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La entrada de hoy está dedicada a difundir un nuevo e interesante proyecto realizado por Aitor Ruiz, biznieto de una sardinera santurtziarra, Primitiva Santos. Este proyecto fomenta nuestra memoria histórica y su presencia en Internet.

El pasado miércoles 13 de diciembre Aitor Ruiz presentó su trabajo de fin del Máster en Comunicación Multimedia de la Universidad del País Vasco en colaboración con EITB. Está dedicado a Santurtzi y sus sardineras y se titula Santurtziko sardinerak, gure historiaren ispilu. Un excelente trabajo con una magnífica presentación al que ya se puede acceder pues está publicado en el blog que ha creado resultado de su proyecto: https://sardinerakstz.wordpress.com/

Tengo que agradecer a Aitor Ruiz que me dedique un pequeño espacio en su trabajo, una entrevista y/o intercambio de opiniones que tuvimos al respecto y que ha sabido resumir en una frase que suscribo totalmente.

Zorionak, Aitor, egindako lan zoragarri honengatik!!!

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Hace apenas dos meses celebrábamos el centenario de la primera victoria de una trainera santurtziarra en una regata con reglamento de competición, con campo de regatas definido, etc. Hoy celebramos otro importante acontecimiento relacionado con el mundo del remo: el cincuentenario de la fundación del club Itsasoko Ama.

Al club de remo le dediqué una entrada hace cuatro años con motivo del rodaje de un cortometraje que tenía como protagonista a Sotera, la trainera del club bautizada con ese nombre en 1975 para recordar a una de las sardineras más señeras de Santurtzi, Sotera San Martín Ortiz (1868-1938). Y aunque sea habitual emplear el nombre de la trainera para designar a la entidad, debe quedar claro que celebramos el cincuentenario del club no de la trainera.

En aquellas dos entradas comentaba que el remo ha estado unido a Santurtzi desde sus orígenes como aldea de pescadores y que, como otros deportes tradicionales, estas competiciones deportivas hunden sus raíces en tareas o trabajos cotidianos.

Respecto al nacimiento del club, después de la guerra civil, la situación del remo en Santurtzi  no era halagüeña. Así cuenta Agustín Martín el origen de la trainerilla, fabricada en los astilleros de los hermanos Algorri Villanueva, de los que ya he hablado en otra entrada del blog.

Avanzados los años sesenta del pasado siglo XX, un grupo de santurtziarras, entre los que cabe citar al citado Agustín Martín, Fidel y Fernando Sesumaga, Txetxu Álvarez, Julio Lucena, Jesús Urtiaga, etc., conscientes de sus raíces, tuvieron la feliz idea de crear un club de remo que denominaron Itsasoko Ama en honor a la Virgen del Mar, patrona del barrio de pescadores de Mamariga. El nacimiento de la entidad tuvo lugar en el restaurante Kai-Alde el 26 de noviembre de 1967.

Como se hace constar en el acta fundacional, el primer presidente de la entidad fue Agustín Martín López, un gran mecenas que apoyó económicamente al club con generosidad.

Otros presidentes de la entidad han sido Severo Vilela Santamaría, Guillermo Onaindia Olalde, Gorka Urreiztieta Crespo, José Antonio Expósito Sánchez (entre 2004 y 2012), José María Vizcaino Martínez (entre 2012 y 2016) y Juan Carlos Álvarez Gutiérrez (en ejercicio desde 2016).

Un artículo publicado en un periódico local en 1992 con motivo de su vigésimo quinto aniversario aclara una cuestión que quizás suscitaba alguna duda. Aunque fue fundado en 1967, el club comenzó a participar en regatas de traineras en 1975. Dos años después, con una tripulación extraordinariamente joven, lograba su primera Bandera de La Concha.

Una de sus primeras tripulaciones sería la siguiente.

El club cumple hoy medio siglo impulsando el deporte en Santurtzi desde el primer día y se ha convertido en una de las principales referencias deportivas de nuestro municipio. La primera generación de bogadores sembró el terreno para la siguiente que cosechó, en los años dorados del remo vizcaíno, innumerables e memorables triunfos. Entre los años 1977 y 1985 el club logró cuatro campeonatos estatales y tres banderas de La Concha. En esos logros, estuvo presente José Antonio Expósito Sánchez, Pelos, remero y expresidente del club. En la tripulación que ganó la Bandera de la Concha en 1985 también remaba Juan Carlos Álvarez, actual presidente del club.

