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León (izquierda) en Casa Torre Jauregia

En el número 104 de ensanturtzi.com también mencionan este blog en un curioso artículo que tiene como protagonistas a los leones que adornan la escalera de acceso a la entrada del palacio Casa Torre, a los que ya me he referido en una entrada publicada en 2013.

Los leones del palacio Hormaza

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Con la última campanada de las 11 comenzaba esta mañana la visita guiada al palacio Casa Torre organizada gratuitamente por la Oficina de Turismo. A los pies de la escalinata la guía inicia la visita recordándonos que, aunque al edificio se le conoce con diferentes nombres, no debemos olvidar que no es una casa torre sino un palacio que recibe su nombre del título nobiliario ostentado por los últimos propietarios que lo habitaron: José María de Lizana Hormaza, marqués de Casa Torre, y su esposa que, además, fueron los responsables de una gran reforma del edificio en el último tercio del siglo XIX de la que la traza actual es heredera.

1 Casa Torre 1904

Tras un breve comentario sobre los límites de la finca originaria (incluía el actual parque Gernika y más), rodeada perimetralmente por muros y verjas, ascendemos la escalera custodiada por dos maltratados leones que conduce al pequeño jardín que realza la fachada principal del palacio.

Palacio Hormaza

Tras los comentarios de rigor sobre la distribución del edificio (planta baja, planta noble, planta del servicio y mirador) la atención se centra en la escultura femenina que adorna el jardín y en el fantástico escudo heráldico del linaje Hormaza al que le he dedicado dos entradas (primera y segunda).

Ya en el interior las explicaciones se desarrollan en torno a la maqueta de edificio que podemos admirar a la izquierda del ingreso.

Ascendemos por la escalera central, realizada en madera a finales del siglo XIX, hasta la planta noble. Aquí los comentarios se centran en los cuatro murales, obra de Víctor Goikoetxea, y la artística vidriera que adornan el hueco de la escalera y en el artesonado de los techos de los salones. De los murales se comenta que el caserío representado estaba en Santurtzi pero a mí no me suena de nada…

Ascendemos un piso más por una escalera lateral. Donde ahora hay oficinas municipales antes se ubicaban las habitaciones del servicio. Solo destacan dos muebles antiguos de madera tallada que, al parecer, proceden de otro edificio, también de propiedad municipal.

Arcón 1

Finalmente llegamos a la planta “bajo cubierta”, antiguamente usada probablemente como desván y que ahora acoge el Espacio de Interpretación Histórica de Santurtzi.

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Una serie de pantallas nos permiten visualizar numerosos vídeos que nos informan de la historia de nuestro municipio desde la Prehistoria a la actualidad. La visita se ha centrado en el tercero, correspondiente a la Edad Media (en donde podemos ver una hipotética imagen de la iglesia románica de San Jorge, origen del nombre de nuestro municipio, aunque el entorno infográfico no se corresponda con la realidad) y en el último, el siglo XX, la época de radical transformación de Santurtzi. ¡Muy interesante!

san jorge original

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Finalmente ascendemos al mirador, algo que muchos de los visitantes estaban deseando hacer pues conocían el edificio incluso antes de formar parte del patrimonio municipal pero nunca habían estado en esa habitación. Las vistas del Abra a finales del siglo XIX debían de ser espectaculares…

La visita ha concluido con un café durante el cual los asistentes, todos de Santurtzi, hemos intercambiado opiniones y comentado proyectos para fomentar la recuperación de la memoria histórica de nuestro municipio.

Visita Grupo

Desde aquí os animo a participar en estas interesantes actividades de difusión cultural. ¡Merecen la pena!

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Las Jornadas Europeas del Patrimonio 2015 han tenido este año como protagonista al hierro, indisolublemente unido a la historia de Bizkaia. Las visitas guiadas organizadas en Santurtzi (y en otros municipios) durante el pasado mes de octubre en el marco de estas jornadas de patrimonio se han volcado en los protagonistas, en los personajes que forjaron la historia de Santurtzi y de Bizkaia en la época de la industrialización: magnates y oligarcas, propietarios de minas, empresarios y banqueros, frecuentemente emparentados entre sí.

Sin embargo, una de las visitas guiadas a las que he acudido se ha centrado en los elementos materiales, en los objetos de hierro de épocas pasadas que han llegado a nuestros días. Se trata de la propuesta organizada por la Oficina de Turismo de Orduña titulada “Hierro, arte y ciudad”. Además del interés que ha tenido la visita en sí misma, dirigida brillantemente por dos expertas en patrimonio industrial, tan olvidado en la actualidad, esta actividad también me ha hecho observar con otros ojos algunos interesantes elementos que podemos encontrar en nuestro municipio y que, a priori, pasan desapercibidos.

De hierro está fabricado el cañón, oxidado testigo de la historia, abandonado en el jardín de la Escuela Municipal de Música. De hierro es la fuente que aún sobrevive en Balparda, único ejemplo que se conserva de las que se instalaron en nuestro municipio a finales del siglo XIX. Y de hierro es la grúa que subsiste en el puerto pesquero, a la que tengo que dedicar una futura entrada. Me han comentado que puede que no sea la instalada en 1918-1920 (que, al parecer, tenía la pluma de madera) sino una posterior, aunque una cronología más reciente no le resta un ápice de valor en cuanto testimonio material de otra época y otros modos de vida.

