dinas.

El vapor inglés Dinas chocó contra las peñas inmediatas a la playa de Portugalete a consecuencia del fuerte temporal. La tripulación pudo salvarse.

  • 16 de febrero de 1880. Lancha El Gallo.

Aunque sucedió fuera del Abra me parece importante reseñar este naufragio. la mañana del 16 de febrero una fuerte ráfaga de viento sur hizo zozobrar una lancha santurzana dedicada al lemanaje de buques llamada El Gallo frente al abra de Muskiz. Perecieron nueve de los once miembros de la tripulación: el dueño y patrón, Clemente Ostria, Raimundo Hormaechea, Pedro Ruiz, Antonio Urioste, los hermanos Juan y Matías Beraza, Manuel Loredo, Juan Landeta y Ramón Rivas.

El Noticiero volvía a insistir en la necesidad de adoptar medidas urgentes para evitar en lo posible los siniestros. Y, como siempre, se abría una suscripción a beneficio de los familiares. El día 19 publica la lista de los náufragos y el relato detallado de lo sucedido. Se propugna el uso de salvavidas personales (modelo diseñado por un tal Sr. Vivanco).

  • 17 de febrero de 1880. Goleta Royalich.

Al ir a entrar a las seis de la tarde de anteayer [17 de febrero] en nuestro puerto la goleta de hierro inglesa de tres palos Royalich, capitán Williams, que procedente de Newcastle venía con cargamento de carbón de piedra, rompióse el grueso calabrote que la sujetaba al vapor que la traía remolcada, arrojándola hacia la Mojijonera el fuerte viento sur que reinaba, encallando en dicho punto. La tripulación, compuesta de ocho tripulantes, logró salvarse en el bote de a bordo y la goleta se consideraba ayer, según se dijo, perdida.

  • 27 de abril de 1880. Bergantín Neptuno.

El bergantín francés Neptuno, cargado de mineral, tras cruzar la barra naufragó en la rompiente de Algorta.

  • 23 de noviembre de 1880. Vapor Hispalis.

El vapor Hispalis fue construido en los astilleros de Liverpool en 1872. Se trataba de un vapor de hierro de 750 toneladas, dos cubiertas, dos palos, aparejado de goleta, con popa elíptica, dos máquinas y dos hélices. Se botó con el nombre de Bahiana, que se cambió a Hispalis en 1874, al ser adquirido por Eduardo Coste Vildosola, futuro marqués de Lamiaco, asociado con José María Ybarra Gutiérrez de Caviedes, primer conde de Ybarra.

El 23 de noviembre de 1880, a la entrada del puerto, junto a la playa de Portugalete y en el mismo lugar donde anteriormente había varado el vapor inglés Dinas, varó el Hispalis, procedente de Sevilla y con un cargamento diverso, que en su mayor parte era de sal. Durante los días siguientes el fuerte oleaje lo lanzó contra las rocas de Peñota e hizo imposible su salvamento. Unos años después, los restos de su casco fueron dinamitados para prevenir futuros accidentes.

Así pues, no naufragó en la playa de Arrigunaga como se viene repitiendo machaconamente en la bibliografía, sino que fue arrastrado por la tormenta hasta encallar en el acantilado de Peñota, frente a Campo Grande, cuando la costa de nuestro municipio era pedregosa y salvaje, hace ya mucho tiempo….

En el mismo entorno de la peligrosa barra, entre las playas de Portugalete y las Arenas, habían varado con mejor fortuna otros buques, el ya citado Dinas, el Craigownie (casi al mismo tiempo que el Hispalis, aunque naufragó un año más tarde en aguas de Irlanda, ¡mala suerte!), el Fermina, poco tiempo después.

Para ilustrar este naufragio, del que no he encontrado ninguna foto, incluyo la del mercante Ibaizabal, de similares características al Hispalis.

1880 Ibaizabal (similar al Hispalis)

  • 7 de junio de 1881. Corbeta Fermina de Vila.

La corbeta (en otras fuentes, barcaza) Fermina de Vila se dirigía a puerto para tomar una carga de mineral de hierro con destino a Amberes. Aquel día había un fuerte temporal, con viento del noroeste. La barra estaba cerrada y el capitán optó por fondear en El Abra. Pocas horas después comenzarían a garrear y después de varias vicisitudes, la fuerza del mar impulsaría la barcaza hacia la playa de Las Arenas, donde sus cuatro tripulantes conseguirían desembarcar.

  • 21 de septiembre de 1881. Lancha Bolisa o Valiza.

A la una de la tarde naufragó la lancha Bolisa o Valiza en la barra frente a Santurtzi. Componían su tripulación el piloto mayor y 13 marineros. Perecieron ahogados cuatro (Juan Landeta, Pascual Iriarte, José Villa y Aniceto Novo Gil, mi tatarabuelo); se salvaron 10, entre ellos el piloto, aunque uno falleció al poco de llegar a tierra. El entonces Ayuntamiento de Santurce abrió una suscripción pública destinada al auxilio de las familias de los náufragos. El expediente se conserva en el Archivo Foral. Este naufragio fue el primero en que intervino la recién creada Junta de Salvamento de Santurce.

  • 7 de diciembre de 1881. Barca Rosita.

Cargada con madera, se hallaba fondeada en el Abra a la espera de entrar a la ría. Al comenzar a abocar el canal sucesivos golpes de mar la lanzaron contra el banco del NE, maniobró para evitarlo y acabo encallando en el banco de arena de la margen izquierda. Con la bajamar, los seis tripulantes y el piloto lemán fueron rescatados. La barca se dio por perdida, aunque días después pudo rescatarse su cargamento.

  • 10 de diciembre de 1881. Vapor Tartesus.

Al salir de la ría un fallo en la máquina propulsora le dejó a merced de las olas que lo lanzaron hacia el banco del NE embarrancando. Con las bodegas inundadas no se vio conveniente remolcarlo porque durante la maniobra podría hundirse en el canal, obstaculizando la entrada al puerto. Los 17 tripulantes y el piloto lemán fueron rescatados.