El club, que impulsa la práctica de las dos modalidades de remo: el banco fijo (bateles, trainerilla y trainera) y el móvil (remo olímpico), también destaca por el desarrollo de una cantera de bogadores, pero a pesar de la existencia de muy buenos remeros en la base, hasta la fecha, esos gloriosas victorias en las regatas de traineras no han vuelto, por desgracia, a repetirse. En remo olímpico hay que citar a grandes campeones como Ander Zabala Artetxe, Jaime Uriarte García, Joseba Rojí Blanco, Víctor Llorente Fernández, el difunto Bartolomé Alarcón Vargas (que participó junto a su hermano Agustín en las Olimpiadas de Seúl 88) y un largo etcetera.

Por otra parte, en la última década del siglo XX el club fue un precursor del remo femenino. En aquel proyecto tomaron parte, entre otras, Doltza Urreiztieta e Izaskun Gallardo. Sin embargo, el proyecto no cuajó y aunque fueron pioneras apenas hay constancia de ello.

No podemos tampoco dejar de citar al equipo técnico, a los entrenadores que a lo largo de los años se han encargado de entrenar, de animar y de apoyar a sus remeros: Josean Urtiaga Bayón, Patxi Lupiola, Andrés Sánchez, Pedro González e Iker Zabala, el actual entrenador. Josean Urtiaga “el viejo”, persona de enorme carisma, dejó su impronta en el club de remo.

El entrenador Iker Zabala y el preparador Ander Zabala están consiguiendo forjar un potente equipo de remeros con una preparación física óptima para afrontar el ascenso a la primera división del remo, la ACT, Asociación de Clubes de Traineras.

Sobre el palmarés de nuestro club de remo a lo largo de estos fructíferos 50 años podemos encontrar información en Wikipedia y en la página web de la ARC, Asociación de Remo del Cantábrico en este otro enlace.

Con motivo del 40 aniversario, en 2007 la Red de Bibliotecas de Santurtzi editó una publicación titulada En la cresta de la ola, que resume una obra más amplia del mismo autor, Manu Etxeberria Sedano, La edad de oro del remo vizcaíno: 1976/1985.

Además se puede consultar y descargar la revista Beti Sotera (y su precedente Herriko Arrauna) desde la web del club de remo.

El primer pabellón de remo comenzó a edificarse en 1969. Una noticia publicada en La Gaceta del Norte nos da detalles de la ceremonia de la primera piedra el domingo 20 de abril de ese año.

Veinte años después, el 8 de septiembre de 1989, se inauguraba el pabellón actual. En la fotografía vemos, entre otros, al entonces diputado general José Alberto Pradera, al alcalde José Miguel Darquistade Albizua y a tres presidentes del club: Agustín Martín, Severo Vilela y Guillermo Onaindia.

Este año el pabellón municipal de remo ha sido reformado. El Ayuntamiento ha invertido 30.000 euros en reparar aleros, grietas, desprendimientos y en pintar la fachada que ha recuperado su color original. Ha ganado en seguridad y también en estética. Se ha sustituido el antiguo rótulo negro por otro morado acorde con el color distintivo del club cuyo emblema se ha colocado en la cúspide del edificio, en el centro del frontón partido que rompe la horizontalidad del pabellón. Sin embargo, hay un detalle que no me ha gustado, que se haya reemplazado el tradicional escudo del municipio por el moderno logotipo.

El club de remo Itsasoko Ama ha sido profeta en su tierra y en los últimos años ha recibido diferentes galardones que manifiestan el aprecio que Santurtzi tiene por su club de remo y que premian el compromiso de la entidad con su municipio. En 1998 recibió el premio Sardina de Plata que entrega la Asociación de Comerciantes, en 2010 el premio Hemendik Saria y en 2011 el premio Santurtzi que otorga Santurtzi Gastronomika. En 2017 el Ayuntamiento con motivo de su cincuentenario también ha premiado al club, el pasado mes de julio. Y más recientemente, en octubre ha vuelto a recibir, por el mismo motivo, un nuevo premio Hemendik.

Tampoco podemos olvidar en esta ocasión el colorista mural que desde hace dos años luce en el puerto pesquero y que homenajea a todos los santurtziarras que se han dedicado a este tradicional deporte.

Como siempre, cualquier colaboración para corregir o ampliar la información será bien recibida.

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Una vez reseñada la historia del inmueble es hora de tratar de rescatar la historia de la institución de enseñanzas náuticas que albergó entre 1862 y 1936. Y es una tarea difícil porque, como señala el experto Gonzalo Duo, la documentación generada por la Escuela de Náutica de Santurce ha desaparecido casi completamente excepto unos escasos expedientes procedentes del Archivo Municipal de Santurtzi y de otros fondos, custodiados actualmente en el Archivo Foral de Bizkaia.