Fuente, cañón y grua

Pero la visita guiada a Orduña me ha hecho reparar en otros elementos: las verjas y rejas de hierro que aún resisten en Santurtzi al oxido y al olvido. Se trata de objetos que combinan utilidad práctica y valor estético. No son grandes obras de arte pero, sin embargo, son el producto de varios siglos de historia de las minas de hierro y de las ferrerías que, como la de El Pobal, lo forjaron desde la Edad Media. Las más modernas (ya de fundición) son el resultado de una industria siderúrgica que alcanzó en el siglo XX un desarrollo asombroso.

Las obras de forja (aldabas, barrotes, rejas y verjas, etc.) eran elementos casi siempre presentes en residencias palaciegas y en conventos e iglesias de cierta entidad. En este último caso, la mayoría ha llegado a nuestros días, tanto las ubicadas en el interior como en el exterior de los templos. Y en el de los municipios que han conservado su patrimonio arquitectónico también se conservan bastantes pertenecientes a edificios civiles. En Santurtzi, por desgracia, apenas se conserva casi nada.

En lo que concierne a las verjas, este elemento arquitectónico usado como cerramiento enrejado para separar diferentes espacios suele tener una doble, y muchas veces mixta, función: se emplea como protección y como adorno. La verja de forja o de fundición en parques y jardines, recintos ferroviarios, cementerios, residencias señoriales, etc. ha sido un recurso artístico para el cerramiento de espacios bastante generalizado, empleado entre el siglo XVIII y el comienzo del XX.

Las residencias señoriales y algunos edificios de viviendas cerraban jardines y antuzanos (espacio aterrazado delante del acceso principal de las viviendas) con cancelas y verjas de forja o fundición más o menos elegantes, según los gustos del propietario y la pericia técnica del maestro herrero. Además, ventanas y balcones se cerraban con rejas, barrotes y barandillas que podían igualmente adoptar formas sencillas o más ornamentales.

En la visita guiada a Orduña las guías comentaron que estos cerramientos adoptaban la forma de verjas y rejas para no obstaculizar la visión. Se trataba de separar espacios, de marcar límites entre lo público y lo privado, pero no para ocultar sino, al contrario, para permitir expresamente el acceso visual a los interiores, para poder presumir, hacer ostentación del poder y la riqueza de propietarios e instituciones. Y se planificaban desde el primer momento, como un elemento más del proyecto de construcción. Con el tiempo, la privacidad tomará mayor importancia y esas verjas se complementarán con setos y arbolado.

En Santurtzi podemos citar los siguientes ejemplos, muchos de ellos tristemente desaparecidos:

Edificios y recintos públicos:

  • Casa Consistorial. Se trata de rejas muy sobrias, sin grandes concesiones estéticas. Al edificio ya le he dedicado una entrada específica.

Ayunta antes de reforma 4

Ayuntamiento 1

Ayuntamiento 2

  • Pórtico de la iglesia de San Jorge. La parte pórtico de la iglesia que aún se conserva se apoya en una decena de columnas de hierro instaladas, al parecer, a comienzos del siglo XX. Tengo que investigar más.

Columna metálica del pórtico

  • Cementerio municipal. Podemos observar las cancelas del acceso neogótico del cementerio pero también cerramientos de hierro en algunos panteones, la mayoría en pésimo estado de conservación. Como muestra, el cerramiento de la sepultura de Cristóbal Murrieta y familia.

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  • Colegio Hijas de la Cruz. En el acceso por la plazoleta tradicionalmente denominada de los cagonillos podemos ver unas históricas verjas y cancela de hierro culminada por una cruz y un monograma por identificar. Una de las pilastras aún conserva un jarrón de hierro. En el acceso por la calle Las Viñas el edificio inaugurado en 1930 tuvo también una sencilla verja. y una entrada con su correspondiente cancela. Al colegio también le he dedicado una entrada por su 150 aniversario.

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Inauguración colegio

  • Cofradía de pescadores. Las rejas no tienen en este edificio mucho valor estético, tienen un carácter eminentemente práctico. Sin embargo en la fachada destaca un elemento metálico: la campana.  No tengo una imagen de calidad ni datos técnicos de su fabricación.

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Campana de la cofradia

  • Escuela náutica. La Escuela Especial de Náutica de Santurce ofrece dos elementos de hierro: la verja de cierre del antuzano y las rejas de los vanos semicirculares de la planta baja, en las que destacan las anclas. En la actualidad, el acceso al antuzano esta marcado por una cancela con el símbolo del marqués de Casa Torre que, en mi opinión, no debería estar ahí, y que podéis ver en su ubicación original en el epígrafe dedicado al palacio Hormaza, unas líneas más abajo.

Escuela de Náutica de Santurce en 1896

  • Estación de ferrocarril. De la verja de la antigua estación de ferrocarril apenas se han conservado dos escasos metros lineales.

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  • Hospital San Juan de Dios.  Conserva la verja que marca los límites del recinto hospitalario en la avenida Murrieta. Se trata de un elemento que podemos datar con bastante precisión. Corresponde a la segunda década del siglo XX, aunque la factura es clásica, conservadora.

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  • Iglesia de San Jorge. La cancela que podemos ver en el acceso a la iglesia a través de la puerta de la torre es de factura muy moderna pero de estilo clásico. También es destacable que se conserven las hojas antiguas y, con ellas, los herrajes y visagras, aunque no sé cuál es su cronología exacta, de esta puerta y de la puerta de acceso habitual.

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puerta lateral

  • Patronato Santa Eulalia. No he encontrado hasta el momento imágenes de los primeros años del Patronato en las que se aprecie con claridad la verja original que limitaba el recinto educativo. Tan solo una fotografía de los años 70 del pasado siglo en la que se ve una sencilla verja que ha sido sustituida por otra, la actual, de diseño moderno pero elegante.