  • 1882. Lancha lemán.

Al cruzar la  barra, frente a Portugalete, el vapor inglés Gomerein chocó con la lancha del práctico de Santurtzi, partiéndola en dos pedazos. Los cinco hombres que tripulaban el pequeño barco se agarraron a los restos de éste, sobre los cuales pasó dicho vapor, siendo salvados todos con el auxilio de un bote del Gomerein.

  • [1875-1882]. Vapor Volga.

Mencionado su naufragio en la noticia referente al de la goleta Amante. Sus restos se hallaban todavía en el banco de Las Arenas en 1882.

  • 26 de marzo de 1882. Goleta Alma o Amante.

Con viento bastante fuerte y la mar muy picada trató de entrar en la ría la goleta francesa Alma o Amante, según las fuentes . Había pasado ya la barra, y no se sabe si al pasarla había perdido el timón, cuando un golpe de mar la llevó sobre el banco de las Arenas, cerca del sitio donde se hallan los restos del vapor Volga. Después la corriente y el viento la cogieron y la llevaron como una flecha a la playa de Portugalete, hacia los restos del Hispalis. Finalmente, la goleta chocó con los restos del vapor, abrióse y sus seis tripulantes y el práctico desaparecieron entre las aguas. Se salvaron solo dos personas, uno de ellos en bastante mal estado. Los demás no volvieron a aparecer, entre ellos el capitán, tres marineros y el práctico de Algorta, Manuel Zugazabeitia o Zubizarreta.

  • 30 de marzo de 1882. Lancha lemán.

Horroroso naufragio ocurrido en aguas de Zierbena, donde han perecido 14 personas. A las cinco del día 30 se avistaron dos vapores al NO y observados por los prácticos Bernardino Sancristóbal y Antonio Gutiérrez, vecino de Santurce, salieron en regateo hacia ellos. Habrían recorrido como legua y media, cuando se observó que la del Sancristóbal había desaparecido de la vista.

He aquí los nombres de los que han perecido en el naufragio: D. Bernardino Sancristóbal, Victoriano Sarachaga, Ceferino Bernaola, Francisco Aremayo, Braulio Cabieces, Juan José Elorza, Angel Rodríguez (todos casados con hijos); Ramón Castaños, José María Castaños, (hermanos), Francisco Berchiti, Cecilio Tejera, Tomás Barquín, Eduardo Vidal y Fructuoso Mendiola.

  • 22 de febrero de 1882. Laura Gillies.

El 22 de febrero naufragó el vapor británico Laura Gillies. Los diecinueve tripulantes y el piloto lemán fueron recatados por lanchas de la Cofradía de Portugalete. E´l rescate fue muy dificultoso debido al mal estado de la mar.

  • 19 de abril de 1883. Vapor Magdalena Vicenta.

Venía de Gijón cargado de carbón, y a eso de las doce de la mañana del 19 de abril [en otras fuentes el 14] entró en El Abra, después de haber hecho escala en Castro Urdiales. El Magdalena Vicenta traía tres pasajeros a bordo; el patrón de una lancha de Ondárroa, una mujer y un niño pequeño, hijo de esta. Al parecer, cuando venía a la ciaboga para entrar en la canal se le atravesó el vapor Thames, cogiendo por el costado al Magdalena al mismo tiempo que un golpe de mar anegaba y hundía a este último. Se ahogaron, según las incompletas noticias, el capitán, el maquinista y un hijo suyo, otro marinero y la mujer y su hijo. Una lancha patroneada por el práctico y patrón de Santurtzi Manuel Goyarzu consiguó rescatar a cuatro tripulantes.

  • 12 de julio de 1883. Vapor Velázquez.

Aunque de pabellón español, pertenecía a la compañía Mc Andrew de Liverpool. En julio de 1883 el vapor Velázquez quedaba perdido en la punta del muelle de Las Arenas debido, al parecer, a una maniobra errónea. Una lancha de Portugalete rescató a los tripulantes sin problemas. Los dueños del vapor abandonaron el buque en vista de las graves dificultades que ofrecía su salvamento.

  • 12 de diciembre de 1883. Vapor Isle of Bute.

A las 12 de la noche del día 12 de diciembre de 1883, al salir del Abra de Portugalete el vapor inglés Isle of Bute fue arrojado sobre los restos de un vapor perdido, el Laura Gillies, haciéndose en dos pedazos y quedando sus tripulantes en peligro inminente. Avisado enseguida Julián de Salazar, vocal o presidente de la Junta de Salvamento de Portugalete, preparó tres lanchas bien tripuladas que que partieron en dirección al buque náufrago, desafiando al embravecido mar. Después de vencer mil riesgos, la lancha que patroneaba Salazar atracó a la amura de estribor y tomó a su bordo los 18 tripulantes del vapor inglés y el práctico lemán, que sobre el castillo de proa pedían socorro, casi sin esperanzas de ser a tiempo recogidos. La lancha salvadora, al separarse del buque, se vio arrollada por fuertes golpes de mar y se debió a un milagro el que lograra llegar a tierra felizmente.

  • 25 de octubre de 1884. Vapor Itálica.

El vapor de pabellón español Itálica encalló en el banco del NE.  Aunque el estado de la mar era malo en ese momento, pronto mejoró. Los cuatro pasajeros del buque fueron llevados a tierra por dos lanchas de la cofradía de Portugalete. La tripulación decidió permanecer a bordo porque no había peligro. Al día siguiente los remolcadores El Siglo y Volador consiguieron sacarlo al canal.

  • 8 de febrero de 1885. Isbergues.

El vapor francés Isbergues quedó varado en la barra el 8 de febrero de 1885. Varias lanchas de la cofradía de Portugalete trasladaron a tierra a los treina y dos tripulantes. El vapor pudo reflotarse poco tiempo después.

  • 10 de enero de 1886. Myosotis.