En el Santurtzi de finales del siglo XVIII, según la documentación conservada de otra importantísima institución vizcaína, el Consulado del Mar, era maestro de Náutica Nicolás Allende. Expidió en 1797 y 1798 varias certificaciones de suficiencia en pilotaje de altura a sus alumnos, ante el tribunal del Consulado de Bilbao. No hay más precedentes.

Sin embargo, a lo largo del siglo XIX se hace evidente, entre los próceres vizcaínos, la necesidad de facilitar la formación en esta materia, en un territorio con tanta tradición marítima y naval como Bizkaia y en una época de auge económico, a la población en general y a los más desfavorecidos en particular. De ahí surgen iniciativas en varias localidades: Lekeitio, Plentzia y Santurtzi.

Como comentaba en la entrada anterior, la Escuela de Náutica de Santurce es una de las obras benéficas patrocinadas por Cristóbal Murrieta y su socio Francisco Luciano Murrieta en nuestro municipio. Se trataba de dar formación gratuita a los nacidos en Santurtzi, Portugalete y Mercadillo (barrio de Sopuerta de donde era originario Francisco Luciano) a fin de que pudieran obtener el título de piloto de altura por carecer de los recursos necesarios para costearse los estudios en un centro oficial.

En carta fechada el 13 de octubre de 1857, Cristóbal Murrieta solicita a la Diputación General del Señorío de Vizcaya permiso para crear una escuela de náutica en Santurtzi y que interceda ante el gobierno a tal propósito, lo que sucede justo un año después. Las primeras noticias de su génesis aparecen reseñadas en la prensa de la época, en septiembre y octubre de 1858.

Es evidente que Cristóbal, albacea de su difunto socio, debió de cambiar de parecer respecto a la ubicación, quizás porque ese terreno aún formaba parte del municipio de Portugalete, puesto que a comienzos de 1861 se estaba concluyendo la construcción del edificio actual. Mientras tanto, entre finales de 1858 y 1859, Cristóbal insta una serie de fructíferas gestiones ante el gobierno en Madrid que culminan con la autorización pertinente para fundar una escuela de náutica en su pueblo natal.

En 1861 el edificio estaba casi concluido y, según algunas escasas referencias, la actividad docente de la Escuela Especial de Náutica de Santurce se inició en 1862 ya que entre junio y septiembre de 1862 se puede rastrear en la prensa de la época el proceso de selección del profesorado. En lo que a nuestra escuela concierne, resulta seleccionado Victoriano Gómez de Marañón. Tanto él como su hermano José, capitanes de la Marina Mercante, profesores y primer director y primer secretario de la Escuela de Náutica, respectivamente, dejaron un excelente recuerdo en nuestro municipio. A su memoria dediqué una entrada en el blog.

En 1867 se publican en Bilbao, con ocasión de la creación del patronato rector de la escuela, las escrituras de la fundación instituida por Cristóbal Murrieta para instituir y dotar a la escuela náutica. Es un documento fundamental para entender la génesis de esta institución docente.

Reproduce una serie de interesantes documentos incluidos en los expediente antes citados, entre los que cabe destacar:

– Escritura de poder otorgada por Cristóbal Murrieta Mello a favor de sus hermanos políticos Juan Tomás de Arrarte Murrieta y Juan de la Quintana Ballibián, vecinos de Santurtzi, para que en su nombre otorguen cuantas escrituras sean necesarias para la constitución de la escuela de Náutica de Santurce. Otorgada en Portugalete el 12 de agosto de 1865 ante Ricardo de Vildosola.

– Escritura otorgada por el arquitecto Antonio de Goicoechea Ercoreca y Juan Tomás de Arrarte Murrieta, declarando el primero haber quedado finalizada la obra de construcción de un edificio destinado a escuela de náutica en el Concejo de Santurce. Otorgada en Bilbao el 24 de octubre de 1865 ante Serapio de Urquijo.

– Escritura otorgada por Juan Tomás de Arrarte Murrieta, en representación de Cristóbal Murrieta Mello, por la que funda un colegio público destinado a Escuela de Náutica en el Concejo de Santurce. Otorgada en Bilbao el 24 de octubre de 1865 ante Serapio de Urquijo.

– Anotación del Registro de la Propiedad de Balmaseda acreditando la inscripción de este inmueble, con fecha 6 de febrero de 1866.

– Copia de la Real Orden dada por el Ministerio de Fomento en Madrid el 24 de noviembre de 1859 por la que se concedía permiso para establecer en Santurce una escuela de Náutica para estudiantes pobres. Se permite el privilegio de que sea atendida por solo dos profesores que sean bachilleres en Artes a pesar de que en las escuelas oficiales han de ser tres profesores y, además, licenciados en Ciencias.