Dibujo

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  • Plazoleta de Vallejo. Es una de las últimas verjas metálicas instaladas en nuestro municipio. Y estéticamente es más elegante que la anterior de cemento a la que sustituye desde hace unos 13 años.

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Casonas y palacetes señoriales:

  • Palacio de los marqueses de Santurce. No he encontrado hasta el momento mucha información sobre este edificio que, como todos los de su categoría, marcaba sus límites con una imponente verja, cada tramo sujeto por pilastras coronadas por esferas de piedra. Antes y después de este palacio existían más edificios con antuzanos cerrados por verjas (casa Aldamiz, casona Murrieta-Blanco).

21 Casa Aldamiz

8 Palacio Marqueses de Santurce-2

9 Casona Murrieta-Blanco

  • Palacio Hormaza (actual palacio Casa Torre jauregia). La necesaria reforma de este palacio de comienzos del siglo XVIII reformado, a su vez, a finales del XIX ha tenido como consecuencia la pérdida del característico antuzano ajardinado y vallado propio de estas edificaciones palaciegas. La rejería de este palacio es la única de nuestro municipio tratada en una publicación especializada, Forja artística en las Encartaciones de Bizkaia realizada por Juan de Amesti Mendizabal y publicada por  las Juntas Generales de Bizkaia en 2009.

Cubierta Forja Artística Encartaciones

Ficha Santurtzi Forja Artistica Encartaciones

1 Casa Torre 1904

2 Foto de 1961

3 Escuela de Náutica (vista lateral)4 Casa Torre (antigua)

  • Palacio de Lucas Urquijo (actual Hotel Palacio de Oriol). La hermosa verja de acceso a la propiedad y a los jardines ha desaparecido. Se conservan, sin embargo, las rejas de la antigua capilla, de gran valor estético, con motivos vegetales de estilo art nouveau y unos simpáticos y, a la vez, amenazantes dragoncillos.

Palacio Oriol 1

Palacio Oriol 2

Palacio Oriol (reja)-3

  • Actual Escuela de Música. Los dos tramos de verja que aun conserva son un elemento a conservar sin duda alguna. Se trata del único tramo que subsiste en Campo Grande, desde el chalet de San Ginés al palacio de Lucas Urquijo y los chalets de Peñota. Fabricada a principios del siglo XX, tiene, además, cierto valor estético, por la decoración neorrenacentista que presenta.

Chalet San Ginés

Avda Murrieta

Chalets de Peñota

7 Casa del Gato

Escuela de Música

Escuela de música (reja) 2

Escuela de música (reja) 3

  • Casa Oraá. Ubicada en Mamariga, hasta finales de los años 70 se conservó, en estado de ruina, la casa perteneciente a la familia Oraá, precisamente en la que falleció Jenaro Oraá en 1937. Constituye otra buen ejemplo de palacete con antuzano ajardinado en la parte frontal separado de la vía pública por una verja.

Casa Oraá Mamariga

Casa Oraá Mamariga 2

  • Casa Monasterio y Casa Barbona. Ubicadas en Mamariga, la primera junto a la iglesia de la Virgen del Mar, la segunda en la actual plazoleta de Vallejo, constituyen dos ejemplos de edificios rodeados por una verja y cancela de hierro.

Casa de Monasterio

Casa Barbona

Edificios de viviendas:

  • Cristóbal Murrieta, 30. Característico edificio de viviendas del último tercio del siglo XIX. Combina miradores de madera y balcones de forjados. Y además conserva el pequeño antuzano vallado.

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  • Juan José Mendizabal, 8. Rejería en balcones y miradores en uno de los edificios de viviendas más antiguos y más bonitos de Santurtzi.

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  • Juan José Mendizabal, 3. Otro edificio de viviendas modélicamente restaurado, construido en 1898, que combina miradores de madera y balcones con barandilla de hierro.

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  • Sabino Arana, 17. Otro fantástico superviviente que combina miradores de madera con balcones y ventanas con enrejados.

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  • Santa Eulalia, 1. Edificio de viviendas del que no tengo mucha información. Supongo que es de finales del siglo XIX o principios del XX. Presenta balcones enrejados con un clásico diseño.

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Otros elementos:

  • Pasarela sobre las vías del ferrocarril. Durante la visita a Orduña pudimos observar este mismo modelo de barandilla metálica, a la que nunca le había dado valor. Resulta que es un modelo característico de los años 20 y 30 del siglo pasado. Sin embargo, el modelo puede ser mucho más antiguo como muestran fotografías del puerto viejo a comienzos del siglo XX.

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Seguro que se me ha olvidado algún elemento que complete aún más este panorama del hierro en nuestro municipio. Como siempre, toda colaboración para perfeccionar la entrada será bien recibida. Y, por supuesto, espero que sirva para valorar en su justa medida la verja de la Escuela de Música y se mantenga in situ. Eso sí, en mejores condiciones que en la actualidad.

Para finalizar, esta entrada complementa y se complementa con otras ya publicadas en este blog: un paseo por el Santurtzi de finales del siglo XIX y la dedicada a las jornadas de patrimonio de 2014, que tenía por tema la vivienda.

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Estas últimas semanas me han llegado dos consultas relacionadas con el título de marqués de Casa Torre y esta entrada pretende dar respuesta y aclarar las dudas y los errores motivados por la existencia de tres títulos de nobleza cuyas denominaciones inducen a la confusión.