El vapor inglés Myosotis, cargado con mineral de hierro, efectuaba de madrugada la salida de puerto. Como resultado de las maniobras, rozó ligeramente la escollera del Muelle de Hierro, todavía en construcción. Al salir del Abra detectaron una vía de agua. Regresaron a puerto y al entrar en el canal de la barra, tomó una guiñada a babor y fue a varar al banco del NE. El vapor, prisionero de la arena, no pudo ser rescatado; los veintiún tripulantes, sí. Sus restos fueron la causa del subsiguiente naufragio del Raleighs Cross.

  • 21 de enero de 1886. Vapor Vizcaíno Montañés.

Este accidente no lo causó ningún temporal ni la barra de arena. El vapor-correo Vizcaíno Montañes daba servicio a la línea regular Bilbao-Santander. El 21 de enero salió de Santander con destino a Bilbao. Al fondear en la dársena de Sestao reventó la caldera, destruyendo gran parte de la embarcación. Se pudo rescatar a siete tripulantes y siete pasajeros, aunque después fallecería el maquinista y un pasajero. El vapor sería reflotado y reconvertido en gabarra-grúa.

  • 4 de noviembre de 1886. Vapor Raleighs Cross.

El vapor inglés Raleighs Cross fue construido en 1878 en los astilleros Schlesinger Davis & Co., en Wallsend, muy cerca de NewCastle. Naufragó el 4 de noviembre de 1886 en la barra de Portugalete después de golpear los restos de un naufragio anterior, los del  Myosotis, cuando partía desde Bilbao a Newport con un cargamento de mineral de hierro debido a n golpe de mar. Se pudo rescatar a los quince tripulantes, a un pasajero y al práctico.

  • 4 de noviembre de 1886. Lancha de lemanaje.

La lancha de lemanaje Folio nº 2 de Algorta esperaba a que concluyesen las maniobras para reflotar al vapor Raleighs Cross. Un golpe de mar anegó la embarcación y otro la volcó y arrojó al agua a los 10 tripulantes. Seis tripulantes no pudieron ser rescatados.

  • 24 de diciembre de 1886. Sumerley.

Con la marea de la tarde, el vapor británico Sumerley cargado de mineral maniobraba en la barra con intención de salir al Abra. Al encontrarse frente al banco del NE se le desprendió el ancla de estribor arrastrando la cadena y provocando una guiñada del buque hacia esa banda. A continuación golpeó con la popa la escollera del muelle en construcción, rompiendo la hélice.Quedó a merced de las olas y varó. Los veinte tripulantes y el piloto lemán fueron rescatados entrada la noche.

  • 5 de enero de 1887. Bricbarca Albuera o Albueva.

La bricbarca de Nueva Escocia (barco velero de tres palos) Albuera, procedente de Burdeos, estaba cargada en lastre y fondeada en El Abra. Debido al temporal del NO, la ausencia a bordo de un piloto lemán que conociera la entrada de la barra y a una mala interpretación del código de señales, acabaría por encallar en la playa de Las Arenas en enero de 1887, salvándose los doce tripulantes. Mas información en el blog Memorias de Getxo.

  • 18 de enero de 1887. Rivas.

El vapor Rivas, construido en 1884, era el mayor buque de matrícula bilbaína en aquella época (1.815 t de registro bruto). Procedente de Newcastle, recaló en el Abra con 2.440 t de carbón en sus bodegas. Al cruzar la barra quedó varado en el banco del NE. Hasta cinco remolcadores intentaron sacarlo sin conseguirlo. Los veinticinco tripulantes y el práctico fueron rescatados. Un mes después, el vapor pudo reflotarse.

  • 31 de octubre de 1887. Bergantín-goleta Bolivar.

El bergantín-goleta Bolivar, de pabellón austriaco, con un cargamento de petróleo, era conducido por el remolcador Volador por el canal de la barra. El fuerte viento del noroeste producía mar movida y el Bolivar dio una guiñada a babor cuando se encontraba frente al banco del NE y quedó encallado. El remolcador intentó liberarlo pero tuvo que desistir. La corriente y el empuje de las olas adentraron al velero aún más en el banco de arena, quedando definitivamente varado cerca de los restos del Raleighs Cross. El barco se quebró y los once miembros de la tripulación más el práctico subieron rápidamente a las jarcias en espera del rescate. Todos resultaron ilesos.

Para ilustrar este naufragio, incluyo el detalle de un oleo anónimo que se expone en Museo Marítimo Ría de Bilbao y una foto del muelle de hierro con lo que parece ser la arboladura del Bolivar sobresaliendo de la superficie del mar a su derecha.

 Naufragio Bolivar (oleo-detalle)

Naufragio Bolivar (foto)

  • 1888. Lancha pesquera Joven María.

Se trataba de una trainera, con el folio 13 de Santurtzi, dedicada a la pesca que zozobró y se hundió. A consecuencia del naufragio fallecen, al parecer, 11 arrantzales.

  • 4 de mayo de 1888. Western.

A las 9 de la mañana, el vapor británico Western, cargado con mineral de hierro, quedó varado en el banco del NE cuando salía de la ría. Fueron rescatados los quince tripulantes y el práctico. El buque se dio por perdido.

  •  14 de febrero de 1889. Vapor Corine o Corina.

El vapor Corina llegaba al Abra con una carga de vino de Oporto y naranjas. Debido a una avería del motor y a otros problemas, garreó durante la noche y, tras varias vicisitudes, finalmente embarrancaría frente a la playa de Las Arenas, justo en un lugar cercano al del naufragio dos años antes de  la bricbarca Albuera.

  • 25 de febrero de 1889. Lancha Todos los Santos.

Aunque no sucedió en El Abra ni al pasar la barra, sino a unas 13 millas de tierra, me parece oportuno incluir el naufragio de la lancha núm. 2 del puerto de Santurtzi, mandada por su patrón Antonio Gutiérrez, práctico del puerto. La tripulación fue salvada (excepto el infeliz patrón) por la lancha María del Socorro número 33 del mismo puerto.