– Copia de la Orden dada por el Director General de la Deuda Pública en Bilbao el 20 de enero de 1865 autorizando que el pago de 35.010 reales (8.752,5 pesetas) de intereses de una inscripción perpetua e intransferible de 1.167.000 reales (291.750 pesetas) con la que se dota a la nueva escuela se domicilie en la Tesorería de Hacienda Pública de Bizkaia. Eran cantidades muy considerables para la época. Recordemos que el edificio le había costado el equivalente a 27.500 pesetas.

Parece deducirse que la escuela se pone en marcha en torno a 1865. Sin embargo, según la prensa de la época, Victoriano Gómez de Marañón es nombrado profesor de la misma en septiembre de 1862. Y en la propia documentación que oficializa la fundación se dice que la escuela venía funcionado desde unos años antes.

A efectos académicos, la Escuela de Náutica estaba unida al Instituto Provincial de Segunda Enseñanza de Bilbao. En el último cuarto del siglo XIX la escuela no parece ser noticia pues no hay rastro de ella en la prensa de la época. En 1896 se publican unas memorias de un exalumno, Julián Salazar, en la que aparece la primera representación que se conoce del edificio.

A comienzos del XX, concretamente en 1902, se publica una interesante reseña relativa a diversas reformas que se acometen en la escuela para modernizarla. En ella podemos ver que el entonces patrono de la fundación es un hijo de Cristóbal Murrieta, Mariano Murrieta, representado por su prima Casilda de la Quintana. No olvidemos que nuestra escuela de náutica es una escuela de patronato, instaurada por iniciativa de un particular, como el Patronato Santa Eulalia.En 1909 una noticia nos da a conocer el nombre del director recién nombrado, Leopoldo Boado y su cometido se ve confirmado en otra noticia de 1914.

Conforme avanza el siglo surgen nuevos planes de estudio y se exige mayor dotación de medios a las escuelas de náutica. La náutica abandonada los Institutos de 2ª Enseñanza para disponer de sus propios centros, denominados Escuelas Especiales de Náutica. La Real Orden de 28 de mayo de 1915 declaraba escuelas oficiales de náutica sólo a una serie de centros y, de los de Bizkaia sólo al de Bilbao.

Hasta entonces cada escuela mantenía su propio carácter ya que unas dependían del Ministerio, otras de las Diputaciones, Ayuntamientos e incluso fundaciones particulares, como la nuestra. La prensa de la época recoge un asunto delicado: se cuestiona la validez oficial de los estudios impartidos, entre otras, en la escuela de náutica de Santurtzi. Finalmente se decreta que las Escuelas de Bermeo, Lekeitio, Plentzia y Santurtzi, “de fundación particular”, continúen existiendo. Y aunque se ajustaran al plan de enseñanza oficial debían examinar a sus alumnos en la Oficial de Bilbao.

Además, el nuevo plan de estudios incorpora renovados conocimientos para una marina adaptada a los nuevos medios de propulsión: geografía general y comercial, aritmética y álgebra, geometría, derecho y legislación marítima, física, electricidad y mecánica aplicada a los buques, contabilidad, inglés, higiene naval, etc.

En 1920, Leopoldo Boado, nombrado ya director de la Escuela de Náutica de Bilbao, elabora un informe en el que valora de forma muy negativa la formación impartida en la de Santurtzi, en la que había sido director y profesor.

En 1923 se publica un extenso artículo en el que se hace un resumen de la génesis y los objetivos de la escuela fundada por Cristóbal Murrieta, un alegato en su defensa en unos tiempos en los que se ve peligrar su existencia.

El 1 de febrero de 1924 el Directorio Militar presidido por Primo de Rivera promulgó que las Escuelas de Náutica, y todo lo que a enseñanzas de Marina Mercante se refiere, quedarán integradas en la Dirección General de Navegación y Pesca Marítima. Otro decreto del 6 de junio suprimía todas las Escuelas de Náutica y creaba cuatro: Bilbao, Cádiz, Barcelona y Santa Cruz de Tenerife. Autorizaba la existencia de las escuelas particulares (sic) de Bermeo, Lekeitio, Plentzia, Santurtzi y San Telmo de Sevilla que tenían un plazo de tres meses para justificar que disponían del profesorado y material docente exigido. Esta cuestión tiene su espacio en la prensa de la época y gracias a ella conocemos, por ejemplo, el número de alumnos (27) que cursaban estudios de náutica en Santurtzi en el curso 1923/1924.