En la actualidad persisten en vigor los títulos de marqués de Casa Torre, de Casa Torres y de Torre Casa, casualmente creados los tres por el rey Felipe V. El primero, el de marqués de Casa Torre será el protagonista de esta entrada. De los otros dos simplemente comentaré unas pinceladas para deshacer entuertos.

El título de marqués de Casa Torres fue creado por el rey Felipe V el 27 de febrero de 1709 a favor de don Laureano de Torres-Ayala y Quadros, natural de Sevilla, coronel de los Reales Ejércitos, capitán general y gobernador de San Agustín de la Florida y, dos veces, de la isla de Cuba, caballero de la Orden de Santiago. En la actualidad, y desde 1987, ostenta esta dignidad nobiliaria Gonzalo de Mora y Narvaez, sobrino de la difunta Fabiola de Mora y Aragón, reina consorte de Bélgica. A esta familia también pertenecía la mecenas del famoso modista Cristóbal Balenciaga.

Este título nobiliario no tiene ninguna relación con Santurtzi.

El título de marqués de Torre Casa fue creado también por el rey Felipe V el 29 de enero de 1722 a favor de Andrés Manuel de Urbina y Landaeta, marqués de Cañizares y Farfán de los Godos, regidor de Coro (Venezuela) y caballero de la Orden de Santiago. En la actualidad, y desde 1992, ostenta esta dignidad nobiliaria Alejandro Alfonzo-Larrain y Recao.

Este título nobiliario tampoco tiene ninguna relación con Santurtzi.

Finalmente llegamos al título nobiliario que nos interesa, el de marqués de Casa Torre, creado por el rey Felipe V el 18 de abril de 1731 a favor de Juan José Ovejas y Díez, Layasa y Pérez Caballero, alférez y capitán de caballería y después general de los Reales Ejércitos.

Una obra de consulta imprescindible sobre el primer marqués de Casa Torre es la publicada en 2007 por Ramón Maruri Villanueva titulada Repintar los blasones de la cual he extraído parte de la información aquí presentada.

Repintar los blasones

Juan José Ovejas Díez procedía de una familia de escasos recursos que había perdido su hidalguía al no poder costear los trámites y las pruebas para demostrarla en la Real Chancillería de Valladolid. Nacido en Igea en 1682, emigró muy joven a América e hizo carrera en el ejército. Con 22 años es alférez de infantería y más tarde capitán del presidio del Esteco.

En 1706 deja la milicia para pasar al comercio. Apoyándose en sus contactos militares, pasa a Arica, localidad importante por las minas de plata, la riqueza agropecuaria y el comercio interregional. Compra el puesto de corregidor de San Marcos de Arica a la Corona por 3.181 pesos y entabla operaciones mercantiles poco ortodoxas (contrabando) con los franceses. Ovejas era la máxima autoridad gubernativa y judicial en Arica y la fusión de los asuntos públicos y los negocios privados y la corrupción era habitual en las Indias. Se enriqueció.

Vuelve a España en 1723 y aprovechó la ocasión de ser recibido por el rey en el palacio de la Granja de San Ildefonso para regalarle una gallina y unos huevos de oro, obsequio que a la larga le benefició y mucho. Felipe V comentó después con mucha ironía que nunca había visto una oveja con tanta lana.

gallina huevos oro

Juan José Ovejas se instaló definitivamente en Igea, su pueblo natal, en 1724. Se dedica a la adquisición de fincas, en las que planta vid y olivo, y la concesión de préstamos. Y se empeñó en recobrar la perdida hidalguía de sus antecesores y una posición social acorde con las riquezas que había amasado en América. Construyó un soberbio palacio en Igea, terminado en 1729, espléndidamente equipado con muebles y vajillas, y con el privilegio eclesiástico de disponer de oratorio privado. Este es el auténtico y genuino palacio de Casa Torre.

palacio en igea

En 1731 alcanzó la cima al recibir el título de marqués de Casa Torre. Se trataba de un título de los denominados “de beneficio”. El rey concedía a monasterios y conventos necesitados de recursos económicos para rehabilitaciones, reformas, etc. un título nobiliario que estos podían ceder (beneficiar) a la persona que corriera con los gastos ocasionados por esas obras. Se podría decir que era una venta encubierta. En este caso, el monasterio beneficiado con cuatro títulos nobiliarios fue el Real Monasterio de San Victorián, en Aragón. Uno de esos títulos es adquirido por Juan José de Ovejas, que pagó 22.000 ducados. Demostrada su hidalguía (su padre la había obtenido finalmente en 1730), y alegados los preceptivos méritos, el Rey le expide el título de marqués de Casa Torre el 18 de abril de 1731. Pero el destino pareció burlarse de él pues el título que ansió toda su vida iba a disfrutarlo bien poco ya que moriría en mayo de 1732, apenas un año después.