  • 7 de septiembre de 1889. Vapor Guipuzcoa.

El vapor bilbaíno Guipuzcoa, procedente de Gijón con carbón para los altos hornos, entró en el Abra hacia las siete de la tarde. Una mala maniobra le hizo varar en el banco del NE. Caída la noche, fueron rescatados los siete tripulantes, un pasajero y el práctico empleando el sistema de cable andarivel. El buque se dio por perdido.

  • 1890. Lancha lemán.

Una lancha de Santurtzi, perteneciente a Aureliano Gutiérrez y tripulada por ocho hombres, se dirigía hacia la embocadura de la ría con objeto de dedicarse al practicaje, cuando fue a chocar contra la escollera del espigón de Portugalete, recibiendo grandes averías y volcando finalmente. Dos tripulantes perecieron ahogados. Uno, el más joven, se llamaba Víctor Alcedo, y parece que hacía poco había contraído matrimonio. El otro, llamado Andrés Abad, era de edad ya avanzada. Dejaba cuatro hijos y la mujer enferma.

  • 1891. Lancha lemán Julio.

Once marineros que tripulaban la lancha Julio, folio 57, salieron el domingo de Santurtzi con objeto de ejercer las faenas de practicaje. El lunes por la noche fueron sorprendidos por un horroroso temporal, del que procuraron guarecerse dirigiéndose al puerto de Armintza. Ya estaban cerca de la costa cuando les sorprendió un terrible golpe de mar que volcó la lancha. En el siniestro perecieron ocho tripulantes. Las familias de los marineros ahogados habitaban en Zierbena.

  • 22 de enero de 1891. Quechemarín Nuevo Industrial.

El quechemarín Nuevo Industrial naufragó en la barra. De cinco tripulantes, cuatro fueron rescatados. El buque se dio por perdido.

  • 20 de marzo de 1891. Gángil Ibaizabal.

El gángil Ibaizabal salió del puerto para verter en alta mar el fango extraído del fondo de la ría. Finalizada la operación, de repente, embarrancó en las rocas de Punta Galea. No pudo rescatarse a la tripulación ni por mar ni por tierra (no existía un camino de bajada por el acantilado). Aun así, tres tripulantes consiguieron llegar a tierra. El capitán y otros cinco tripulantes murieron.

  • 21 de febrero de 1893. Pailebote San José.

Encalló en las las proximidades de la playa de El Salto. Los cuatro tripulantes fueron rescatados.

  • 19 de noviembre de 1893. Pailebote Primera Palma

El pequeño velero matriculado en Palma de Mallorca, naufragó frente a la “Perla” de Ereaga en medio de un violento temporal. Los ocho tripulantes pudieron salvarse.

  • 4 de febrero de 1898. Vapor Mardy

Fondeado en el Abra en espera de entrar a puerto, estaba demasiado cerca de la costa y encalló en los bajos del Higarillo, cerca de la Virgen del Mar, con 14 tripulantes a bordo. Se salvan todos.

  • 15 de octubre de 1898. Vapor Billow.

El vapor Fortunatus, procedente de Newport con carga de carbó, se dirigía a puerto. El vapor Billow, con carga de mineral, navegaba ría abajo. Al romper el día, sin poder evitarlo, colisionaron. El Billow se hundió. Su tripulación pudo ser recatada por el Fortunatus que, con grandes daños, pudo ser remolcado a puerto.

  • 31 de octubre de 1900. Bergantín-goleta Dolores.

Tiene el dudoso honor de ser el último barco mercante que se perdió a consecuencia de la temida barra de Portugalete, varando en el banco del NE. Gracias al rompeolas de Santurtzi, cuya construcción estaba a punto de concluir, las rompientes de la barra no tenían la fuerza de antaño y la tripulación pudo salvarse en un bote del barco.

  • 29 de mayo de 1900. Vapor Valle.

Aunque naufragó a 80 millas del Abra me parece interesante incluir la noticia. El vapor Valle salió el sábado de Rotterdam con cargamento de mineral, juntamente con el vapor Serantes. Se hallaban a 80 millas de este puerto cuando un fuerte golpe de mar hizo naufragar al vapor Valle. La tripulación del Serantes le auxilió en cuanto pudo, consiguiendo salvar 11 tripulantes y pereciendo otros tantos. Hallándose a bordo los náufragos, un golpe de mar barrió la cubierta, llevándose al primer piloto del Serantes, Maximino Salazar, a pesar de los titánicos esfuerzos de toda la tripulación para salvarle.

temporal-29-de-mayo-de-1900

  • 8 de marzo de 1901. Vapor Avlona.

El 8 de marzo de 1901 tuvo lugar el naufragio del vapor Avlona de 1788 toneladas, matriculado en Glasgow, una auténtica tragedia. El buque embarrancó en la escollera del rompeolas. Una violenta explosión de su caldera hizo que, en los días siguientes, la costa se llenara con los cadáveres de sus 26 tripulantes y tres pasajeros (incluida la mujer del capitán), que se trasladaron al cementerio británico de Bilbao. Los restos del Avlona quedaron sumergidos en la barra. El buzo portugalujo Víctor Urrestarazu rescató de entre sus restos la campana.

Según los periódicos de la época, aunque al principio el naufragio se atribuyó a una navegación torpe o negligente, la causa fue la fuerte galerna que apagó las luces del faro a la entrada del puerto. La falta de la luz de orientación y las adversas condiciones hicieron que se estrellara contra la escollera.

  • 26 de abril de 1901. Vapor Propitious.

El vapor inglés aprovechaba la pleamar nocturna del 26 de abril para salir, cargado con mineral, con destino a Middlesbrough, a pesar de las recomendaciones de los prácticos por el mal tiempo reinante. Encalló en el extremo la escollera del rompeolas. Con las primeras luces del amanecer se pudo rescatar a 16 tripulantes.