 

Parece ser que la pretensión de suprimir estas escuelas sigue en estudio en 1928. La financiación de la escuela era problemática. Apenas se consiguió que la Diputación elevara a 7.000 pesetas la subvención que concedía desde 1915 (hasta suprimirla en 1931) y que, con las 2.000 del Ayuntamiento de Santurce y 600 del de Portugalete, constituían los únicos ingresos para unir al capital fundacional (devaluado con el tiempo), puesto que la enseñanza era gratuita, por disposición del fundador.

Gracias a la memoria del curso 1927-1928 de la Escuela oficial de Náutica de Bilbao, sabemos que asistían únicamente cinco alumnos. Resulta bastante sorprendente la drástica disminución, un 80% menos, del número de alumnos en tan solo cuatro años. En el curso 1930-1931 son siete los alumnos matriculados.

En 1931 se publica en El Noticiero Bilbaíno, bajo el epígrafe Visitas pedagógicas un extenso artículo sobre la escuela náutica de Santurce que proporciona amplia información sobre la institución, los profesores, etc. y que, además, esta ilustrado con fotografías que no he visto reproducidas hasta ahora. A los profesores que ejercieron la docencia en esta escuela náutica les voy a dedicar una próxima entrada. Reproduzco el primer párrafo.

En julio de 1935 la escuela es noticia por una denuncia presentada por Luis Astorquia de la que desconozco los motivos, aunque el asunto llegó a tratarse en el Consejo de ministros.

Y así llegamos al último año de existencia. Durante el periodo 1931-1936 la escuela estaba sufriendo graves problemas económicos. El Departamento de Justicia y Cultura del recién constituido Gobierno Vasco intervino en el centro al objeto de regularizar su situación:

Orden suspendiendo la actual Junta de la Escuela Náutica de Santurce.
Vista la anormalidad en que, según datos que obran en este Departamento, se desenvuelve la vida económica de la Escuela de Náutica de Santurce, fundada por don Cristóbal de Murrieta, anormalidad que ha producido la falta de pago en los haberes devengados por el profesorado de aquélla; estando, por otra parte, sin cobrar los intereses de los bienes fundacionales desde octubre del año 1932, según nota de la Alcaldía del Concejo de Santurce, por falta de la formalización debida que exige la rendición de cuentas al Ministerio de Instrucción pública y a la Junta de la Institución (hoy ausentes la mayoría de los componentes de ésta), y constituyendo las Fundaciones benéficas un servicio traspasado al Gobierno del País Vasco, según consta en el párrafo segundo, apartado d), artículo 2.°, título II, de nuestro Estatuto, vengo en disponer:
Artículo 1.° Queda en suspenso la actual Junta de la Escuela de Náutica de Santurce.
Artículo 2.° Con el fin de proceder a la regularización de la situación económica de la Fundación, se nombra una Junta, con carácter provisional para que, con las facultades administrativas correspondientes y con los asesoramientos que juzgue necesarios, proceda a una debida información del actual estado económico de la misma.
Esta Junta, que deberá ser presidida por el señor alcalde del Ayuntamiento de Santurce, estará integrada por los siguientes señores:
Alcalde-presidente del Ayuntamiento de Santurce.
Presidente del Pósito de Pescadores.
Don Bautista Pascual.
Don Isidoro Lafita.
Don Isidoro Rodrigo.
Artículo 3.° Este Departamento de Justicia y Cultura procederá en consecuencia, una vez visto el informe correspondiente, al pago de haberes y gastos producidos por la Escuela de Náutica de Santurce, disponiendo para ello de la renta de los bienes legados por don Cristóbal de Murrieta para el mantenimiento del Centro benéfico docente de referencia.
Bilbao, 1 de diciembre. de 1936.
El Consejero de Justicia y Cultura. JESUS M.ª DE LEIZAOLA.

Y ya no hay más información sobre la institución. Durante la Guerra Civil se pierde el rastro de sus archivos. En 1949 se transmutan los fines de la fundación y se constituye una Escuela Nocturna de estudios elementales marítimos para adultos. En 1954 se readapta a Academia Municipal de Idiomas.

Finalmente, en 1966 se crea una comisión municipal provisional que trató de reclamar diversos bienes de la fundación, pero que no tuvo continuidad.

Las principales fuentes consultadas para la realización de esta entrada son las siguientes:

Acaecimientos de un diario de navegación de Julián Salazar Garaigorta, publicada en 1896. El autor fue alumno de la escuela.

La escuela de náutica de Santurce, artículo de Roger de Juval publicado en El Noticiero Bilbaíno el 15 de noviembre de 1931.

Monólogos de una sardinera santurzana de Jenaro Urtiaga, publicada en 1978.