Corona+de+marqués

Ascendencia y descendencia del primer marqués de Casa Torre

  • Juan Ovejas Martínez (Igea, 1560 – ¿?). Casado con Catalina Sáenz García (Igea, 1563 – ¿?). Padres de:
  • Juan Ovejas Sáenz (Igea, 1585 – 1642). Casado con Isabel Moreno Gómez-Emperador (Igea, 1685 – ¿?). Padres de:
  • Ildefonso Ovejas Moreno (Igea, 1638 – 1712). Casado en 1661 con Felipa Layasa León (Igea, 1639 – 1722). Padres de:
  • Juan Francisco Ovejas Layasa (Igea, 1661 – 1740). Casado con Josefa Diez Pérez-Caballero (Igea, 1673 – 1730). Padres de:
  • JUAN JOSÉ OVEJAS DIEZ (Igea, 1682 – 1732). Casado en Arica (Perú) con Isabel María de Loaisa Valdés y Morales, fallecida en su viaje a España en 1722. Primer marqués de Casa Torre (1731-1732). Le sucede su hijo:
  • Juan José Ovejas Loaisa (Arica, 1715 – Igea, 1786). Casado en primeras nupcias en Calahorra en 1739 con Manuela Blanco Alonso (fallecida en 1744) y en segundas nupcias en 1749 con Josefa Frías-Salazar Castejón, hija de los Condes de Agoncillo. Le sucede (en algunos fuentes no aparece como titular del marquesado) el hijo de su primera mujer:
  • Francisco Ovejas Blanco (1741 – 1793). Le sucede su hermanastro:
  • Juan José Ovejas Frías-Salazar (1749 – 1833). Casado en Los Arcos en 1777 con Josefa Chavarri Morrón Galdeano (Los Arcos, Navarra, 1757 – ¿?, 1812). Le sucede su hija:
  • Magdalena Ovejas Chavarri (Los Arcos, 1784 – Arnedo, 1851). Casada en Igea en 1797 con Francisco Marcelino Lizana Martínez de Artieda (Arnedo, 1774 – ¿?). Le sucede su hijo:
  • Lázaro Lizana Ovejas (Arnedo, 1805 – Bilbao 1886). Casado en Bilbao en 1841 con María Josefa de la Hormaza y de la Puente (Bilbao, 1818 – 1855), propietaria del palacio Hormaza de Santurtzi. Le sucede su hijo:
  • José María Lizana de la Hormaza (Bilbao, 1843 – Amberes, 1911) casado en Portugalete en 1889 con Dolores Chávarri Salazar (Portugalete, 1858 – Santurtzi, 1917). Lizana Y ChávarriSin descendencia. Le sucede su hermano:
  • Luis María Lizana de la Hormaza (Bilbao 1851 – Santurtzi, 1915). Sin descendencia. Le sucede su sobrino, hijo de Tiburcio Hualde Zozaya (Irurita, 1846 – ¿?, 1894) y Ramona Lizana Hormaza (Bilbao, 1850 – Madrid, 1921), casados en Irún en 1876:
  • Pedro María Hualde [o Uhalde] Lizana (Irurita, 1882 – Zaragoza, 1944) casado en Zaragoza en 1915 con Consuelo Goizueta Iñarra (Pamplona, 1891 – ¿?, 1977). Le sucede su hijo:
  • Angel María Hualde Goizueta (Madrid, 1921 – Irurita, 1998) casado en San Sebastián en 1952 con María Aranzazu Ruiz de Gamiz Zulueta (Abadiño, 1925), hija del marqués de Montesclaros. Le sucede su hijo:
  • José María Hualde Ruiz de Gamiz (¿?, 1967). Actual marqués de Casa Torre.

Respecto al palacio Hormaza de Santurtzi, a la muerte de Dolores Chávarri Salazar, este pasa a sus sobrinas Clotilde, Carmen y María de Salazar Chávarri. En 1942 fue enajenado a las Religiosas del Amor Misericordioso que instalaron un colegio para niñas con necesidades especiales. En enero de 1985 pasó, afortunadamente, a formar parte del patrimonio municipal.

En cuento a la heráldica relacionada con el título de marqués de Casa Torre, de la genealogía anteriormente expuesta observamos que han sido tres los linajes por los que ha pasado el título: Ovejas, Lizana y Hualde.

Sobre Ovejas, el linaje del primer marqués, es bastante fácil ilustrar su blasón porque lo podemos encontrar en varias edificaciones de su pueblo natal, Igea. Lógicamente uno de los lugares donde se exhibe con más profusión de elementos decorativos es su palacio, en el que incorpora un elemento bastante extraño, un aspa, a la que no he encontrado explicación en las diferentes fuentes que he consultado.

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Se trata de un escudo partido, es decir, dividido verticalmente en dos mitades denominadas cuarteles. En el primer cuartel de azur (azul) un castillo de oro aclarado de gules (rojo). En el segundo, en gules una banda de plata acompañada de dos luceros de oro, uno a cada lado. Bordura general de plata con ocho armiños de sable (negro).

Al blasón de los Lizana ya le he dedicado una entrada en este blog y a ella os remito.

Vidriera en palacio Hormaza

Finalmente, sobre el linaje del actual titular del marquesado, Hualde, la información que he encontrado es la siguiente. Se trata de un linaje que tiene su origen en el Baztán, el municipio más extenso de Navarra. Y en ese valle navarro todos sus vecinos, hidalgos en virtud de la hidalguía colectiva reconocida en 1440, pueden ostentar el blasón del propio valle (un escudo jaquelado de plata y sable), pudiendo usar, a su vez, las armas propias y privativas de cada linaje, si lo tuvieran.

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Con motivo de la inauguración de la exposición de pintura de Alberto Artaza en el hotel Palacio de Oriol el miércoles 29 de julio, un día señalado en la historia de Santurtzi, la periodista Laura González me entrevistó el día anterior y cubrió el acto al día siguiente. Este es el resultado, dos páginas a todo color publicadas hoy domingo en el suplemento local de la Margen Izquierda de El Correo.