  • 16 de diciembre de 1908. Vapor Triunfo.

Durante el mes de diciembre de 1908 la costa cantábrica estaba siendo azotada por  fuertes temporales. El vapor Triunfo se encontraba anclado en aguas de Santurce. El fuerte oleaje provocó que le garrearan las anclas (perdieran su sujeción), y arrastrado por el temporal, colisionó contra las rocas del Muelle de hierro, para embarrancar finalmente junto a la orilla de la playa de Portugalete. Afortunadamente no hubo que lamentar perdidas de vidas, aunque un marinero sufrió heridas de consideración.

1908 Foto naufragio Triunfo

  • 24 de enero de 1910. Vapor Guipúzcoa.

El naufragio del vapor Guipúzcoa, encallado a la entrada del Abra, frente a Algorta, causó una enorme conmoción que tuvo su reflejo en la prensa de la época.

Procedente de Castro Urdiales, inició su entrada en el puerto de Bilbao con la intención de protegerse del temporal que azotaba la costa vizcaína. Ante la imposibilidad de encontrar un buen sitio para fondear en el lado oeste, intentó hacer lo mismo en el muelle este. Sin embargo, la corriente y el viento le sacaron bruscamente del puerto, empujándole hacia el acantilado de la Galea. Desesperados, echaron el ancla, pero la fuerza del mar partió la cadena y fue lanzado contra las rocas, a unos trescientos metros de la playa de Ereaga y del puerto de Algorta.

El arriesgado rescate puso en evidencia la clamorosa falta de medios de salvamento del Puerto de Bilbao. Pudo haber sido mucho peor, pero al final tan solo fallecieron dos personas, dos valientes de un grupo de seis (cuatro fueron rescatados) que, ante la vergonzosa carencia de recursos, saltaron del barco para intentar acercar un cabo hasta la playa y, de este modo, salvar al resto de compañeros. Un gesto de entrega que habría de quedar para el recuerdo y el lamento de sus familiares y allegados porque a la postre, más que llorar su pérdida, los medios oficiales y la prensa se felicitaron porque todo salió casi perfecto,  gracias al arrojo y heroísmo de los marinos de Getxo y Portugalete, “a quienes les sobra corazón para no arredrarse ante ningún peligro, cuando se trata de acudir en auxilio de sus semejantes”.

El miércoles 26, se personó en el lugar de los hechos Ramón de la Sota que puso a disposición tres de sus remolcadores. La situación era angustiosa y más que vergonzosa. Nadie sabía qué hacer. Fue entonces cuando un puñado de valientes marineros se lanzó al mar en un bote salvavidas. Tras estos se preparó una trainera con el mismo fin. Fueron momentos de gran tensión. Las olas golpeaban las embarcaciones con una fuerza inusitada. Más de uno temió lo peor. Sin embargo, ambas pudieron llegar hasta el vapor encallado y rescatar a todos sus tripulantes. Cuando las embarcaciones llegaron a la playa, la multitud rompió en una estruendosa y nerviosa ovación.

Gracias al valor de un puñado de hombres se había logrado evitar la tragedia, aunque la mayor parte de la opinión pública juzgaba como vergonzoso todo lo que había rodeado al salvamento. Y es que se había comprobado que la estación de Portugalete no valía para nada. Nadie se había ocupado de su mantenimiento, cosa que se pudo comprobar al poner en funcionamiento los cañones lanzacabos (como hacía muchos años que no se usaban, su estado era tan lamentable que el alcance de los mismos no llegaba más que a unos cincuenta metros) y al constatar que el bote salvavidas estaba en tan malas condiciones que no podía ni flotar. Por otro lado, estaba demasiado lejos, por lo que se puso en evidencia que se deberían de haber construido otras dos, una en Algorta y otra en Santurtzi. Era una cuestión de sentido común y de profesionalidad.

1910 Foto naufragio Gipúzcoa 1

1910 Foto naufragio Gipúzcoa 2

1910 Foto naufragio Gipúzcoa 3

1910 Foto naufragio Gipúzcoa 4

  • 13 de abril de 1910. Lancha pesquera Virgen del Mar.

naufragio-1910-lancha-virgen-del-mar1

  • Febrero de 1915. Goleta María Gabriela.

Después de grandes trabajos se pudo poner a flote la goleta varada en la playa de Portugalete, junto a la entrada del muelle de Hierro. La goleta tenía importantes averías y se precisaron varios días para su reparación.

  • 17 de diciembre de 1917. Goletas Tritón y Císcar.

Un fuerte temporal del noroeste fue el causante de estos accidentes. El oleaje rebasaba con mucho la altura del muelle del puerto exterior. La goleta [en algunas fuentes, pailebote] Tritón, que había partido de Gijón con rumbo a Bilbao fue empujada hacia la playa de Algorta y quedó embarrancada. Sus tripulantes se vieron en una situación muy comprometida pero fueron salvados por varios marineros de Algorta que acudieron en su socorro. Al poco, la goleta [en algunas fuentes, bergantín-goleta] Císcar, que había partido en lastre hacia Gijón el día anterior, sorprendida por el temporal, viró en redondo para ganar de nuevo el abrigo del puerto. Sin embargo, no pudo conseguirlo y embarrancó en la playa de Ereaga. sus tripulantes se salvaron en los botes y llegaron al puerto de Santurtzi, algunos heridos a consecuencia de los furiosos golpes de mar. La foto que adjunto, tomada de la web de la Biblioteca de Getxo, se atribuye al naufragio de esta última goleta.

1917 Foto naufragio Ciscar

  • 17 de marzo 1921. Vapor Zugatzarte.

El Zugatzarte, construido en 1885, era ya un viejo vapor en el momento de su naufragio. Salió con mal tiempo del Abra la tarde del jueves 17 de marzo, después de haber permanecido fondeado para compensar el compás magnético, con un cargamento completo de mineral de hierro con destino a Glasgow. La rotura de los guarnes del timón hizo que el barco perdiera su gobierno, quedara a merced de la mar gruesa que en aquellos momentos había en la zona y se fuera proa a la costa. Más información en el blog Vida Marítima.

zugazarte-1921

  • 9 de enero de 1924. Pailebote María Mercedes.