La Escuela de Náutica de Bilbao: historia y desarrollo de las enseñanzas náuticas en Bizkaia desde finales del siglo XVIII hasta comienzos del siglo XX, trabajo inédito de investigación de Josu Ugartetxea Gerrikaetxebarria, elaborado en 1987.

Evolución histórica de la Escuela de Náutica de Bilbao, de Alfonso Davalillo Aurrekoetxea, publicado en 1995.

La enseñanza de Náutica en el País Vasco, artículo de Gonzalo Duo publicado en Itsas Memoria. Revista de Estudios Marítimos del País Vasco en 2000.

Las Escuelas de Náutica de Bizkaia, Guipúzcoa y Laburdi. Siglos XVI-XX. Análisis histórico-documental, de Gonzalo Duo, publicado en 2001.

Las fundaciones Murrieta de Santurce: siglos XIX y XX, artículo de Eduardo J. Alonso Olea, publicado en Memoria y Civilización en 2012.

No he conseguido consultar un documento inédito, Recuerdos de un alumno de la Escuela de Náutica de Santurce, apuntes elaborados por Enrique Robertson en 1984, citado por Gonzalo Duo en su bibliografía.

Como siempre, toda colaboración para corregir o completar la entrada será agradecida.

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El domingo 22 de octubre de 1967 se inauguraba el nuevo templo parroquial del barrio San Juan, barrio que surge entre 1954 y 1960 en la ladera norte del Serantes. A finales de 1960 se crea la parroquia (segregada de la de Virgen del Mar de Mamariga), que se ubica provisionalmente en los bajos de uno de los edificios de viviendas. En 1961 se crean unas escuelas parroquiales y la conciencia de pertenencia a un barrio con una idiosincrasia propia crece entre sus habitantes a pesar de ser emigrantes llegados de diferentes orígenes.

Y por fin, en 1967, se hace realidad el anhelo de disponer de una iglesia exenta. Culminaba con alegría un año que había comenzado con la terrible explosión del butano.

La Gaceta del Norte se hacía eco del acto al que le dedicaba dos reseñas publicadas el día 24. En ellas se subrayaba la callada y meritoria labor realizada por el entonces joven sacerdote Alfredo Aguirre Aldaiturriaga y por sus parroquianos que, con su abnegado trabajo, transformaron unos barracones en una iglesia alegre y funcional, así como una guardería infantil.

Cincuenta años después, los días 7 y 8 de este mes de octubre se conmemoró la efemérides. En la página web de la Diócesis de Bilbao se publicaba al respecto una reseña con el programa de actividades titulada, muy acertadamente: La `iglesia obrera´ de Santurtzi celebra medio siglo.

Del patrimonio artístico de esta iglesia hay que destacar la imagen de su santo patrón, san Juan Bautista.

Y también las coloristas vidrieras fabricadas, al parecer, por la ya centenaria empresa Vidrieras de Arte. Son de un estilo moderno, pero no han perdido ni un ápice de su simbolismo. A continuación unos ejemplos:

Del barrio San Juan y de sus gentes hay publicada abundante documentación gráfica y textual en la web Santurtzi y sus gentes, fruto del trabajo de investigación y recopilación de la asociación Donibaneko Gara-Amigos de San Juan.

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Antes de entrar en materia, no está de más recordar el origen de las regatas de traineras. Estas competiciones deportivas, como otros muchos deportes tradicionales, hunden sus raíces en tareas o trabajos cotidianos. En este caso, era la necesidad que tenían estas embarcaciones de pesca tanto de alcanzar cuanto antes un cardumen (banco de peces, generalmente de la misma especie, que se desplazan agrupados) como de regresar en primer lugar a puerto. La trainera que antes llegaba conseguía un mejor precio para sus capturas.

Además, en el Abra también competían las tripulaciones de embarcaciones que se dedicaban a guiar y remolcar a los barcos mercantes a través de la peligrosa barra de arena que se formaba al final de la ría, a la altura de Portugalete. La primera trainera que llegaba hasta el barco necesitado de lemanaje se ganaba el trabajo y sus correspondientes honorarios.

Del mundo laboral estas competiciones pasaron a desarrollarse en otros ámbitos, lúdicos o festivos. En las fiestas patronales de los municipios del Abra y en las diversas inauguraciones de infraestructuras portuarias, ya desde el último tercio del siglo XIX, se incluían pruebas deportivas de balandros, traineras, botes, etc. y embarcaciones santurtziarras habían logrado algunas victorias. Sin embargo, la rotunda victoria de una trainera santurtziarra en la regata celebrada el domingo 21 de octubre de 1917 en aguas del Abra tiene un valor simbólico especial. Se trata del primer triunfo en una regata con reglamento de competición, con campo de regatas definido, etc.