El modesto Montecarlo

Un viaje por el Abra

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Este 23 de abril de 2015 se cumplen 110 años de la inauguración de la segunda y actual casa consistorial de nuestro municipio. Fue construida entre los años 1903 y 1905 según un proyecto del arquitecto Emiliano Pagazaurtundua Murrieta (1863-1941) en el solar de la anterior, construida, a su vez, en 1827, en el lugar llamado La Pólvora porque allí se había guardado años antes la que se empleaba en las baterías de La Llana.

Plano de 1907 - copia

Hasta aquel 1827 las juntas y reuniones de los fieles regidores del Concejo se celebraban en el pórtico de la iglesia parroquial o, más frecuentemente, en el cementerio, que se encontraba anexo a ella, en el exterior. Al no existir una casa consistorial todos los libros y documentos tanto concejiles como parroquiales, e incluso los de la cofradía de pescadores, se guardaban en la sacristía de la iglesia. De la vieja casa consistorial ha dado buena cuenta Goio Bañales en esta entrada de su fantástico blog Somorrostro.

antigua casa consistorial subrayada

Pero a finales del siglo XIX el viejo caserón de 1827 ya no satisfacía las necesidades de un pueblo en expansión que contaba con una nutrida colonia veraniega y numerosos chalets y palacetes de opulentos burgueses a lo largo de la costa. Era necesaria una nueva sede administrativa mucho más acorde con los nuevos tiempos. La disputa política (las tensiones entre el Santurce costero y el Santurce minero) respecto a la ubicación de esta nueva casa consistorial que, en un principio estaba destinada a ser la del Concejo de Santurce, constituyó uno de los casus belli para la división del concejo en los actuales municipios de Santurtzi y Ortuella en 1901.

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Para la construcción de la nueva sede administrativa, se convocó un concurso al que se presentaron dos proyectos, bajo seudónimo. El jurado estuvo compuesto por tres reconocidos arquitectos: Alfredo Acebal Gordon (1862-1931), José M.ª Basterra Madariaga (1859-1934) y Fidel Iturria Bizcarrondo (1860-1922). Se eligió el proyecto denominado Aritza que resulto ser de Emiliano Pagazaurtundua Murrieta, descartando el proyecto denominado Vasconia del arquitecto Cipriano Arteche Galdona (Bergara, 1866). Este fallo causó una cierta polémica porque el proyecto descartado era, al parecer, mejor y más conveniente. El concejal Julián Ruiz denunció cierta parcialidad del jurado pero el fallo no se invalidó. Todo esto en los últimos meses de existencia del Concejo de Santurce.

Una vez dividido el antiguo concejo, la entusiasmada burguesía santurtziarra retomó el proyecto y decidió tirar la casa por la ventana: la nueva casa consistorial del recién creado municipio debía tener la magnificencia exigida por una localidad turística donde importantes figuras de la alta burguesía vizcaína habían construido sus residencias de veraneo.

Para su emplazamiento se escogió un solar estratégico por su posición en primera línea de costa y frente a la iglesia parroquial, que constituía el centro neurálgico de la vida ciudadana, el solar de la antigua casa consistorial que fue demolida, más un terreno aledaño de 1.700 pies cuadrados perteneciente a Ricardo Mendizabal Genua (o Genova).  Por cierto, se tuvo que indemnizar con 2.500 pta. a Sociedad de Pescadores de San Pedro por la demolición de la antigua lonja de contratación y el aprovechamiento del solar resultante, así como a José Aguirre, rematante de carnes, con 450 pta. por el derribo de la vieja casa consistorial, en donde estaba ubicado el local destinado al despacho de carnes, por los perjuicios que esto le ocasionaba.

Plano de emplazamiento

Mientras duró la construcción del nuevo edificio las reuniones del Ayuntamiento se celebraron en un local alquilado en la Fonda de Melchor Urionabarrenechea, que sirvió de salón de plenos, oficinas municipales y juzgado, por una renta de 800 pta. anuales.

Siendo necesario un edificio que diera realce al municipio, Pagazaurtundua proyectó una obra de gran pompa siguiendo la corriente historicista y ecléctica, mezcla de diferentes estilos y épocas,  tan del gusto de la burguesía de la época. Al parecer inspirada en el estilo II Imperio francés con detalles barrocos. En otros estudios se la cataloga como de estilo neoclásico con elementos herrerianos. Y en otra versión se dice que es ejemplo de la corriente Beaux Arts con elementos eclécticos, mezclando el neoclasicismo francés del siglo XIX con ciertos rasgos del modernismo, pero en menor medida que en el chalet Urrutia, casa de indianos proyectada en 1910 por el mismo arquitecto, que actualmente es la sede del Ayuntamiento de Gueñes.

Alzado (fachada principal)

Se trata de un edificio de planta casi rectangular, resuelto en planta baja con un amplio vestíbulo, en torno al cual se disponían la alhóndiga (pronto se vio la necesidad de un edificio independiente), el juzgado municipal y el cuarto de alguaciles (y al parecer también cuarto de socorro y oficinas de telégrafo); y dos alturas: la planta primera, con salón de sesiones, secretaría, sala de comisiones, despacho del tesorero, archivo y despacho del alcalde; y el segundo piso, amansardado, con dos viviendas.