Zarpó el 5 de enero del puerto de Santander  con destino a La Coruña. El temporal le obligó a refugiarse en el Abra. Prácticamente a la deriva, fue a varar a 200 metros de la orilla. La tripulación pudo ser rescatada. Los restos del pailebote quedarían esparcidos por toda la playa de Ereaga.

  • 21 de febrero de 1925. Pailebote El Cisne.

Durante la tarde del sábado 21 de febrero de 1925  se desató un violento temporal. El Cisne, un velero zarandeado por el viento y el oleaje, trataba de ganar la entrada al puerto. Todos los esfuerzos de la tripulación resultaron estériles y la embarcación naufragó, falleciendo toda la tripulación, entre ellos dos hijos del armador. Sus cuerpos descansan en cementerio de Algorta. Más información en el blog Memorias de Getxo en donde se atribuye a esta embarcación la foto que anteriormente hemos atribuido al Císcar.

1917 Foto naufragio Ciscar

  • 8 de julio de 1930. Vapor pesquero Esperanza Nuestra.

esperanza-nuestra

  • 11 de enero de 1934. Vapor Henner, Hennes o Hermes.

El vapor noruego, que las diversas fuentes denominan Henner, Hennes o Hermes, procedente de Rotterdam con una carga de carbón, encalló en los acantilados de La Galea en 1934.

1934-hermes

1934 vapor noruego Henmes

1935-foto-naufragio-hermes-1935-copia

  • 23 de marzo de 1934. Vapor Toñín.

La violencia del temporal que azotaba las costas del golfo de Bizkaia fue responsable del naufragio del vapor Toñín, nave construida en 1889, que fue a chocar hasta hundirse en la margen derecha de la ría. Procedente de Santander con 120 toneladas de carga general (la mayor parte, café y cacao) con destino al puerto de Bilbao, al llegar a la altura del muelle de Churruca perdió el control, por rotura de un guardín de estribor y fue arrastrada hasta las peñas existentes en las proximidades de la playa de Las Arenas, zona denominada La mojojonera, y allí varó, hundiéndose de popa. Los siete tripulantes se pusieron a salvo por sus propios medios, sin sufrir herida alguna.  Con el tiempo fue reflotado y puesto nuevamente en servicio.

1934 Foto naufragio Toñín 1

1934 Foto naufragio Toñín 2

1934 Foto naufragio Toñín 3

  • 2 de junio de 1934. Barco-grúa.

Debido a un temporal que se levantó súbitamente, un barco-grúa del servicio del puerto se hundió arrastrando consigo al maquinista que pereció ahogado.

1934-naufragio-barco-grua-4

  • 17 de abril de 1936. Vapor Iciar.

El Iciar, de 485 toneladas de Registro Bruto, era un pequeño y viejo vapor de cabotaje dedicado al transporte de carbón y mineral entre diversos puertos del Cantábrico. Cuando el vapor Iciar, matriculado en Santander, Bilbao o San Sebastián (no hay unanimidad en las fuentes), se hacía a la mar, al sobrepasar el rompeolas, un golpe de mar le lanzó contra las rocas, quedando en tan grave situación, que pocas horas después se perdía totalmente. Los tripulantes del vapor naufragado fueron rescatados por varias lanchas pesqueras procedentes del puerto de Santurtzi. Resultaron dos marineros muertos y varios heridos.

1936 Foto naufragio Iciar 1

iciar-abril-1936

vapor-iciar-1936

  • 6 de abril de 1941. Vapor Mont-Seny

El vapor Mont-Seny encalló en las peñas de Abasota frente a la playa de Arrigunaga. El hecho se produjo como consecuencia del abordaje con el mercante Río Francolí. Falleció el primer maquinista de Mont-Seny debido a las quemaduras producidas por un escape de vapor.

foto-naufragio-mont-seny-1941-copia

  • Noviembre o diciembre de 1945. Vapor Juan Mari.

Vapor con matricula de San Sebastián que, a pesar de que la mar no se veía excesivamente alterada, encalló  en los acantilados de La Galea en 1945. Más información en el blog Memorias de Getxo.

1945-juan-mari

  • 17 de enero de 1956. Puerto de Pajares.

En un día con niebla en la boca del puerto de Bilbao, el vapor Aurora embistió de frente al Puerto de Pajares y le produjo un corte vertical y profundo y se fue a pique en 20 minutos, sin tener que lamentar víctimas entre la tripulación, que fue salvada por el remolcador Asua. El Aurora pudo entrar a puerto por sus propios medios. Después de un año sumergido y como era un barco nuevo (1953), el armador quiso recuperarlo y ser reflotó en 1957 al tercer intento. Se reparó y  siguió navegando  hasta que sufrió otro naufragio en 1978 frente a las costas de Tarifa (Cádiz). Más información en el blog El Mareometro de donde proceden las siguientes imágenes.

1957-puerto-de-pajares

lagun-bi

  • 18 de abril de 1962. Kador.

El naufragio del buque langostero francés Kador tiene unas características especiales que hacen de él un caso singular, cuando no enigmático. La noche del 18 de abril de 1962 fue localizado en alta mar, cuando tan sólo sobresalían cuatro metros de la proa, por el pesquero ondarrés Artadi que, junto con otros dos pesqueros, el Zalduque y el Nuestra Señora, lo remolcaron durante siete días hasta el puerto de Bilbao.