El peculiar recorrido triangular de tres millas y media partía desde la ría, frente a la casa consistorial jarrillera, aunque curiosamente en la reseña publicada al día siguiente en El Noticiero Bilbaíno se da como punto de partida el muelle de Las Arenas. Tenía la primera ciaboga en la punta del contramuelle de Algorta. Ese giro se debía realizar por estribor y el siguiente por babor, con las balizas colocadas fuera del puerto. Se volvía a las boyas del puerto y de allí a la meta, en el embarcadero del Club Marítimo.

No se volvió a repetir en los años sucesivos (1918-1921) este diseño del campo de regatas sino el siguiente:

Los clubes organizadores fueron el Club Náutico, el Real Sporting Club y el Club Marítimo del Abra.

El jurado de ruta estaba compuesto por destacados miembros de la alta sociedad vizcaína: Tomás de Urquijo (presidente del Club Marítimo del Abra), Víctor Chávarri Anduiza (presidente del Real Sporting Club), Enrique González de Careaga (presidente del Club Náutico) y José Luis Goyoaga Escario (secretario del Real Sporting Club). Por su parte, el jurado de salida y llegada estaba compuesto por Manuel Molini (segundo comandante de Marina) como presidente y por Alejandro de la Sota Izaguirre, Eduardo Astigárraga y José María de Arellano como vocales. El secretario era Mariano de Amuedo.

El día anterior a la prueba, a las 11:00, se sortearon las calles del campo de regateo. Cada trainera tenía una bandera que coincidía en color con la de la baliza correspondiente. El orden fue el siguiente, desde dentro del puerto hacia fuera:

Jenaro Urtiaga comenta en su excelente obra Monólogos de una sardinera santurzana que en Santurtzi había un acusado temor a dos de las tripulaciones contrincantes. En primer lugar, había corrido el rumor, que luego se confirmó, de que Portugalete había traído unos cuantos remeros ondarreses para reforzar su tripulación. Y por aquel entonces los de Ondarroa eran los más famosos remeros de la costa por sus continuos éxitos. Y en segundo lugar, a los galipos, no porque se les considerase superiores sino porque, si por casualidad ganaban, no habría quien pudiera soportarlos ni en mar ni en tierra.

También comenta Jenaro Urtiaga que hubo ciertas dificultades a la hora de proponer y seleccionar al patrón y miembros de la tripulación (trece remeros y cuatro suplentes), así como la trainera más adecuada. Había dos lanchas traineras que sobresalían por su ligereza, la Nueva Eulalia y la Eugenia, construidas ambas por Fermín Ageo en su astillero de La Txitxarra. La primera era propiedad de Manuel Sollano “Tronzaleñas” y la segunda de “Mardura”. Respecto al patrón, el asunto se resolvió con celeridad y cierta unanimidad. El elegido fue Juan Monsuri apodado “Carranza o Carrancilla” por ser su madre, Manuela Portillo Barreras, natural de esa localidad encartada.

Más complicada fue la elección de la tripulación. Los patrones de las diferentes embarcaciones pesqueras santurtziarras no querían que sus marineros fuesen seleccionados ya que durante el periodo de entrenamiento no faenaban. Por el contrario, los pescadores ansiaban participar en la regata. Pero, al final, se llegó, no sin dificultades, a un acuerdo. Pero como había cinco premios y solo cuatro tripulaciones inscritas, a última hora se presentó una quinta, también de Santurtzi, con Dionisio Gutiérrez como patrón junto a pescadores descontentos por haber sido descartados de la Nueva Eulalia. La trainera que presentaron fue La Polar.

Así las cosas, a las 15:50 horas del domingo 21 de octubre se dio el cañonazo de atención a las cinco tripulaciones participantes, y diez minutos más tarde el cañonazo de salida. Portugalete salió la primera y se mantuvo a la cabeza hasta que una de las traineras de Santurtzi, la Nueva Eulalia, la adelantó y continuó en primera posición hasta llegar destacada a meta. La trainera de Portugalete tuvo que apretar para no perder su segundo puesto a manos de Zierbena. En El Noticiero Bilbaíno se publicó, aunque volteada, la única fotografía que conocemos de la regata:

Esta fue la clasificación, los tiempos y los premios de la regata:

1.º- Nueva Eulalia, que terminó en 25:39 min y ganó 2.000 pesetas.

2.º- Engracia, que terminó en 26:27 min y ganó 1.000 pesetas.

3.º- La Distinguida, que terminó en 26:32 min y ganó 500 pesetas.