Planta principal

En lo compositivo, el alzado presenta una ordenación equilibrada con tres cuerpos. El central, de mayor anchura porque acoge el balcón de homenaje, con cubierta plana en la actualidad (originalmente amansardada, y cubierta de tejas de pizarra, como ya hemos dicho) que se remata con una balaustrada de piedra, un reloj y un discreto escudo del municipio que no tenía en origen. Los cuerpos laterales con cubierta de cuatro aguas curvas (cúpula de cascos), tejadas de pizarra y rematadas de crestería metálica. Las complejas balaustradas que las rodeaban ya no existen, aunque no puedo precisar en qué año se desmantelaron pero, en cualquier caso, antes de la gran reforma de finales de los años 60. La falta de mantenimiento ha obligado también a retirar la crestería metálica que coronaba las dos cúpulas.

Sección longitudinal

Pagazaurtundua articuló una fachada noble, en la que utilizó piedra de sillería, llena de elementos ornamentales: ménsulas orejeras, pilastras, bolas, frontones quebrados, jambas, dinteles, aparejos diferenciados, etc. La fachada del planta baja está compuesta por cinco huecos con arcos de medio punto, siendo los tres centrales el acceso principal y todos ellos protegidos con verjas de hierro forjado. Posee una bellísima decoración de los dinteles y mochetas de los vanos de la primera planta, en estilo barroco plateresco. Esta misma planta se remata con un balcón corrido y dos laterales con balaustrada de piedra.

Detalle de fachada

La fachada lateral, también alterada en la actualidad, contaba con otro acceso al edificio.

Alzado (fachada lateral)

En el interior se manifestó la misma grandilocuencia con la disposición de una escalera imperial, que integra una espectacular vidriera, y la decoración del vestíbulo, salón de plenos y despacho del alcalde con artesonados, escayolas, empanelados de madera, etc.

CAM02622

Las dos artísticas vidrieras polícromas, de gran valor y belleza, fueron fabricadas en 1905 por la afamada firma Delclaux. Sobresale la ubicada en la primera entreplanta: una vista del Santurtzi de principios de siglo y el escudo del municipio acompañado de dos matronas, alegorías de la ley y la justicia. En el siguiente descansillo de la escalera vemos el escudo de armas de Bizkaia. Debido al mal estado de la primera fue restaurada en 1987 y renovada íntegramente en 2003 (de esto no tengo completa certeza).

Vidriera Ayto-1

El contratista de las obras fue Tomás Hernando y Nicolás Elcoro fue nombrado sobrestante de la construcción. El coste de la nueva casa consistorial ascendió a 132.732,24 pta. Un enorme esfuerzo económico, toda vez que al mismo tiempo se estaba ejecutando el nuevo hospital asilo, cuyas obras costaron otras 90.000 pta., y se planeaba ya construir la nueva alhóndiga municipal.

Aprovechando la coyuntura se acordó también restaurar los retratos al óleo de los dos benefactores del concejo, uno de Cristóbal y y dos de Francisco Luciano Murrieta, que se exhibían y todavía se muestran en el salón de plenos. El artístico trabajo lo ejecutó el pintor Celestino Ruiz y costó 500 pta.

Finalmente, como es habitual en estos casos, la inauguración, el día 23 de abril de 1905, se redondeó con un banquete para 30 personas que costó 1.619,50 pta. a favor de Rufino Ibarra (del que no sé nada más).

Ayunta antes de reforma 4

La casa consistorial, con el tiempo se quedó pequeña. Fue reformada en 1967-1968 para lograr un mejor aprovechamiento del espacio bajo la cubierta amansardada que, en mi opinión, ha perjudicado el aspecto externo, estilístico, del edificio. El proyecto de reforma fue redactado por el arquitecto José Ramón Basterra Larrea. Las obras de reforma y reparación del edificio se adjudicaron a Ángel Martínez Llamosas, valoradas en 2.546.458’28 pta. En la foto siguiente se puede ver que el reloj tampoco es el actual.

Ayto (con reloj rectangular)

La última reforma de la casa consistorial todavía no ha cumplido un año. Desde finales de mayo de 2014 el edificio con un ascensor que garantiza la accesibilidad para personas con movilidad reducida o para quienes acceden con carritos de bebé. La instalación del ascensor, ubicado en el patio trasero, ha obligado a modificar la distribución interior del consistorio. Las obras han supuesto un desembolso de 166.000 euros.

Fuente principal de información: el expediente instruido para la construcción de la nueva casa consistorial, 0867/003, copia que amablemente me ha facilitado Tomás Fernández Hernando.

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Esquela de Luis Vallejo Real de Asúa

Muy temprano por la mañana he recibido un interesante correo electrónico de un fantástico colaborador que siempre está al pie del cañón, Tomás Fernández Hernando, que me comenta que el periódico Deia le ha publicado hoy una pequeña carta al Director. Ahí va el texto:

EL ARQUITECTO LUIS VALLEJO

Hoy se cumplen 50 años del fallecimiento del arquitecto bilbaíno Luis Vallejo Real de Asúa, que estudió la carrera en Madrid y se tituló en 1927. Fue un gran teórico de la arquitectura, uno de los pioneros del racionalismo vasco y de los pocos miembros del GATEPAC en Euskadi.

Viene a cuento recordar la efeméride en DEIA porque Vallejo fue quien proyectó en 1932 las escuelas de Errotatxueta para la Federación de Escuelas Vascas-Eusko-lkastola-Batza, que estuvieron situadas en la Gran Vía, en lo que son los actuales números 64 a 70. Las instalaciones constaban de dos pabellones de paredes y suelo de madera con tejado de uralita. Los promotores fueron José de Vilallonga y Eli Gallastegi, entre otros abertzales.  