La extraña posición en la que había quedado el buque (cuatro metros asomando y el resto de los 25 metros de eslora hundidos) hicieron imposible llevarlo hasta el muelle de Santurtzi. El Kador quedó sujeto en las proximidades de Zierbena, a unos 600 metros de la costa de Punta Lucero y a unas tres millas de la bocana del puerto de Santurtzi, cuyo fondo es de diez metros, por lo que la entrada del Kador sólo podía hacerse en posición horizontal. Tras días de maniobras con varios remolcadores, el pesquero recobró la horizontalidad y fue arrastrado hasta la playa de Portugalete (donde actualmente se encuentra la Escuela Náutica).

Las primeras noticias sobre las dificultosas inspecciones realizadas en el barco, contribuyeron a generar mucha incertidumbre, más aún teniendo en cuenta que fue hallado el cadáver de uno de los tripulantes amarrado a una escalerilla y sin rastro del resto de tripulantes.

Os recomiendo la lectura de esta entrada en el blog Zaramatimes de Roberto Moso, del que he extractado la información.

1962 Foto naufragio Kador 1

  • 1 de marzo de 1962. Motora Niña.

En esta ocasión se trató de un desgraciado accidente. Una trágica colisión en la ría provocó el hundimiento de una motora con 14 pasajeros a bordo, que costó la vida a dos trabajadores Román Esteban Temprano, de 39 años y Florencio Rojas Sacristán, de 29 años, cuando regresaban a sus domicilios después de completar su jornada laboral. A las nueve menos veinte de la noche, el barco mercante Somio envistió de lleno a la lancha de pasajeros Niña en la cual había unos 14 pasajeros, casi todos obreros que salían de su trabajo en factorías de Las Arenas y regresaban a Portugalete o localidades cercanas. Las causas del accidente, según relató el patrón de la lancha, pudieron ser debidas a una avería en el cambio de marcha que inmovilizó al gasolino en el preciso momento que pasara el mercante, cuya foto se muestra a continuación.

1962 Foto Naufragio Niña-1

  • 29 de octubre 1963. Carguero Iciar.

El Iciar, un viejo carguero de matrícula bilbaína construido en 1923, embarrancó en el mismo lugar en que lo hizo otro buque con el mismo nombre en 1936. Este mercante intentó entrar a puerto una noche con niebla, cuando tras una maniobra errónea quedó encallado en la escollera de bloques del rompeolas junto al antiguo faro. Los intentos de rescate de los remolcadores resultaron infructuosos. Los 30 tripulantes y dos mujeres que se hallaban abordo fueron rescatados y el buque desguazado allí mismo.

Semanas después del naufragio, un grupo de personas que se hallaban en las proximidades del faro observando los efectos del temporal sobre el buque encallado fueron sorprendidos por una enorme ola y arrastrados por los muelles. Dos personas fallecieron.

1963 Foto naufragio Iciar 1

1963 Foto naufragio Iciar 3

  • 10 de enero de 1972. Bulkcarrier Soledad María.

El Soledad María fue botado en 1971 en los Astilleros Españoles de Sestao para la compañía naviera Letasa SA. Sufrió un accidente al entrar en el puerto de Bilbao.

1972 Soledad María (texto)

1972 Soledad María

  • 10 de enero de 1974. Buque mercante Athen.

De este naufragio tampoco he conseguido mucha información. De hecho, en la única fuente, la Biblioteca de Getxo, no hay unanimidad en cuanto a la fecha del accidente. Al parecer, un fuerte temporal hizo encallar al buque mercante de bandera griega Athen, de 2.500 toneladas, en las rocas de Punta Galea, cuando se dirigía al puerto de Santurtzi para ser desguazado.

1974 Foto naufragio Athen 1

1974 Foto naufragio Athen 2

1974 Foto naufragio Athen 3

  • 11 de noviembre de 1978. Esther’s.

En la noche del 10 al 11 de noviembre, el buque Albiz dela naviera bilbaína Murueta colisionó con el buque de bandera panameña Esther’s a escasa distancia del espigón de Punta Lucero. El abordaje fue muy violento y el Esther’s se hundió rápidamente. Los cinco tripulantes y la mujer del primer oficial fueron recogidos por el Albiz.

  • 13 de enero de 1981. Buque mercante Zephyr.

El Zephyr, de bandera panameña de 165 metros de eslora, 21´5 de manga y 20.470 toneladas de registro bruto, llegó de Dunkerque con lastre y fondeó en el Abra en espera de atracar para cargar productos siderúrgicos con destino a Irán. Al parecer rompió amarras y quedó a merced del temporal. El oficial de guardia del buque María Pilar, fondeado en las proximidades, dio la voz de alarma, avisó por radio al Zephyr y, al no obtener respuesta, a los prácticos del puerto. Cuando éstos y varios remolcadores llegaron el Zephyr ya había encallado en El Calero. Los tripulantes del buque siniestrado intentaron abandonarlo pero desde los remolcadores de les hizo desistir. Sin embargo, uno de ellos se lanzó al agua y consiguió llegar a la rocosa costa sano y salvo, aunque con abundantes contusiones. El resto, 29 marineros de origen hindú, fueron rescatados en medio del temporal mediante el empleo de un andarivel. El Zephyr, partido en dos, fue desguazado in situ.

Simulacro

Simulacro

  • 3 de enero de 1984. Birgit Sabban.

El Birgit Sabban, un barco alemán bastante nuevo con un cargamento de 2.200 toneladas de viruta de hierro fondeó en el Abra el 3 de enero de 1984. Aunque intentaron poner en marcha el motor, el fuerte temporal, con olas de más de ocho metros,  lo lanzó contra las rocas próximas a la central térmica. En la oscuridad de la noche, bajo una lluvia incesante, comenzó la operación de rescate. El andarivel quedó instalado en poco más de media hora después de que llegara el equipo de salvamento. Aprovechando el tiempo entre ola y ola se fueron rescatando los tripulantes. El capitán, el último en abandonar el barco, planteó serios problemas, porque se trataba de una persona bastante obesa. El buque pudo ser reflotado después pero, ante los graves daños sufridos, se decidió desguazarlo.