4.º- La Polar, que terminó en 27:25 min

5.º- AgeoA.G.O., que terminó en 27:31 min

En la imagen, se lee con facilidad el texto de la bandera de honor otorgada como recompensa, además de las citadas 2.000 pesetas. Sin embargo, me parece lógico pensar que, al ser el texto bordado en la bandera personalizado, esta no se entregó al concluir la regata sino posteriormente.

Las crónicas relatan que los remeros fueron llevados a hombros y que todo Santurtzi salió a la calle para celebrar la victoria. El alcalde acudió a recibirles y tras los gritos de la gente algunos remeros saludaron desde el balcón a los muchos congregados frente a la fachada de la casa consistorial. Era del todo punto lógico, puesto que tanto la trainera como los tripulantes, miembros de la Cofradía de Pescadores, eran de Santurtzi. Existen varias fotografías que podrían corresponder a esos momentos ya que la bandera parece ser la misma aunque creo que corresponden a la procesión del Carmen del año siguiente, 1918. Exhibir el día de la patrona del municipio y de las gentes del mar la bandera lograda nueve meses antes sería lo más adecuado. ¿Qué habrá sido de ella?

Sotera, la peculiar sardinera rapsoda, cantó entonces para ellos la siguiente estrofa:

La tripulación de la Nueva Eulalia estaba formada, entre otros, por:

Juan Monsuri Portillo “Carranza o Carrancilla” (Santurtzi, 1877 – Santurtzi, 1963) (patrón)

Luis Urtiaga Laza (Zierbena, 1888 – )

José Manuel Urtiaga Laza (Barakaldo, 1885 – ) (proel)

Ramón Bayón Puente (Santurtzi, 1886 – )

Nicolás Martínez Mezo “Polilla” (Santurtzi, 1886 – )

Mariano Obregón Asturias (Santurtzi, 1895 – )

Daniel Obregón Asturias “Resaca” (Santurtzi, 1893 – )

Clemente González Sota “Konkas” (Santurtzi, 1885 – )

De la segunda trainera santurtziarra participante, La Polar, solo he conseguido conocer el nombre del patrón, Dionisio Gutiérrez.

Recomiendo, además, leer dos entradas publicadas anteriormente dedicadas a los bogadores del primer tercio del siglo XX:

Tengo que citar como colaboradores para la redacción de esta entrada a Julio Artetxe, Eugenio Rodríguez “Genitxu” y Koldo Urtiaga, y como fuentes a Ángel Obregón (La bancada del remo), a Javier Lauzirika “Estrobo”, autor de un dossier titulado Historial de Santurtzi en trainera, y por supuesto a Jenaro Urtiaga “Sodupe”, autor de Monólogos de una sardinera santurzana. Y, como siempre, toda colaboración para corregir o completar la información ofrecida en esta entrada será bien recibida.

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Decimonoveno artículo de la serie, publicado en el número 121 de ensanturtzi.com en la sección Santurtzi Ezagutu: pequeños fragmentos de la historia de Santurtzi, correspondiente al mes de octubre.

 

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Con motivo del 50 aniversario de la inauguración del monumento a la sardinera, el Ayuntamiento organizó en 2014 una fiesta popular, el primer Sardinera Eguna, con vocación de perdurar en el tiempo con sucesivas ediciones. Y así, cada año se aprovecha la jornada festiva para homenajear o reivindicar algún aspecto relacionado con la memoria histórica, con nuestro pasado marinero.

Hace dos años, en 2015, se aprovechó la segunda edición para recuperar un elemento muy importante dentro del patrimonio etnográfico santurtziarra: la amplia cesta que llevaban las sardineras sobre sus cabezas, de la que, desgraciadamente, no se conserva ningún ejemplar original en nuestro municipio.

El año pasado, aprovechando que se conmemoraba el centenario de la construcción de la actual sede de la Cofradía de Pescadores de San Pedro, la Casa para Venta del Pescado, se realizó un homenaje a todos nuestros arrantzales representados por su Cofradía de Pescadores, entidad que, durante el último siglo, ha sido un referente en la vida del municipio.

Este año el acto más relevante de la jornada será la recreación de un aurresku de honor bailado por mujeres el 11 de septiembre de 1921 para rendir tributo a los bogadores del pueblo que ganaron una de la primeras regatas del Abra.

Dos actividades tradicionales, las danzas y las regatas, se unen en un acto que, este año, además, tiene una significación especial pues se celebra el cincuentenario de la creación del actual club de remo que acaba de ascender de categoría, a la liga ACT.

El programa de actividades, amplio y variado, culminará con una típica sardinada a las 19.30 horas.

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