La obra construida de Vallejo fue muy escasa ya que abandonó el ejercicio de la profesión para dedicarse a los negocios en fechas previas a la guerra civil. No obstante en Santurtzi tenemos el privilegio de conservar su única obra: se trata de la conocida popularmente como “la casa del cura del Patronato”, cuyos planos fueron firmados por Vallejo en 1927 y que probablemente fue su primer proyecto. La casa, perfectamente conservada, hoy en día acoge aulas de la EPA. 

Me comenta Tomás en su email que le ha venido de perlas la efeméride para aflorar la información sobre el arquitecto autor del proyecto de la casita del cura, porque recordaba que yo estaba interesado en el edificio y en su arquitecto, que hasta ahora era desconocido para mí. Me comenta que Luis Vallejo se tituló en marzo de 1927 y firmó el proyecto en el mes de julio de ese mismo año, que es probable que fuese la primera obra de una carrera casi sin proyectos construidos, y menos aún conservados. Añade que era familia de Aurora Vildósola y que de ahí le vino el encargo.

Con estos datos me he puesto manos a la obra. He consultado los apuntes que tenía recopilados, he investigado un poco (la enciclopedia Auñamendi es siempre un referente) y he descubierto lo siguiente:

Luis Vallejo Real de Asúa [o Azua] nació en Bilbao en 1901 [no me ha dado tiempo a conocer el día y mes] y muere tal día como hoy en Getxo en 1964. Sus padres eran el matrimonio formado por Emilio Vallejo Arana (nacido en Portugalete en 1867) y Sofía Real de Asúa Arano, presidente de Seguros Aurora e hija del fundador de la Compañía Vitivinícola del Norte de España (CVNE), respectivamente. A través de su esposa estaba emparentado con los Chalbaud, Amann e Ybarra. Se trata, por tanto, de un ejemplo de la conocida endogamia de Neguri, donde era habitual que las familias emparentasen a sus hijos entre sí.

Sus abuelos paternos fueron Juan Vallejo Orezabal y Prisca Arana Mendiolea (hermana del esposo de Aurora Vildósola, Eulalio Arana Mendiolea).

Personajes - Luis Vallejo Real de Asúa (arquitecto) (foto)

Fue uno de los tres grandes, junto con el donostiarra Aizpurua y el tolosarra Labayen, de la moderna arquitectura racionalista vasca. Estudió en la Escuela de Madrid regresando en 1927. Inició su carrera profesional en el gabinete de Manuel María Smith y en la Asociación de Artistas Vascos, en cuya Exposición de 1928 tomó parte destacada. Fue, junto con Aizpurua, el único arquitecto del Estado que asistió al II CIAM de Basilea en 1929. Ese año tomó parte en el Concurso Nacional de Vivienda mínima dentro de las más modernas corrientes internacionales. Al siguiente diseñó una residencia de médicos internos en el Hospital de Bilbao, tomó parte en la Exposición de Arquitectura y Pintura Modernas de Donostia y acudió, con Aizpurua, al III Congreso de la CIRPAG de Bruselas. En 1931 elaboró un proyecto para la Sociedad Santa Lucía. En 1932 y, antes de dejar la profesión, edificó las Escuelas de Errotatxueta y consiguió el 2º Premio del concurso de viviendas de Solokoetxe. Miembro importante del GATEPAC, sufrió encarcelamiento tras la guerra.

Para los que no lo sepan, GATEPAC es el acrónimo del Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para la Arquitectura Contemporánea, fundado el 25 y el 26 de septiembre de 1930 en el Gran Hotel de Zaragoza y disuelto tras el estallido de la Guerra Civil en 1936, que, entre otras cosas, trajo consigo el exilio o prisión de varios de sus miembros.

Como asociación que se nutrió de jóvenes arquitectos titulados entre 1920 y 1930 y algunos estudiantes y colaboradores que se titularon más tarde, el GATEPAC consistía en tres grupos regionales activos en Madrid (Grupo Centro), en Barcelona (Grupo Este) y en San Sebastián y Bilbao (Grupo Norte o Grupo Vasco), a los que hay que sumar los arquitectos Regino Ojeda y José Borobio Ojeda que trabajaron en Zaragoza, pero que compartieron el espíritu de la asociación. El Grupo Norte, relacionado con San Sebastián y Bilbao pero muy poco activo, lo formaron, entre otros, José Manuel Aizpurúa Azquetas, Joaquín Labayen Toledo y Luis Vallejo Real de Asúa como miembros fundadores.

Y en cuanto a la relación de Luis Vallejo con Santurtzi, que ha sido el motivo del email de Tomás Fernández y de esta entrada, ya hemos citado el que probablemente fue su primer proyecto, la denominada casa del cura.

Casa del Cura (rectificada)

Ubicado en el número 40 de la calle Santa Eulalia, se trata de un edificio incluido en el Catálogo Municipal que cuenta con planta regular, casi cuadrada, de 237 m2 de superficie útil distribuidos en un semisótano, planta baja y primera.

Casa del Cura-1

Así pues, ya conocemos su cronología (proyecto de 1927); su autor, Luis Vallejo Real de Asúa; y su promotor, su tía abuela política, Aurora Vildósola de los Campos. En cuanto al estilo arquitectónico, no se trata de un ejemplo canónico de arquitectura racionalista, seguramente por su temprana cronología y su finalidad, servir de residencia a un sacerdote adscrito al Patronato, el cual ha celebrado este año su centenario.

Reitero mi agradecimiento a Tomás Fernández Hernando y a todos los que colaboráis proporcionándome información y/o imágenes para las diversas entradas del blog.

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