1984 Foto naufragio Birgit Sabban 1

1984 Foto naufragio Birgit Sabban 2

birgit-sabban

  • 24 de enero de 1984. Portacontenedores Jervis Bay.

El Jervis Bay era un portacontenedores británico destinado al desguace en Taiwán que venía remolcado desde Amberes. Durante la travesía falló el remolque en dos ocasiones, la segunda a unas 50 millas al norte de la costa de Cantabria y quedó a la deriva. El temporal lo acerco a unas 15 millas del cabo Ogoño. Uno de los dos remolcadores logró hacerse con el control del Jervis Bay al día siguiente. El mal estado de la mar y los desperfectos sufridos por el remolque les obligaron a entrar de arribada al puerto de Bilbao. Quedó fondeado en el Abra exterior sobre un ancla y sin tripulación a bordo. Los dos remolcadores atracaron en el puerto.

Unos días después el fuerte temporal hizo garrar al Jervis Bay (el ancla no pudo soportar la fuerza del mar), los intentos de los remolcadores por salvarlo resultaron infructuosos y encallo en la escollera del rompeolas, partiéndose en dos y quedando semisumergido. Al cabo de un tiempo comenzaron las labores de desguace que se suspendieron al llegar el invierno y se reanudaron en la primavera de 1985, mediante una grúa flotante, aunque no se pudo completar por su proximidad a los bloques.

1984 Foto naufragio Jarvis Bay 1

1984 Foto naufragio Jarvis Bay 2

1984 Foto naufragio Jarvis Bay 3

  • 27 de diciembre de 1999. Buque mercante Rilos.

Un violento temporal rompe, el 27 de diciembre de 1999, las amarras del buque mercante Rilos (antes denominado José Antonio Echeverría), de bandera maltesa y tripulación cubana, atracado en el puerto Santurtzi y es arrastrado hasta embarrancar en la playa de Ereaga con 36 tripulantes a bordo.

El mercante cubano perteneció a un lote modelo Dnieper adquiridos durante el romance con la antigua URSS. Poseía una eslora de 162.4 metros y su desplazamiento en rosca (vacío) era superior a las 7000 Tm Estas características lo convertían en una especie de acorazado, porque sumados los pesos del combustible, agua y pertrechos, su capacidad de carga era limitada, solo unas 12600 Tm aproximadamente. La tecnología de esas naves era antiquísima y sus operaciones, tanto en máquina como cubierta, resultaban en extremo demasiado complicadas. Buques de menor eslora y porte fabricados en otros países los superaban en toneladas a transportar y consumían menos combustible.

Enseguida comenzaron las tareas de rescate, sin embargo, el temor a la rotura del casco obligó a posponer el trabajo. Ante las dificultades, Salvamento Marítimo decidió esperar hasta las mareas vivas para desencallar el mercante que, mientras tanto, se convirtió en un reclamo para cientos de curiosos. Después de varios intentos fallidos y de la extracción de casi toda la carga de gasóleo, para impedir una catástrofe ecológica, el 23 de enero de 2000 es liberado con la ayuda de dos remolcadores, a cuya empresa fue cedido en concepto de pago por el rescate. El buque, valorado en 75 millones, fue “vendido” por el precio simbólico de un dólar, para acabar en el desguace.

Barco encallado en la playa de Ereaga (Getxo)

1999 Foto naufragio Rilos-2

  • 17 de enero de 2004. Buque mercante Diana Uno.

Arrastrado por el fuerte viento, con rachas de 50  nudos, y el temporal que azotaba a todo el litoral vizcaíno, tras fallarle el ancla y garrear, el mercante Diana I, de 82 metros de eslora, encalló en las rocas que protegen el dique de Punta Lucero y acabó partido en tres trozos. El capitán había puesto en marcha las máquinas, pero la fuerza del viento era muy superior. En apenas media hora, el barco se había estrellado contra el rompeolas de Punta Lucero.

El buque, procedente de Portugal, había llegado en lastre a las instalaciones portuarias, esperaba órdenes para cargar fertilizantes, y estaba fondeado en el exterior del Puerto de Bilbao (práctica muy extendida para ahorrarse las tasas de atraque, sin tener en consideración la climatología de la zona). Con las previsiones de lluvias y fuertes vientos la mejor solución habría sido entrar al abrigo del puerto o capear el temporal en alta mar. Se fue a pique con 45 toneladas de gasóleo y 3.000 litros de aceite en su interior. Sus ocho tripulantes, cuatro de ellos españoles, fueron rescatados ilesos por un helicóptero de Salvamento Marítimo tras una complicada operación.

Este carguero era la misma embarcación que en junio de 1998 encalló en la costa de Dexo (Oleiros). El entonces llamado Diana María, que tenía bandera de Antigua y Barbuda, transportaba desde Reino Unido a Ferrol una carga de 2.600 toneladas de virutas de hierro cuando, supuestamente por un fallo en la máquina, el capitán perdió el control del buque y embarrancó en una zona rocosa.

El naufragio del Diana María no fue uno más. Los servicios de rescate lo recuerdan especialmente por el cúmulo de fatalidades que se dieron durante las operaciones de reflotamiento del barco, que no fructificaron hasta 41 días después del encallamiento. Antes fue necesario superar varios intentos fallidos para retirarlo de las rocas, que ocasionaron averías a los remolcadores que participaron en el rescate, un escoramiento repentino e, incluso, un incendio espontáneo cuando se realizaban las operaciones de recuperación del buque.

Aunque tras los reiterados infortunios se llegó a plantear el desguace del barco en el mismo sitio donde había embarrancado, finalmente pudo ser trasladado a los astilleros Sicar de Cee, donde fue reparado. Dos años después de aquél percance, en mayo del 2002, el Diana María volvió a navegar, pero ya como Diana I y bajo bandera de Madeira hasta acabar sus días en aguas de Punta Lucero.

2004 Foto naufragio Diana Uno 12004 Foto naufragio Diana Uno 2

Read Full Post »

A %d blogueros les gusta esto: